Santo Domingo.- El Gobierno de la República Dominicana validó el Sistema Nacional de Transparencia Climática, herramienta desarrollada gracias al apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), y que forma parte del Marco Reforzado de Transparencia Climática del país.
Con la participación de representantes técnicos de diversos sectores de la Administración pública, el sector privado, las academias y la sociedad civil, el equipo de consultores que elaboró la propuesta presentó las características del sistema, que no solo considera las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel nacional, sino que incluye las medidas de adaptación y su plataforma en línea.
Con este paso, la República Dominicana se convierte en el cuarto país de América Latina, junto con Costa Rica, Colombia y Chile, en aprobar un sistema que resulta clave para facilitar la inversión climática internacional y gestionarla de manera eficiente.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, recordó que el artículo 13 del Acuerdo de París (2015) ordena crear el Marco de Transparencia Reforzado para la rendición de cuentas acerca de los avances de cada país signatario, en la implementación y financiación de la acción climática.
“Este sistema nos permitirá identificar con precisión nuestras necesidades de financiamiento para la adaptación a los efectos del cambio climático, y rastrear el impacto de los recursos invertidos. Para ello, es fundamental el apoyo del Ministerio de Hacienda y Economía, a fin de definir los instrumentos financieros que facilitarán el impulso de nuestra transición verde”, dijo.
RD pionero
Max Puig también destacó que la República Dominicana es el primer país de América Latina y el Caribe que integra el aprendizaje al sistema de monitoreo y evaluación de las medidas de adaptación y su plataforma en línea, constituyendo el Sistema de Monitoreo, Evaluación y Aprendizaje (MEL, por sus siglas en inglés).
“La plataforma en línea que validamos es una herramienta que garantiza eficiencia técnica y que, al ofrecer datos claros y comprobados, funcionará como un imán para el financiamiento climático internacional”, expresó.
Puig también agradeció a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), y al Viceministerio de Cooperación Internacional del Ministerio de la Presidencia por “su acompañamiento en el desarrollo de este sistema que fortalece las capacidades nacionales en materia climática”.
La aprobación del Sistema Nacional de Transparencia Climática es un nuevo paso en la consolidación de la gobernanza climática de la República Dominicana, que cuenta con la participación activa de múltiples actores de distintos sectores de la sociedad.
Santo Domingo, R.D. — “El actual escenario económico y geopolítico que vive el mundo nos deja una lección clara, y es que la transición energética no es opcional para la República Dominicana, es obligatoria y es imprescindible si queremos alcanzar las metas socioeconómicas y de desarrollo que nos hemos planteado como país”.
Así se expresó el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, al advertir que la República Dominicana debe acelerar el paso hacia el uso de las energías renovables en la generación de energía, ante el agravamiento de la crisis climática y las tensiones globales por el control de los recursos.
Señaló que el modelo económico basado en combustibles fósiles como fuente de energía está en la raíz del problema y que los países en desarrollo enfrentan el reto de adaptarse a un fenómeno que no generaron.
El funcionario explicó que, aunque ´República Dominicana cumple con sus compromisos internacionales en materia climática, su incidencia en la reducción global de emisiones es limitada, por lo que el enfoque debe centrarse en la adaptación y en el fortalecimiento de capacidades nacionales.
“Por eso, el uso de las energías renovables no debe mirarse sólo con la óptica de la reducción de emisiones, sino que es una cuestión de adaptación básica, porque se trata de reducir la dependencia de recursos importados como el gas, el petróleo y el carbón, y sustituirlos en la medida de lo posible, por energía fotovoltaica, eólica, hidroeléctrica, de biomasa, geotérmica, y mareomotriz, porque ninguna de esas fuentes de energía tiene que atravesar el estrecho de Ormuz”, dijo.
Max Puig destacó que, pese a que siguen siendo muchos los retos, existen grandes oportunidades concretas y cuitó los estudios realizados con el Banco Interamericano de Desarrollo que indican que una transición acelerada hacia energías renovables podría generar ahorros superiores a los 2,000 millones de dólares para el país hacia el año 2050.
