Santo Domingo.–La República Dominicana fue confirmada como copresidenta de la Declaración “Hacia Sistemas de Transporte Resilientes y Bajo en Emisiones para las Personas, el Desarrollo y el Planeta”, un compromiso internacional que agrupa a once países de Europa y América Latina y que busca acelerar la transformación sostenible del sector transporte a nivel global.
La elección de RD como representante del Sur Global en esta alianza se hizo oficial durante la Primera Reunión Virtual de Países Adherentes.
Esta designación reconoce el creciente liderazgo de la República Dominicana en materia de acción climática, y consolida su rol como articulador regional en los procesos multilaterales de cambio climático en América Latina y el Caribe.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, encabezó la delegación dominicana en este encuentro virtual, reafirmando el compromiso del país con la transformación del sector transporte, uno de los que genera emisiones de gases de efecto invernadero en República Dominicana.
“Esta copresidencia fortalece nuestra contribución a la acción climática global y nos ayuda a promover soluciones concretas que conduzcan a sistemas de movilidad más resilientes, menos dañinos para el medio ambiente y centrados, especialmente, en la calidad de vida de las personas”, afirmó.

Avance estratégico
La Declaración “Hacia Sistemas de Transporte Resilientes y Bajo en Emisiones para las Personas, el Desarrollo y el Planeta” fue presentada por iniciativa de Chile durante la COP30 que se celebró el pasado 2025 en Belém, Brasil, nació para impulsar un esfuerzo global hacia sistemas de transporte orientado a reducir las emisiones, promover la electrificación, fortalecer y mejorar el transporte público, aumentar la eficiencia energética y acelerar la infraestructura resiliente frente a los impactos del cambio climático.
Con su nueva función de liderazgo, la República Dominicana tendrá un papel central en la coordinación del trabajo entre los países parte, facilitando la cooperación técnica y política. Además, el país promoverá la incorporación de nuevos países, ampliando el alcance de la Declaración.
También permitirá visibilizar los avances y compromisos del Sur Global en el camino hacia un transporte bajo en emisiones y garantizará el seguimiento del Esfuerzo Global de Transporte de cara al Segundo Balance Mundial (Global Stock Take) en 2028.
Coordinación intersectorial
La adhesión de la República Dominicana a la Declaración fue posible gracias a la coordinación del CNCCMC con el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), quienes avalaron la iniciativa y facilitaron el proceso de integración.
Durante el encuentro, los países adherentes acordaron consolidar el marco de copresidencias, con la República Dominicana liderando el Sur Global. También desarrollarán una hoja de ruta conjunta para el seguimiento del esfuerzo global de transformación del transporte.
Los países participantes también acordaron promover el intercambio de buenas prácticas y políticas públicas, y pautaron la próxima reunión presencial, que se realizará en el International Transport Forum de Alemania, en mayo de este mismo año 2026, para avanzar en los mecanismos de gobernanza.
La participación activa y el nuevo rol de la República Dominicana en esta iniciativa refuerzan su posición como referente regional en materia de acción climática, cooperación internacional y transformación sostenible del transporte, contribuyendo de manera decisiva a los esfuerzos globales para enfrentar la crisis climática.
Por América Latina participan en esta iniciativa Chile, Brasil, Colombia, Costa Rica, Honduras y República Dominicana, mientras que por Europa forman parte Portugal, España, Noruega, Eslovenia y Austria.
Santo Domingo.- La República Dominicana avanza en el fortalecimiento de su capacidad de prevención y respuesta ante desastres provocados por el cambio climático, con la presentación de la Política de Cambio Climático y Medio Ambiente de la Cruz Roja Dominicana.
Al tomar la palabra, el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, afirmó: “La Cruz Roja Dominicana, como entidad de primera línea en la respuesta a las emergencias y eventos meteorológicos extremos, está dando un paso de gigante para seguir fortaleciendo la capacidad nacional de prevención, gestión y respuesta a los riesgos por causa del cambio climático”.
Puig explicó que este documento normativo fortalece el sistema de prevención, gestión y respuesta ante desastres causados por eventos climáticos como huracanes, inundaciones, incendios forestales, subida del nivel del mar, entre otros.
