Santo Domingo.- La República Dominicana avanza en el fortalecimiento de su capacidad de prevención y respuesta ante desastres provocados por el cambio climático, con la presentación de la Política de Cambio Climático y Medio Ambiente de la Cruz Roja Dominicana.
Al tomar la palabra, el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, afirmó: “La Cruz Roja Dominicana, como entidad de primera línea en la respuesta a las emergencias y eventos meteorológicos extremos, está dando un paso de gigante para seguir fortaleciendo la capacidad nacional de prevención, gestión y respuesta a los riesgos por causa del cambio climático”.
Puig explicó que este documento normativo fortalece el sistema de prevención, gestión y respuesta ante desastres causados por eventos climáticos como huracanes, inundaciones, incendios forestales, subida del nivel del mar, entre otros.
“Dada la multiplicidad de impactos que tiene el cambio climático y la alta exposición y vulnerabilidad de nuestro país a estos eventos, seguimos avanzando en la construcción de capacidades y preparación técnica de todas las instituciones, empresas y organizaciones vinculadas a la acción climática y la gestión de riesgos”, dijo.

En ese sentido, explicó que esta Política de Cambio Climático se suma a acciones concretas como el Sistema Nacional de Alerta Temprana Multiamenaza, que permite identificar anticipadamente los impactos de eventos meteoclimáticos extremos y responder, con criterios de protección social, a estas amenazas.
“El cambio climático es un multiplicador de vulnerabilidades cuyos efectos impactan en todos los aspectos de la vida ciudadana, especialmente en los medios de vida de las personas, por ello celebramos que la Cruz Roja, como cuerpo de respuesta inmediata y de ayuda humanitaria, cuente con una visión estratégica, coherente y articulada al Estado para atender a la población”, expresó Puig.
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, Max Puig, puntualizó que una de las mayores fortalezas de esta estrategia es que considera a las comunidades como foco central de la acción para la construcción de resiliencia, lo que permite no solo mapear los riesgos climáticos, sino identificar las capacidades de respuesta comunitaria y prioridades de adaptación local para proteger a las familias más vulnerables.
Belém do Pará, Brasil.– En el marco de la Cumbre de Líderes previa a la 30.ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP30), el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, llamó a los países a reorientar sus modelos de desarrollo económico y social para enfrentar los desafíos del cambio climático, destacando que la acción climática debe traducirse en hechos concretos y medibles, más allá de los discursos.
Durante su intervención ante jefes de Estado y de Gobierno, Puig afirmó que “no basta con hacer crecer la economía, hay que crecer bien. Esto significa afianzar la protección de la plataforma natural que nos garantiza la vida y asegurar la resiliencia y la sostenibilidad, al mismo tiempo que se desarrollan políticas de equidad social que permitan mejorar las condiciones de vida de las capas medias y de los sectores populares urbanos y rurales. Solo colocando la sostenibilidad y la equidad social en el centro de las políticas el desarrollo será sostenible”.
El alto funcionario destacó la necesidad de que los países asuman la acción climática con base en la ciencia y la responsabilidad social, en defensa de las vidas y los derechos de sus ciudadanos. En ese sentido, subrayó que la República Dominicana avanza con paso firme en la implementación de su Contribución Nacionalmente Determinada (NDC) del año 2020, cuyos resultados superan las metas asumidas en reducción de emisiones financiadas con fondos propios.
“En 2020 nos comprometimos a reducir nuestras emisiones en un 27 % para 2030, de las cuales solo un 7 % sería cubierto con recursos internos. Sin embargo, ya en 2025 hemos alcanzado una reducción del 11 % exclusivamente con inversión nacional, superando en más del 50 % nuestra meta en la mitad del tiempo proyectado,” señaló.
Puig reiteró que el desafío del cambio climático no solo requiere compromisos internacionales, sino también una revisión profunda de los modelos de desarrollo que históricamente han generado desigualdades y vulnerabilidades.
“El desarrollo del siglo XXI debe garantizar la plataforma natural que permite la vida en el planeta. Crecer bien significa generar prosperidad sin comprometer el futuro de las próximas generaciones,” afirmó.
En relación con la NDC 3.0, anunció que las nuevas metas de compromiso climático del país se darán a conocer en los próximos días, y recalcó que “con toda seguridad serán más ambiciosas que las metas trazadas en 2020”.
Compromiso de todos
Puig subrayó que la acción climática no puede quedarse en los discursos ni en las declaraciones de intenciones.