No obstante, subrayó que este proceso enfrenta resistencias vinculadas a intereses económicos: “sabemos lo que hay que hacer, pero también existen intereses que frenan que esas medidas se ejecuten, y es natural que así sea, por lo que es necesario armonizar los intereses y las necesidades del país para apuntalar el desarrollo nacional”, advirtió, insistiendo en que la transición energética requiere decisión política y visión estratégica de largo plazo.
Además, insistió en que los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes, intensos y menos previsibles, lo que obliga a mejorar los sistemas de alerta y la infraestructura institucional, en un contexto donde aún existen debilidades como la falta de formación especializada en meteorología.
Las declaraciones de Max Puig fueron ofrecidas durante una entrevista en un programa de alcance nacional de la televisión dominicana, donde abordó los principales desafíos del país frente al cambio climático y la necesidad de acelerar la transición energética como parte de una estrategia de desarrollo sostenible.
Santo Domingo – Mientras el país afronta nuevos impactos por eventos meteorológicos extremos el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC) organizó la primera reunión ordinaria del año su Comité Consultivo que tuvo como conversación central la evolución de las políticas climáticas en marcha y los desafíos presentes y futuros para el país.
En el encuentro, celebrado en la sede del Grupo Martí, se abordaron temas como el desarrollo de los sistemas nacionales de observación meteorológica y de Alerta Temprana para responder a las amenazas por eventos climáticos y la consolidación de alianzas clave para abordar este tema con organizaciones como el Programa Espacial de la Unión Europea, Copérnico; la Agencia Espacial Italiana; La Agencia Estatal de Meteorología de España (AEMET); la Coalición para Infraestructuras Resilientes ante Desastres (CDRI), entre otras.
Otro tema relevante fue el aprovechamiento de las energías renovables y su participación en la matriz de generación eléctrica de cara al fortalecimiento de la soberanía energética y resaltando la visión y papel del sector privado, sociedad civil y academia ante las coyunturas globales actuales.
Un tema relacionado a este es el de la emisión de Créditos de Carbono, abordado por el equipo de las oficinas ejecutivas del CNCCMC, como Autoridad Nacional Designada para el Mercado de Carbono, que se construye a nivel nacional alineado a estándares internacionales, cumpliendo con los mecanismos de reporte y transparencia climática establecidos a través del Decreto 541-20 y los reglamentos que soportan al Artículo 6 del Acuerdo de París.
También abordaron el estado de avance de la nueva Contribución Nacionalmente Determinada de República Dominicana, NDC 3.0, y los objetivos y prioridades nacionales en Adaptación y Mitigación planteadas en la principal estrategia climática del país. Asimismo, las iniciativas y avances en materia de movilidad sostenible, incluyendo la electromovilidad, el transporte público bajo en emisiones, y las propuestas para mejorar la regulación en el sector y facilitar su desarrollo, en el marco de la estrategia nacional de mitigación.
El Comité Consultivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono está formado por organizaciones como las fundaciones Propagas, Tropigas, Popular, Reservas del País y Sur Futuro.
Junto a ellas, la Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (ADOCEM), la Red Nacional Empresarial para la Protección Ambiental (ECORED), la Red Ambiental de Universidades Dominicanas (RAUDO) y la organización no gubernamental Participación Ciudadana, forman parte de este órgano de consultas para las políticas climáticas del país.
La reunión fue encabezada por el vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, Max Puig y la directora técnica de esa institución y vicepresidenta de la COP30, Sara González Troncoso. En representación de las organizaciones participantes asistieron al encuentro la directora ejecutiva de ADOCEM, Julissa Báez; la directora de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Empresarial de Grupo MARTÍ y de la Fundación Tropigas, Indira Lorenzo; y la Gerente de la División de Medio Ambiente y Cambio Climático en la Fundación Popular, Ana Amelia Rivera.
También estuvieron presente el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Sur Futuro, Eduardo Julia; la directora ejecutiva de ECORED, Kathia Mejía; la representante del Consejo Directivo de la Red Ambiental de Universidades Dominicanas (RAUDO), Attala de la Mota; Ana Fernández en representación de Fundación Reservas del País; y Lizzy Solano en representación de Participación Ciudadana.