“Dada la multiplicidad de impactos que tiene el cambio climático y la alta exposición y vulnerabilidad de nuestro país a estos eventos, seguimos avanzando en la construcción de capacidades y preparación técnica de todas las instituciones, empresas y organizaciones vinculadas a la acción climática y la gestión de riesgos”, dijo.

En ese sentido, explicó que esta Política de Cambio Climático se suma a acciones concretas como el Sistema Nacional de Alerta Temprana Multiamenaza, que permite identificar anticipadamente los impactos de eventos meteoclimáticos extremos y responder, con criterios de protección social, a estas amenazas.
“El cambio climático es un multiplicador de vulnerabilidades cuyos efectos impactan en todos los aspectos de la vida ciudadana, especialmente en los medios de vida de las personas, por ello celebramos que la Cruz Roja, como cuerpo de respuesta inmediata y de ayuda humanitaria, cuente con una visión estratégica, coherente y articulada al Estado para atender a la población”, expresó Puig.
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, Max Puig, puntualizó que una de las mayores fortalezas de esta estrategia es que considera a las comunidades como foco central de la acción para la construcción de resiliencia, lo que permite no solo mapear los riesgos climáticos, sino identificar las capacidades de respuesta comunitaria y prioridades de adaptación local para proteger a las familias más vulnerables.
Kingston, Jamaica – República Dominicana está lista para iniciar la implementación del proyecto “De la Montaña al Arrecife”, una iniciativa que permitirá restaurar la cuenca alta, media y baja del río Yuna a través de soluciones basadas en la naturaleza.
La implementación de este proyecto será ejecutada por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con la coordinación del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, y gracias a la financiación de los Fondos de Inversión para el Clima (CIF), a través del Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano para el Desarrollo (BID).
Así lo anunció el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, Max Puig, desde Kingston, capital de Jamaica, tras participar en el Intercambio de Experiencias organizado por el CIF, el BM y el BID, a fin de permitir que los entes implementadores de sus proyectos conozcan la metodología y las experiencias de otros países miembro del Fondo.
“Hemos venido a este encuentro con técnicos y especialistas del Ministerio de Medio Ambiente para que conozcan la experiencia de otros países que han implementado programas de soluciones basadas en la naturaleza para la protección de cuencas y ha sido muy positivo”, dijo.
Puig recordó que el proyecto “De la Montaña al Arrecife” forma parte del programa People, Nature and Climate de los Fondos de Inversión para el Clima y que en República Dominicana, forma parte de todo un programa de restauración de las principales cuencas hidrográficas del país.
“El CIF aprobó 34 millones de dólares para financiar este proyecto, que forma parte de un esfuerzo mucho más amplio que suma, a través de diferentes proyectos, más de 300 millones de dólares sólo para la cuenca del río Yuna”, explicó.
También recordó que los Fondos de Inversión para el Clima también aprobaron, en 2024, el proyecto ACT para financiar la transición energética en República Dominicana, y que desde el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio se está trabajando en la preparación de un proyecto para financiar la descarbonización industrial.
COOPERACIÓN CON CIF.
Durante su estadía en Jamaica, Max Puig sostuvo encuentros bilaterales con la directora general de los Fondos de Inversión para el Clima, Tariye Gbadegesin, quien recordó que República Dominicana es el primer país de América Latina y el Caribe en recibir recursos del programa People Nature and Climate (PNC), por lo que el país es pionero en la implementación de soluciones basadas en la naturaleza para la restauración total de cuencas.
Puig también se reunió con Matthew Samuda, ministro de Crecimiento Económico y Creación de Empleos, institución responsable además de Medio Ambiente, Cambio Climático y economías verde y azul de Jamaica. En el encuentro, conversaron acerca de las experiencias y desafíos comunes para el desarrollo sostenible, la resiliencia y la gestión de riesgos en ambos países.
“Como nación que sirve de puente entre grupos regionales del Caribe y Suramérica, y como conector entre los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y los países del Sur Global, y en nuestro rol de vicepresidencia de la COP30, República Dominicana impulsará, junto a Brasil, los 6 ejes temáticos propuestos por esa nación para integrar la ambición climática con oportunidades de desarrollo centrados en la implementación de acciones concretas”.