“En República Dominicana nos estamos esforzando por demostrar que se puede avanzar hacia un desarrollo bajo en carbono y resiliente, sin dejar a nadie atrás,” enfatizó.
Respaldó además el llamado de Brasil a que esta sea la “COP de la verdad y de la implementación”, en la que se reconozcan los esfuerzos de la región, se fortalezca el multilateralismo y se confirme el compromiso global de limitar el aumento de la temperatura a 1.5 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales.
Con su participación en la COP30, la República Dominicana reafirma su liderazgo en acción climática en el Caribe y América Latina, promoviendo una voz regional que defiende la justicia climática, el financiamiento para la adaptación y la responsabilidad compartida frente a una crisis que afecta de manera desproporcionada a los países más vulnerables.
Santo Domingo, — el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, aseguró que República Dominicana enfrenta una combinación inusual de fenómenos meteorológicos que son parte de un patrón global que se intensifica con el avance del cambio climático.
Puig recordó que los escenarios previstos para la región del Caribe por el Panel Intergubernamental de Expertos de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (IPCC), contemplan la combinación de fenómenos que alteren los patrones de lluvias y generen lluvias intensas con riesgo de causar inundaciones.
“El cambio climático está alterando los patrones meteorológicos tradicionales. Eventos como los que está enfrentado República Dominicana en este final de octubre, amenazan con ser más frecuentes e intensos en el futuro”, advirtió.
En ese sentido, destacó la importancia de seguir profundizando la acción climática nacional y de continuar implementando acciones para la prevención y gestión de riesgo de desastres como las que ya se están desarrollando en el país y que dotan a las autoridades de capacidad de previsión de emergencias y de emisión de alertas a la población.
“Es algo en lo que venimos trabajando, con apoyo de la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI), de la mano del INDOMET, la Comisión Nacional de Emergencias y el Centro de Operaciones de Emergencias, mejorando las capacidades de observación meteorológica, coordinando la preparación para responder a emergencias y generando vías de comunicación instantánea para emitir las alertas tempranas a la población.
Es una respuesta integral a los efectos más peligrosos del cambio climático”, dijo.
Por ello, insistió en la necesidad de que se sigan fortaleciendo las capacidades operativas, logísticas y financieras de las instituciones comprometidas, de manera directa, en la prevención y gestión de riesgos asociados a los eventos hidrometeorológicos extremos.
“República Dominicana ha establecido alianzas internacionales de alto valor para ello con organizaciones como la CDRI (India), el programa Copernicus de la Unión Europea, la agencia espacial de Italia, los Fondos de Inversión para el Clima (CIF), entre otros, pero incluso para aprovechar las oportunidades que ofrecen estas organizaciones, es fundamental contar con mayor capacidad de acción y gestión para, finalmente, hacer frente a los efectos del cambio climático”, apuntó.
Max Puig también señaló que estos fenómenos tienen implicaciones sociales profundas, especialmente para las comunidades más vulnerables tanto en las zonas costeras como rurales, pues sus residentes “enfrentan riesgos de desplazamiento, pérdida de medios de vida y deterioro de infraestructuras básicas”.
En ese contexto, apuntó que los niños y niñas se ven particularmente afectados, expuestos a los mayores riesgos generados por la emergencia.
El Instituto Nacional de Meteorología (INDOMET), anunció que República Dominicana enfrenta la combinación de eventos meteorológicos que provocan inestabilidad atmosférica y aumentan los riesgos de inundaciones urbanas, crecidas de ríos, oleaje peligroso y deslizamientos de tierra.
A esto se suma el regreso del fenómeno La Niña, que podría extenderse hasta marzo de 2026, intensificando las lluvias y favoreciendo la formación de ciclones tropicales en la región.
Santo Domingo – La Federación Etíope Mundial reconoció al vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, por sus aportes a la paz, la justicia social y el desarrollo de los más vulnerables “sin importar las nacionalidades y razas”.
El reconocimiento fue otorgado a través de una delegación encabezada por el presidente de esa organización para República Dominicana y Haití, Dr. Jean Clebert Elouis; junto a la Reina Bmazazhi Karu, presidenta de la organización The Valley Of Love Ministries; y la vicepresidenta de la Fundación Reina Bmazazhi, Myrlande Joseph.