Santo Domingo.–La República Dominicana fue confirmada como copresidenta de la Declaración “Hacia Sistemas de Transporte Resilientes y Bajo en Emisiones para las Personas, el Desarrollo y el Planeta”, un compromiso internacional que agrupa a once países de Europa y América Latina y que busca acelerar la transformación sostenible del sector transporte a nivel global.
La elección de RD como representante del Sur Global en esta alianza se hizo oficial durante la Primera Reunión Virtual de Países Adherentes.
Esta designación reconoce el creciente liderazgo de la República Dominicana en materia de acción climática, y consolida su rol como articulador regional en los procesos multilaterales de cambio climático en América Latina y el Caribe.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, encabezó la delegación dominicana en este encuentro virtual, reafirmando el compromiso del país con la transformación del sector transporte, uno de los que genera emisiones de gases de efecto invernadero en República Dominicana.
“Esta copresidencia fortalece nuestra contribución a la acción climática global y nos ayuda a promover soluciones concretas que conduzcan a sistemas de movilidad más resilientes, menos dañinos para el medio ambiente y centrados, especialmente, en la calidad de vida de las personas”, afirmó.

Avance estratégico
La Declaración “Hacia Sistemas de Transporte Resilientes y Bajo en Emisiones para las Personas, el Desarrollo y el Planeta” fue presentada por iniciativa de Chile durante la COP30 que se celebró el pasado 2025 en Belém, Brasil, nació para impulsar un esfuerzo global hacia sistemas de transporte orientado a reducir las emisiones, promover la electrificación, fortalecer y mejorar el transporte público, aumentar la eficiencia energética y acelerar la infraestructura resiliente frente a los impactos del cambio climático.
Con su nueva función de liderazgo, la República Dominicana tendrá un papel central en la coordinación del trabajo entre los países parte, facilitando la cooperación técnica y política. Además, el país promoverá la incorporación de nuevos países, ampliando el alcance de la Declaración.
También permitirá visibilizar los avances y compromisos del Sur Global en el camino hacia un transporte bajo en emisiones y garantizará el seguimiento del Esfuerzo Global de Transporte de cara al Segundo Balance Mundial (Global Stock Take) en 2028.
Coordinación intersectorial
La adhesión de la República Dominicana a la Declaración fue posible gracias a la coordinación del CNCCMC con el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), quienes avalaron la iniciativa y facilitaron el proceso de integración.
Durante el encuentro, los países adherentes acordaron consolidar el marco de copresidencias, con la República Dominicana liderando el Sur Global. También desarrollarán una hoja de ruta conjunta para el seguimiento del esfuerzo global de transformación del transporte.
Los países participantes también acordaron promover el intercambio de buenas prácticas y políticas públicas, y pautaron la próxima reunión presencial, que se realizará en el International Transport Forum de Alemania, en mayo de este mismo año 2026, para avanzar en los mecanismos de gobernanza.
La participación activa y el nuevo rol de la República Dominicana en esta iniciativa refuerzan su posición como referente regional en materia de acción climática, cooperación internacional y transformación sostenible del transporte, contribuyendo de manera decisiva a los esfuerzos globales para enfrentar la crisis climática.
Por América Latina participan en esta iniciativa Chile, Brasil, Colombia, Costa Rica, Honduras y República Dominicana, mientras que por Europa forman parte Portugal, España, Noruega, Eslovenia y Austria.
Santo Domingo – Los principales dirigentes de la organización climática internacional Blue Planet Alliance visitaron la República Dominicana donde reiteraron su propósito de seguir impulsando su compromiso global con la transición energética hacia fuentes de energía más limpias, renovables y económicamente sustentables. El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, recibió a los líderes de esta alianza, encabezados por su CEO y fundador, el empresario, innovador y filántropo Henk Rogers, creador del exitoso videojuego Tetris.