Así lo aseguró el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático, Max Puig, en el marco de la reunión que sostuvo con el embajador de Brasil ante República Dominicana, Carlos Pérez, con quien conversó acerca de la visión común de ambos países acerca de las áreas prioritarias para la acción climática, de cara a la 30° Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre Cambio Climático, a celebrarse en Brasil a inicios de noviembre.
En tal sentido, destacaron que los seis ejes trazados por el presidente de la COP30, André Correa do Lago, resumen prácticamente las necesidades de todas las naciones del Sur Global y el mundo en desarrollo para hacer frente al cambio climático, aunque se deben incluir de manera más explícita, la observación meteorológica y las alertas tempranas.
Explicaron que estos seis ejes priorizan la Transición Energética, Industrial y del Transporte para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero; la Gestión de Bosques, Océanos y Biodiversidad para proteger los ecosistemas fundamentales; la Transformación de la Agricultura y Sistemas Alimentarios para proteger la seguridad alimentaria; y la Creación de Resiliencia en Ciudades, Infraestructura y Agua para prevenir el riesgo de desastres urbanos y prevenir el estrés hídrico.
También incluyen la Promoción del Desarrollo Humano y Social para proteger a las personas y asegurar el desarrollo social inclusivo y equitativo; y consideran como Eje Transversal los catalizadores y aceleradores que incluyen financiamiento, tecnología y capacitación para asegurar la implementación de medidas para adaptarnos a los efectos del cambio climático.
“Un tema de gran interés para el país es precisamente el de la observación meteorológica y espacial, por ello, estamos trabajando de cerca con el servicio espacial de la Unión Europea, Copernicus; con la Agencia Espacial de la India; y estamos avanzando en la posibilidad de acceder a las informaciones del satélite sino-brasileño (CBERS) para la detección de deforestación, incendios y amenazas en áreas agrícolas y boscosas”, dijo Puig.
El embajador de Brasil en República Dominicana, Carlos Pérez; y el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático, Max Puig, también acordaron avanzar para lograr una cooperación efectiva en la observación satelital para el monitoreo y prevención de los arribazones de sargazo, y otros fenómenos.
Nueva York.- Al representar al país en la Cumbre Climática 2025 de Naciones Unidas, reunida por invitación de Brasil en el marco de la Asamblea General de la ONU, el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, anunció que República Dominicana ha superado la meta de reducción de emisiones financiadas con fondos públicos y privados, trazada al 2030 en la NDC-RD2020.
Durante su discurso, Puig reiteró que la política climática nacional “está centrada en proteger a nuestra gente y nuestros recursos naturales” e insistió en que República Dominicana trabaja para asegurar el éxito de la venidera COP30 de Belém do Pará, en Brasil, y que mantiene su compromiso con dar cumplimiento al Acuerdo de París.
“Comprendemos nuestra responsabilidad compartida pero diferenciada; por eso, en 2020 nos comprometimos a reducir nuestras emisiones en un 27 % para el 2030. Apenas un 7 % de esa meta debía cubrirse con recursos internos. Sin embargo, con esfuerzo nacional ya hemos logrado una reducción del 11 %, lo que significa que hemos superado en más de un 50 % la meta autoasignada, sin esperar financiamiento externo para lograrlo y en la mitad del tiempo previsto”, afirmó.
El funcionario subrayó que este logro demuestra la capacidad del país para movilizar recursos internos, integrar la acción climática a la planificación y al presupuesto nacional, y generar confianza en la inversión privada. “No vemos la acción climática como un gasto, sino como una inversión en nuestro futuro”, puntualizó.
En cuanto a la nueva Contribución Nacionalmente Determinada (NDC 3.0) de República Dominicana, que será presentada en la COP30, Puig explicó que se ha identificado “un potencial de reducción de casi 10 millones de toneladas de CO₂ equivalente, con una inversión estimada superior a 9,300 millones de dólares; podemos movilizar financiamiento interno, pero necesitamos acompañamiento y cooperación para alcanzar todo nuestro potencial”.
Dijo que el desafío demanda mayor participación de la cooperación internacional y destacó que “cada dólar invertido en acción climática en un país en desarrollo no solo reduce emisiones, sino que también salva vidas, estabiliza economías, fomenta la innovación y construye prosperidad compartida”.