En el acto de reconocimiento, Jean Clebert Elouis explicó que fue mandatado por la Federación Etíope Mundial para reconocer y expresar su agradecimiento al dominicano Max Puig “por los aportes a la paz y la convivencia entre los pueblos del África y del mundo, cuyas opiniones y su trabajo siempre han sido una guía para quienes soñamos y nos esforzamos por construir un mundo mejor”.
“Max Puig es un amigo de la libertad cuyo trabajo y dedicación resuenan más allá de las fronteras y los mares, su legado ha trascendido e impactado a través de las generaciones y ha conseguido acercar a los pueblos del Caribe y África para consolidar la colaboración, la cooperación y la convivencia entre los pueblos, dijo.
De su lado, la Reina Bmazazhi Karu, investida como tal por un consejo tradicional en Nigeria por recomendación del Consejo Tradicional y la Institución Real de la región de Karu, destacó la figura de Puig y sus aportes a la convivencia de los pueblos del Caribe, África y el mundo.
“Este reconocimiento es un hito en la histórica lucha de los pueblos del África por su emancipación y un paso más en el fortalecimiento de las relaciones entre África y el Caribe, reconocida por la Unión Africana para parte fundamental de la Sexta Región del continente, esa diáspora ancestral africana que realizó grandes aportes a la cultura de esta región y cuyo legado sigue presente”, dijo la Reina Bmazazhi.
Max Puig agradeció el gesto, el esfuerzo y el apoyo de la Federación Etíope Mundial por tomar en cuenta a la República Dominicana y “los aportes de nuestra sociedad en defensa de los pueblos afrodescendientes y su legado histórico cultural.
La Federación Etíope Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) es una organización fundada en 1937 en Estados Unidos respondiendo al llamado del Emperador Haile Selassie, para unir a los etíopes y promover sus intereses y el bienestar de su país.
En estrecha colaboración con la Unión Africana, (antes Organización para la Unidad Africana), la WEF busca promover los lazos entre la diáspora africana y el desarrollo sostenible de la República Democrática Federal de Etiopía, catalogada como una de las economías de más rápido crecimiento en África.
Kingston, Jamaica – República Dominicana está lista para iniciar la implementación del proyecto “De la Montaña al Arrecife”, una iniciativa que permitirá restaurar la cuenca alta, media y baja del río Yuna a través de soluciones basadas en la naturaleza.
La implementación de este proyecto será ejecutada por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con la coordinación del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, y gracias a la financiación de los Fondos de Inversión para el Clima (CIF), a través del Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano para el Desarrollo (BID).
Así lo anunció el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, Max Puig, desde Kingston, capital de Jamaica, tras participar en el Intercambio de Experiencias organizado por el CIF, el BM y el BID, a fin de permitir que los entes implementadores de sus proyectos conozcan la metodología y las experiencias de otros países miembro del Fondo.
“Hemos venido a este encuentro con técnicos y especialistas del Ministerio de Medio Ambiente para que conozcan la experiencia de otros países que han implementado programas de soluciones basadas en la naturaleza para la protección de cuencas y ha sido muy positivo”, dijo.
Puig recordó que el proyecto “De la Montaña al Arrecife” forma parte del programa People, Nature and Climate de los Fondos de Inversión para el Clima y que en República Dominicana, forma parte de todo un programa de restauración de las principales cuencas hidrográficas del país.
“El CIF aprobó 34 millones de dólares para financiar este proyecto, que forma parte de un esfuerzo mucho más amplio que suma, a través de diferentes proyectos, más de 300 millones de dólares sólo para la cuenca del río Yuna”, explicó.
También recordó que los Fondos de Inversión para el Clima también aprobaron, en 2024, el proyecto ACT para financiar la transición energética en República Dominicana, y que desde el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio se está trabajando en la preparación de un proyecto para financiar la descarbonización industrial.
COOPERACIÓN CON CIF.
Durante su estadía en Jamaica, Max Puig sostuvo encuentros bilaterales con la directora general de los Fondos de Inversión para el Clima, Tariye Gbadegesin, quien recordó que República Dominicana es el primer país de América Latina y el Caribe en recibir recursos del programa People Nature and Climate (PNC), por lo que el país es pionero en la implementación de soluciones basadas en la naturaleza para la restauración total de cuencas.
Puig también se reunió con Matthew Samuda, ministro de Crecimiento Económico y Creación de Empleos, institución responsable además de Medio Ambiente, Cambio Climático y economías verde y azul de Jamaica. En el encuentro, conversaron acerca de las experiencias y desafíos comunes para el desarrollo sostenible, la resiliencia y la gestión de riesgos en ambos países.