Durante el encuentro Rogers insistió en que República Dominicana es un socio clave de Blue Planet Alliance para darle impulso a la transición energética en el Caribe y destacó el compromiso del país en este esfuerzo. “Por ser uno de los países que lidera la acción climática en la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS, por sus siglas en inglés), aspiramos a que República Dominicana sea una de las 100 islas a nivel mundial que lleguen a generar el 100% de su energía eléctrica a partir de fuentes renovables para el año 2045, y estamos dispuestos a apoyar al sector privado y a las instituciones que están trabajando en esa dirección”, dijo Rogers.
Explicó que Blue Planet Alliance promueve la aprobación de leyes que promuevan la transición a energías renovables, precisando que Hawaii ya aprobó una ley estatal para que su matriz de generación eléctrica sea 100% a partir de fuentes renovables para el año 2045. Añadió que luego de esto California y otros 17 estados de la Unión han establecido leyes en el mismo sentido.

De su lado, Max Puig recordó que República Dominicana sigue ampliando la participación de las fuentes renovables en la generación de energía, que ya alcanza el 25% de la matriz, y que “los compromisos asumidos por el país a través de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés), marcan la ruta del desarrollo sostenible a nivel nacional, cuyas metas se alinean con las proyecciones de Blue Planet Alliance”.
Recordó que, desde el CNCCMC, el gobierno trabaja de manera coordinada con el resto de las instituciones involucradas en la acción climática y la adaptación a los efectos del cambio climático, de la mano con el sector privado nacional, la sociedad civil y las academias. Tanto Max Puig como Henk Rogers destacaron la importancia de seguir trabajando para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y para avanzar en la adaptación de los países más vulnerables ante los efectos del cambio climático.

“El cambio climático es un desafío que trasciende a la presente generación y ello nos obliga a mantenernos firmes en la protección de las vidas y la seguridad de los dominicanos más jóvenes y de los que están por nacer; por ellos seguimos trabajando para lograr un desarrollo sostenible en lo económico, lo social y lo ambiental”, dijo Puig.
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, Max Puig, también destacó el papel que desempeña Blue Planet Alliance en la formación de jóvenes en áreas profesionales vinculadas a la sostenibilidad, indicando que a través de su programa BPA Fellowship Program ha formado a líderes climáticos de islas como Bahamas, Barbados, Islas Vírgenes, Kiribati, Maldivas, Samoa, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, entre otras.
En el encuentro entre los directivos del CNCCMC y Blue Planet Alliance (BPA) también participaron Francois Rogers, director ejecutivo; Kneyone Murray, director para el Caribe; Alana Wilson, directora para el Pacífico; Lisa Mc Bride, líder de Operaciones; y Leo Rogers, líder creativo de BPA.
Chile.- El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, propuso crear la Mesa Nacional de Metano, una iniciativa llamada a promover el aprovechamiento de ese gas de efecto invernadero que se genera, principalmente, por la descomposición de desechos orgánicos, el sector agropecuario y la actividad industrial.
Durante el intercambio de experiencias sobre la Legislación en Materia de Metano y Residuos Sólidos en Chile, el Parlamento Andino y la República Dominicana, que tuvo como invitado especial al exsenador chileno Juan Pablo Letelier (2006 – 2022) y en el que participaron representantes del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales; del Fideicomiso para La Gestión Integral de Residuos Sólidos DO Sostenible; de la ONG climática internacional Energeia, y del Instituto de Formación Política Doctor José Francisco Peña Gómez, Puig destacó la necesidad de abordar el problema de los vertederos “desde todos los frentes y perspectivas”.
“El manejo del metano y sus fuentes de emisión no es sólo un problema de contaminación ambiental, es también un problema social, económico y climático, pues la descomposición de los desechos orgánicos, y la producción industrial y agrícola, siguen siendo factores causantes del calentamiento global, por tanto, se requiere voluntad política; iniciativa privada; compromiso social; investigación e innovación; legislación y marco regulador especializado para afrontarlo y darle soluciones reales”, dijo.
En tal sentido, indicó que la Mesa Nacional de Metano integraría la visión de todos los sectores involucrados para que el país siga avanzando en el manejo de los procesos productivos y de disposición de los desechos sólidos que emiten ese gas de efecto invernadero “y que lo hagamos de manera sostenible en lo climático, lo ambiental, lo financiero y lo social”.