Max Puig recordó que la visión estratégica de la República Dominicana está definida en la MetaRD2036, cuyo objetivo es duplicar el PIB per cápita para el año 2036, garantizando que ese crecimiento sea compatible con la sostenibilidad ambiental y la resiliencia climática.
En tal sentido, insistió en que tales objetivos son más difíciles de alcanzar si el país no logra una verdadera adaptación a los efectos del cambio climático, para lo cual, la transición energética resulta crucial pues asegura la disponibilidad de energía a bajo costo y sin dependencia de suplidores extranjeros.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, expresó su agradecimiento al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, por convocar esta Cumbre Climática 2025 y “asumir el reto de recibirnos en la Amazonía para la COP30”, evento que será el primero de su tipo que se celebre en una ciudad del llamado Pulmón del Planeta, como lo es Belem do Pará.
La Cumbre Climática 2025 contó con la participación de 121 países, incluidos 40 Jefes de Estado como el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el presidente de Chile, Gabriel Boric; el primer ministro de los Países Bajos, Dick Schoof; el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez; el presidente de la República Plurinacional de Bolivia, Luis Arce; el presidente de Etiopía, Taye Atske Selassie; el presidente de Kenia, William Ruto; la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, entre otros.
También participó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y el secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, Simon Stiell, entre otras personalidades.
Santo Domingo – República Dominicana recibió la visita de tres especialistas enviados por el gobierno de la India, a fin de evaluar el estado de las infraestructuras críticas y su resiliencia ante posibles eventos causados por el cambio climático.
Durante su permanencia en el país, los ingenieros estructuralistas realizaron visitas técnicas a 9 puentes y pasos a nivel de Santo Domingo, Santiago, La Vega y San Pedro de Macorís, en compañía de los técnicos especializados de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE) y del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL).
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMDL, Max Puig, recordó que tras las inundaciones que sufrió el Gran Santo Domingo en noviembre de 2022 y 2023, el presidente Luis Abinader creó la Comisión de Supervisión de Infraestructuras Públicas ante el Cambio Climático, presidida por el geólogo Osiris de León.
"El trabajo de esta comisión ha permitido que se evalúen las presas, elevados, túneles y pasos a desnivel más importantes del país y esta misión especial que solicitamos al gobierno de India, a través de la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI) es parte fundamental de este esfuerzo", dijo.
De su lado, el director de la ONESVIE, Leonardo Reyes Madera, destacó que el acompañamiento de la misión de expertos de CDRI "viene a fortalecer el trabajo que venimos haciendo junto al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones para asegurar que la infraestructura pública del país reciba los mantenimientos preventivos que garantices su seguridad".
Santo Domingo. -La República Dominicana se incorporó, a través del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), al Programa Espacial de la Unión Europea (UE), a través del programa de observación de la tierra Copernicus.
Así lo anunció el vicepresidente ejecutivo del CNCCMDL, Max Puig, quien explicó que el ingreso de esta institución a Copernicus, en calidad de embajador del programa en la República Dominicana, facilita el acceso de todo el Gobierno a los datos e informaciones que producen sus satélites y sensores en todo el mundo, de manera directa.
"Los satélites y sensores del programa Copernicus generan y transmiten información de alto valor en temas de cambio climático, meteorología, riesgo de desastres, seguridad civil, monitoreo urbano y de tránsito vehiculares, y hasta migración transfronteriza. Todo ese caudal de información está a disposición del gobierno dominicano para mejorar las capacidades de planificación y respuesta a las eventualidades que puedan surgir", expresó.
Puig explicó que el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio ya celebró una primera reunión con instituciones de la Comisión Nacional de Emergencias y otros ministerios para informar a sectores del Gobierno, acerca de las informaciones a las que tendrán acceso a través de Copernicus.
"Con el acceso a los datos e informes que elabora el programa Copernicus, República Dominicana abre nuevas puertas para acelerar el desarrollo sostenible, la innovación tecnológica, y otras vitales áreas de la economía, fortaleciendo la seguridad nacional y mejorando la gestión de los recursos naturales", dijo.