Santo Domingo – El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, aseguró que República Dominicana debe combinar las soluciones basadas en la naturaleza para preservar las fuentes de agua y desarrollar obras de ingeniería sanitaria para su manejo adecuado, a fin de asegurar la disponibilidad futura del vital líquido, ante la amenaza del cambio climático.
Al participar en la apertura del Seminario sobre la Incidencia del Cambio Climático en la Sostenibilidad y Calidad del Agua en la República Dominicana y el Caribe, organizado por la asociación Dominicana de Ingeniería Sanitaria, Puig explicó que el agua es la “primera línea en la que se siente el impacto del cambio climático”.
“Ya es evidente que el cambio climático ocasiona lluvias más intensas y breves, causando inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y turbiedad en las aguas que consumimos. Por otro lado, las sequías son más prolongadas y severas, poniendo en riesgo nuestros sistemas de riego, la agricultura y el abastecimiento urbano”, dijo.
También explicó que el aumento de las temperaturas afecta la calidad del agua de las presas y lagos, con impactos físicos y químicos que “disminuyen la solubilidad del oxígeno y causando, con ello, estrés adicional sobre peces y organismos acuáticos fundamentales para la sanidad de esos ecosistemas”.
Además, se generan condiciones propicias para el brote de algas y cianobacterias, algunas de ellas tóxicas, que consumen el oxígeno del agua y liberan compuestos nocivos que generan zonas muertas en ríos y embalses y causando la mortandad de peces y la degradación de ecosistemas como los que ha sido necesario atender en presas como Hatillo, o en las lagunas de Cabral y Rincón”, explicó.
En ese sentido, explicó que es necesario proteger las cuencas como ya se está haciendo, en el rio Yuna, a través del proyecto Nature, People and Climate, de los Fondos de Inversión para el Clima (CIF, por sus siglas en inglés). “Humedales y macrófitas que filtran contaminantes, restauración de bosques ribereños que regulan caudales y reducen la erosión, acuicultura integrada como la de tilapias que ayudan a controlar la calidad del agua, son algunas de las soluciones basadas en la naturaleza que ya estamos empezando a implementar”, detalló.
También explicó que la ingeniería sanitaria es la que permite construir sistemas de almacenamiento de agua, obras de regulación y riego, plantas de tratamiento de aguas residuales, microembalses, represas, bombeo eficiente y tecnologías de monitoreo en tiempo real.
“Es así como la combinación de infraestructura para el manejo, tratamiento y almacenamiento del agua, junto a la protección de las cuencas para proteger el equilibrio de los ecosistemas nos llevará por el camino correcto para enfrentar las sequías, las lluvias extremas y los ciclones tropicales, asegurando el bienestar de las personas”, dijo Puig.
Santo Domingo, 11 de julio – “Resulta crucial avanzar hacia una mayor convergencia entre la protección de los sistemas alimentarios y la acción climática para proteger a las personas, sus medios de vida rurales y los ecosistemas, sólo así podremos lograr los objetivos del Acuerdo de París sobre cambio climático y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, garantizando la resiliencia y la sostenibilidad económica y social a largo plazo”.
Así lo afirmó el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Max Puig, tras participar en el Diálogo de Alto Nivel de la Iniciativa de Convergencia de los Sistemas Alimentarios y la Acción Climática, encabezado por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza y el ministro de Agricultura, Límber Cruz.
En su intervención, Puig recordó que la producción y distribución de alimentos se encuentra amenazada por los efectos negativos del cambio climático, que están alterando los patrones de lluvia y el ciclo del agua, ocasionando fenómenos extremos como largas sequías; aguaceros intensos y repentinos; o huracanes y tormentas tropicales menos predecibles, lo que “nos obliga a tomar medidas para adaptarnos a estas condiciones”.
Sin embargo, destacó que la industria agropecuaria y alimenticia también genera impactos climáticos que es urgente atender para mitigar las causas del calentamiento global y sus consecuencias.
“Los sistemas alimentarios son responsables de aproximadamente un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el mundo, a través de la producción agrícola, la ganadería y el procesamiento de los alimentos, además del uso de pesticidas y la agricultura intensiva que degrada los suelos”, dijo Puig.