Este encuentro también permitió poner sobre la mesa las distintas iniciativas que se desarrollan en la República Dominicana para reducir las emisiones de metano, un gas de efecto invernadero que se disipa en sólo 12 años pero que tiene un efecto de calentamiento atmosférico muy rápido y agudo a corto plazo.

El intercambio de experiencias sobre la Legislación en Materia de Metano y Residuos Sólidos en Chile, el Parlamento Andino y la República Dominicana contó con la participación del director de Producción y Consumo Sostenible del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Carlos Taveras; la asesora de la Dirección Ejecutiva del Fideicomiso para la Gestión Integral de Residuos Sólidos DO Sostenible, Olga Cecilia Reyes Dominici; el vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos y representante del Instituto de Formación Política Doctor José Francisco Peña Gómez, Amaury Justo Duarte; el gerente en República Dominicana de Energeia Network, Omar Ramírez Tejada, y miembros de la dirección técnica del CNCCMC.
El invitado especial a este diálogo, el exsenador chileno Juan Pablo Letelier, fue senador durante 16 años y diputado durante 4 periodos legislativos (1990 – 2006), desde el parlamento impulsó legislaciones sobre recursos naturales, bienes nacionales, medio ambiente y cambio climático. Además, formó parte de comisiones parlamentarias sobre educación, cultura, relaciones exteriores, vivienda y urbanismo. También cuenta con dilatada experiencia en la defensa de los derechos humanos.
Durante su visita a la República Dominicana, Letelier ha sostenido diálogos con legisladores de ambas de ambas cámaras del Congreso, con los que ha intercambiado visiones acerca de los beneficios de contar con una legislación sólida y robusta en materia climática para impulsar el desarrollo económico y social sostenible.
A través de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés), la República Dominicana ya ha establecido metas nacionales para reducir las emisiones de metano, además, el país forma parte de la Coalición Clima y Aire Limpio desde 2012, y se ha sumado a iniciativas como la Coalición para el Clima y Aire Limpio (CCAC, por sus siglas en inglés), para abordar los desafíos relacionados con el cambio climático y la contaminación del aire, en especial el desarrollo de acciones significativas para reducir los gases contaminantes climáticos de vida corta (CCVC).
Además, la República Dominicana se adhirió en 2021 al Compromiso Global del Metano (Global Methane Pledge - GMP), el cual tiene como objetivo reducir las emisiones de metano en 30 % a nivel mundial para 2030.
Santo Domingo.- El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, aclaró que las metas de reducción de emisiones de la República Dominicana, establecidas en la Contribución Nacionalmente Determinada de 2020 (NDC-RD2020) se fundamentan en las proyecciones de desarrollo económico del país y no en comparaciones simples entre años.
En respuesta al exministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Temístocles Montás, sobre las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y las metas nacionales, Puig saludó su interés por la transparencia climática y ofreció precisiones técnicas sobre los compromisos climáticos asumidos por el país.
“República Dominicana se comprometió a reducir 27 % de sus emisiones de GEI al 2030, pero no respecto al año 2020 ni a otro del pasado, sino respecto a las proyecciones de desarrollo económico y social del país previsto para el año 2030, un parámetro común entre los economistas conocido como como Business As Usual (BAU), por tanto, la medición de las emisiones reducidas se mide respecto a esa proyección”, dijo Puig.
En ese sentido, detalló que el inventario de emisiones utilizado como base en la NDC-RD2020 corresponde al año 2010 y ascendía a 24,634.2 Gg CO₂ equivalente, y según los análisis sectoriales, el volumen de emisiones que el país debería alcanzar para 2030 sería de 51,000 Gg CO₂ eq, “por lo que es respecto a esa cifra que se mide la meta de reducción de emisiones y no entre un año y otro”, añadió.
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC señaló que, por tanto, la premisa de que “superar la meta de reducción de emisiones debe implicar una reducción en el número total de emisiones entre un año y otro” es incorrecta.
Max Puig detalló que la verdadera ampliación de la ambición climática dominicana radica en que el país se comprometió a financiar con recursos nacionales (públicos y privados) una parte significativa de la reducción: 7 puntos porcentuales de los 27 comprometidos, sin apoyo externo, “por lo que haber superado ampliamente esa cifra, alcanzando una reducción cercana al 11 % de las emisiones proyectadas para 2030 con recursos propios es un logro imposible de menospreciar”.
“Estos avances reflejan el compromiso del Gobierno y de la sociedad dominicana con seguir trabajando para lograr el desarrollo económico, social y humano con una visión de sostenibilidad económica, ambiental y climática”, apuntó.
Además, reiteró que la República Dominicana sigue demostrando con hechos que no solo cumple, sino que supera sus compromisos climáticos, reafirmando su liderazgo y responsabilidad en la acción climática global.
Kingston, Jamaica – República Dominicana está lista para iniciar la implementación del proyecto “De la Montaña al Arrecife”, una iniciativa que permitirá restaurar la cuenca alta, media y baja del río Yuna a través de soluciones basadas en la naturaleza.
La implementación de este proyecto será ejecutada por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con la coordinación del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, y gracias a la financiación de los Fondos de Inversión para el Clima (CIF), a través del Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano para el Desarrollo (BID).
Así lo anunció el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, Max Puig, desde Kingston, capital de Jamaica, tras participar en el Intercambio de Experiencias organizado por el CIF, el BM y el BID, a fin de permitir que los entes implementadores de sus proyectos conozcan la metodología y las experiencias de otros países miembro del Fondo.
“Hemos venido a este encuentro con técnicos y especialistas del Ministerio de Medio Ambiente para que conozcan la experiencia de otros países que han implementado programas de soluciones basadas en la naturaleza para la protección de cuencas y ha sido muy positivo”, dijo.
Puig recordó que el proyecto “De la Montaña al Arrecife” forma parte del programa People, Nature and Climate de los Fondos de Inversión para el Clima y que en República Dominicana, forma parte de todo un programa de restauración de las principales cuencas hidrográficas del país.
“El CIF aprobó 34 millones de dólares para financiar este proyecto, que forma parte de un esfuerzo mucho más amplio que suma, a través de diferentes proyectos, más de 300 millones de dólares sólo para la cuenca del río Yuna”, explicó.
También recordó que los Fondos de Inversión para el Clima también aprobaron, en 2024, el proyecto ACT para financiar la transición energética en República Dominicana, y que desde el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio se está trabajando en la preparación de un proyecto para financiar la descarbonización industrial.
COOPERACIÓN CON CIF.
Durante su estadía en Jamaica, Max Puig sostuvo encuentros bilaterales con la directora general de los Fondos de Inversión para el Clima, Tariye Gbadegesin, quien recordó que República Dominicana es el primer país de América Latina y el Caribe en recibir recursos del programa People Nature and Climate (PNC), por lo que el país es pionero en la implementación de soluciones basadas en la naturaleza para la restauración total de cuencas.
Puig también se reunió con Matthew Samuda, ministro de Crecimiento Económico y Creación de Empleos, institución responsable además de Medio Ambiente, Cambio Climático y economías verde y azul de Jamaica. En el encuentro, conversaron acerca de las experiencias y desafíos comunes para el desarrollo sostenible, la resiliencia y la gestión de riesgos en ambos países.
Santo Domingo – El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, aseguró que República Dominicana debe combinar las soluciones basadas en la naturaleza para preservar las fuentes de agua y desarrollar obras de ingeniería sanitaria para su manejo adecuado, a fin de asegurar la disponibilidad futura del vital líquido, ante la amenaza del cambio climático.
Al participar en la apertura del Seminario sobre la Incidencia del Cambio Climático en la Sostenibilidad y Calidad del Agua en la República Dominicana y el Caribe, organizado por la asociación Dominicana de Ingeniería Sanitaria, Puig explicó que el agua es la “primera línea en la que se siente el impacto del cambio climático”.