En tal sentido, insistió en la necesidad de fortalecer la resiliencia y la adaptación a los efectos del cambio climático para evitar que baje la productividad del sector agropecuario al punto de amenazar la seguridad alimentaria del país “a través de medidas como diversificar la producción, ampliar y profundizar las prácticas agroecológicas, restaurar los suelos y manejar el agua de manera más sostenible”.
“Transformar los sistemas alimentarios para adaptarlos a los impactos del cambio climático sólo es posible alineando esas metas con las que establezcan las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés), que en este año 2025 están en proceso de actualización y mejora para ser presentados a la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático”, explicó.
“Como nación que sirve de puente entre grupos regionales del Caribe y Suramérica, y como conector entre los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y los países del Sur Global, y en nuestro rol de vicepresidencia de la COP30, República Dominicana impulsará, junto a Brasil, los 6 ejes temáticos propuestos por esa nación para integrar la ambición climática con oportunidades de desarrollo centrados en la implementación de acciones concretas”.
Así lo aseguró el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático, Max Puig, en el marco de la reunión que sostuvo con el embajador de Brasil ante República Dominicana, Carlos Pérez, con quien conversó acerca de la visión común de ambos países acerca de las áreas prioritarias para la acción climática, de cara a la 30° Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre Cambio Climático, a celebrarse en Brasil a inicios de noviembre.
En tal sentido, destacaron que los seis ejes trazados por el presidente de la COP30, André Correa do Lago, resumen prácticamente las necesidades de todas las naciones del Sur Global y el mundo en desarrollo para hacer frente al cambio climático, aunque se deben incluir de manera más explícita, la observación meteorológica y las alertas tempranas.
Explicaron que estos seis ejes priorizan la Transición Energética, Industrial y del Transporte para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero; la Gestión de Bosques, Océanos y Biodiversidad para proteger los ecosistemas fundamentales; la Transformación de la Agricultura y Sistemas Alimentarios para proteger la seguridad alimentaria; y la Creación de Resiliencia en Ciudades, Infraestructura y Agua para prevenir el riesgo de desastres urbanos y prevenir el estrés hídrico.
También incluyen la Promoción del Desarrollo Humano y Social para proteger a las personas y asegurar el desarrollo social inclusivo y equitativo; y consideran como Eje Transversal los catalizadores y aceleradores que incluyen financiamiento, tecnología y capacitación para asegurar la implementación de medidas para adaptarnos a los efectos del cambio climático.
“Un tema de gran interés para el país es precisamente el de la observación meteorológica y espacial, por ello, estamos trabajando de cerca con el servicio espacial de la Unión Europea, Copernicus; con la Agencia Espacial de la India; y estamos avanzando en la posibilidad de acceder a las informaciones del satélite sino-brasileño (CBERS) para la detección de deforestación, incendios y amenazas en áreas agrícolas y boscosas”, dijo Puig.
El embajador de Brasil en República Dominicana, Carlos Pérez; y el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático, Max Puig, también acordaron avanzar para lograr una cooperación efectiva en la observación satelital para el monitoreo y prevención de los arribazones de sargazo, y otros fenómenos.
Nueva York, EE. UU.– El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, participa en la Semana del Clima de Nueva York 2025, uno de los foros internacionales más relevantes sobre acción climática, que reúne a líderes gubernamentales, empresariales, académicos y de la sociedad civil del más alto nivel.
Desde este lunes, Puig se encuentra en la Gran Manzana junto con la directora técnica del CNCCMC y vicepresidenta de la COP, Sara González, para representar a la República Dominicana en este evento, que se desarrolla todos los años en paralelo al Periodo de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Puig también acompañará al presidente de la República, Luis Abinader, en los eventos de alto nivel organizados por la ONU dedicados al desarrollo sostenible, en ocasión de la Asamblea General.
El funcionario destacó el compromiso de la República Dominicana con fortalecer las estrategias de adaptación, la transición energética justa, la implementación de los mercados de carbono a nivel nacional y la inserción de los proyectos nacionales en los mercados internacionales, entre otras prioridades.
En tal sentido, explicó que la Semana del Clima “es un espacio donde compartimos experiencias y elevamos nuestras voces para que el mundo comprenda que el cambio climático no es un desafío del futuro, sino del presente”.
Por ello, aseguró que la República Dominicana ha reafirmado su “determinación de avanzar hacia un modelo de desarrollo resiliente y bajo en emisiones de carbono”.