“Ya es evidente que el cambio climático ocasiona lluvias más intensas y breves, causando inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y turbiedad en las aguas que consumimos. Por otro lado, las sequías son más prolongadas y severas, poniendo en riesgo nuestros sistemas de riego, la agricultura y el abastecimiento urbano”, dijo.
También explicó que el aumento de las temperaturas afecta la calidad del agua de las presas y lagos, con impactos físicos y químicos que “disminuyen la solubilidad del oxígeno y causando, con ello, estrés adicional sobre peces y organismos acuáticos fundamentales para la sanidad de esos ecosistemas”.
Además, se generan condiciones propicias para el brote de algas y cianobacterias, algunas de ellas tóxicas, que consumen el oxígeno del agua y liberan compuestos nocivos que generan zonas muertas en ríos y embalses y causando la mortandad de peces y la degradación de ecosistemas como los que ha sido necesario atender en presas como Hatillo, o en las lagunas de Cabral y Rincón”, explicó.
En ese sentido, explicó que es necesario proteger las cuencas como ya se está haciendo, en el rio Yuna, a través del proyecto Nature, People and Climate, de los Fondos de Inversión para el Clima (CIF, por sus siglas en inglés). “Humedales y macrófitas que filtran contaminantes, restauración de bosques ribereños que regulan caudales y reducen la erosión, acuicultura integrada como la de tilapias que ayudan a controlar la calidad del agua, son algunas de las soluciones basadas en la naturaleza que ya estamos empezando a implementar”, detalló.
También explicó que la ingeniería sanitaria es la que permite construir sistemas de almacenamiento de agua, obras de regulación y riego, plantas de tratamiento de aguas residuales, microembalses, represas, bombeo eficiente y tecnologías de monitoreo en tiempo real.
“Es así como la combinación de infraestructura para el manejo, tratamiento y almacenamiento del agua, junto a la protección de las cuencas para proteger el equilibrio de los ecosistemas nos llevará por el camino correcto para enfrentar las sequías, las lluvias extremas y los ciclones tropicales, asegurando el bienestar de las personas”, dijo Puig.
Santo Domingo, 11 de julio – “Resulta crucial avanzar hacia una mayor convergencia entre la protección de los sistemas alimentarios y la acción climática para proteger a las personas, sus medios de vida rurales y los ecosistemas, sólo así podremos lograr los objetivos del Acuerdo de París sobre cambio climático y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, garantizando la resiliencia y la sostenibilidad económica y social a largo plazo”.
Así lo afirmó el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Max Puig, tras participar en el Diálogo de Alto Nivel de la Iniciativa de Convergencia de los Sistemas Alimentarios y la Acción Climática, encabezado por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza y el ministro de Agricultura, Límber Cruz.
En su intervención, Puig recordó que la producción y distribución de alimentos se encuentra amenazada por los efectos negativos del cambio climático, que están alterando los patrones de lluvia y el ciclo del agua, ocasionando fenómenos extremos como largas sequías; aguaceros intensos y repentinos; o huracanes y tormentas tropicales menos predecibles, lo que “nos obliga a tomar medidas para adaptarnos a estas condiciones”.
Sin embargo, destacó que la industria agropecuaria y alimenticia también genera impactos climáticos que es urgente atender para mitigar las causas del calentamiento global y sus consecuencias.
“Los sistemas alimentarios son responsables de aproximadamente un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el mundo, a través de la producción agrícola, la ganadería y el procesamiento de los alimentos, además del uso de pesticidas y la agricultura intensiva que degrada los suelos”, dijo Puig.
En tal sentido, insistió en la necesidad de fortalecer la resiliencia y la adaptación a los efectos del cambio climático para evitar que baje la productividad del sector agropecuario al punto de amenazar la seguridad alimentaria del país “a través de medidas como diversificar la producción, ampliar y profundizar las prácticas agroecológicas, restaurar los suelos y manejar el agua de manera más sostenible”.
“Transformar los sistemas alimentarios para adaptarlos a los impactos del cambio climático sólo es posible alineando esas metas con las que establezcan las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés), que en este año 2025 están en proceso de actualización y mejora para ser presentados a la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático”, explicó.