La participación del país en este evento se enmarca en los preparativos para la COP30, a celebrarse en 2025 en Belém do Pará, Brasil, y refuerza el liderazgo regional de República Dominicana en la promoción de la cooperación multilateral para enfrentar los retos climáticos.
Además, la presencia de Max Puig junto con la vicepresidenta de la COP, Sara González, consolida el papel de la nación caribeña como actor comprometido y proactivo en los debates globales sobre sostenibilidad y resiliencia.
Santo Domingo.- El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, recibió a los miembros de la Misión del Fondo Monetario Internacional que se encuentra de visita en el país, con quienes conversó acerca de los avances de la acción climática en el país.
Durante la reunión, Puig abordó el progreso en la implementación de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés) del 2020 y en la construcción de la NDC 3.0, proceso que destacó por su apertura y participación amplia de todos los sectores del gobierno, el empresariado, la sociedad civil y la juventud.
“El proceso está siendo guiado por el comité directivo del que, junto al Consejo Nacional para el Cambio Climático, también forman parte el Ministerio de Hacienda y Economía y el de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con el apoyo de la organización NDC Partnership, y los talleres de participación sectorial han permitido identificar nuevas potencialidades de acciones sostenibles en todos los sectores que permitirán aumentar la ambición climática nacional”, dijo.
En el encuentro también conversaron acerca de las políticas para la prevención y gestión de riesgos, especialmente sobre los apoyos al Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), la Defensa Civil y la Comisión Nacional de Emergencias, para asegurar una toma de decisiones informada y oportuna ante posibles desastres por eventos naturales.
En ese sentido, también dialogaron acerca de la cooperación con la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI, por sus siglas en inglés), que contempla el desarrollo de un sistema de alerta temprana a la población, y el desarrollo de un proyecto para mejorar la resiliencia en las infraestructuras escolares.
Ese proyecto se vincula con las acciones del gobierno para asegurar la resiliencia de las infraestructuras públicas ante eventos hidrometeorológicos, tema en “el que propio presidente, Luis Abinader, constituyó la Comisión de Evaluación de Infraestructura Pública, la cual evaluó, a través de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE), varias autopistas, carreteras, puentes y túneles”. “También estamos trabajando junto al Ministerio de Obras Públicas y al de Vivienda y Edificaciones para impulsar la formulación de nuevos estándares de construcción más adaptados y resilientes”, apuntó.
FINANZAS CLIMÁTICAS
Dado que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático estipula que los países en vías de desarrollo pueden condicionar su acción climática a la cooperación financiera internacional, República Dominicana condicionó la mayoría de los compromisos adquiridos en la NDC-2020 a la recepción de financiamiento de parte de la cooperación internacional.
Sin embargo, Puig explicó que el financiamiento nacional, tanto del gobierno como del sector privado, ha estado por encima de la ambición plasmada en la NDC y apunta a que este será aún mayor en los próximos años.
“Organismos como los Fondos de Inversión para el Clima (CIF, por sus siglas en inglés) han venido apoyando al país para impulsar la transición energética y la protección de entornos naturales para la adaptación a los efectos del cambio climático, mejorando la resiliencia de las comunidades a través de soluciones basadas en la naturaleza”, explicó.
Puig también recalcó que el desarrollo del Mercado de Carbono, política para la que se adaptó el sistema nacional de gobernanza climática a través del decreto 358-25, permitirá facilitar el flujo de recursos desde mercados internacionales hacia la República Dominicana.
GOBERNANZA
Aunque la misión del Fondo Monetario Internacional reconoció los avances de la República Dominicana en la gobernanza climática y la organización institucional, se reconoció la necesidad de que se apruebe la Ley Marco de Cambio Climático, de la que existen 4 anteproyectos elaborados sin que, hasta el momento, se hayan registrado avances en su aprobación.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, estuvo acompañado por la directora técnica de la institución, Sara González; el asesor de Relaciones Intersectoriales, Rodrigo Fincheira, la asesora para Relaciones Internacional, Karen Hedemann; la encargada del Departamento de Adaptación, Rosalía Duval; y los asesores del Comité Directivo de la NDC 3.0, Iván Relova y Nelly Cuello.
Por la misión del Fondo Monetario Internacional participaron Ricardo Peraza y Pamela Beatriz Madrid de manera presencial, mientras que Ilya Stepanov y Manuel Rosales Torres participaron de manera virtual.