A través de Copernicus, la República Dominicana podrá hacer uso de datos espaciales de alta calidad y precisión en tiempo real, que son aprovechables para el seguimiento a huracanes y tormentas, protección civil, la agricultura, la vigilancia marítima, la calidad del aire, las olas de calor y la gestión de los efectos del cambio climático.
El compromiso con Copernicus no solo posicionará a la República Dominicana como un socio estratégico dentro del ecosistema espacial europeo, sino que abrirá nuevas oportunidades para el desarrollo de capacidades de observación y espacial nacional, especialmente, para el desarrollo del Atlas de Riesgo Climático, que está en proceso de construcción.
Coordinación
Por tratarse de una institución de coordinación y de carácter intersectorial, el Consejo Nacional para el Cambio Climático facilita el acceso directo de más de 20 instituciones del Estado a las informaciones que ofrece Copernicus, evitando la duplicidad de esfuerzos y fortaleciendo las capacidades de todo el Gobierno.
Santo Domingo.– "República Dominicana pierde en promedio el 0.9 % de su PIB por los efectos negativos del cambio climático, solo en infraestructuras para transporte y vivienda, ascendiendo hasta un 10 % de pérdidas en infraestructuras en caso de fenómenos atmosféricos extremos, como un huracán categoría 4, según el último informe de estabilidad financiera del Banco Central. Por lo que necesitamos ir muy rápido y muy profundo en los próximos pasos, integrando las consideraciones climáticas en la gestión de nuestras finanzas públicas".
Así se expresó el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Max Puig, al destacar que los efectos negativos del cambio climático afectan la vida de los ciudadanos y representan un riesgo para la estabilidad y el crecimiento de sectores estratégicos como el turismo, la agricultura, la energía y la industria en República Dominicana.
Puig reiteró que la acción climática es "una condición fundamental para la transformación económica que nuestro país requiere", en atención a gestionar los riesgos que el cambio climático impone a los sectores productivos de la economía y a la sociedad en general.
"Nada ganamos con gestionar cooperación y obtener buenos resultados si no priorizamos las acciones que abordan los impactos del cambio climático en el presupuesto nacional, para asegurar una estructura institucional capaz de cumplir las tareas y de desarrollar las acciones que nos lleven a alcanzar las metas propuestas para hacer frente a las amenazas derivadas del cambio climático", dijo Puig.

En ese sentido, destacó la importancia de que la República Dominicana sea el primer país de América Latina y el Caribe en aplicar la nueva metodología para el estudio de Evaluación de la Gestión de las Finanzas Públicas para el Cambio Climático (PEFA Clima), cuyos resultados fueron presentados junto con el Ministerio de Hacienda; el Economía, Planificación y Desarrollo, así como el de Medio Ambiente y Recursos Naturales, gracias al apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
"Este estudio es fundamental para que podamos avanzar en tres ejes estratégicos de la acción climática nacional, que son el fortalecimiento de la resiliencia económica a través de inversiones en infraestructura y tecnología, la integración de la transición climática en la planificación presupuestaria y la transformación productiva hacia una economía baja en carbono", dijo.
Max Puig insistió en que avanzar en esos sectores abrirá oportunidades estratégicas para el desarrollo del país, puesto que "la renovación de nuestras industrias, la atracción de inversiones verdes y la creación de capacidades en la fuerza laboral dominicana permitirán mitigar los efectos del cambio climático, así como impulsar un crecimiento económico más inclusivo y sostenible".
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMDL emitió estas declaraciones, en el marco de su participación en la presentación de los resultados del estudio PEFA Clima.
Santo Domingo.- "Para República Dominicana y el Caribe sería crucial que nuestros científicos puedan identificar conexiones naturales críticas como, el impacto del aumento de la temperatura en la acidificación de los océanos o en la pérdida de biodiversidad marina y terrestre, y estas investigaciones sólo son posibles si la región puede contar con un Sincrotrón".
Así lo aseguró el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, Max Puig, durante su participación en el foro Sincrotrones en el Gran Caribe y Más Allá, enmarcado en las sesiones del Foro Abierto de Ciencias de Latinoamérica y el Caribe (Ciclac), organizado por la Oficina de la Unesco en Montevideo, en el marco del proyecto Sincrotrón Internacional Latinoamericano de Tecnología, Análisis y Desarrollo (Lamistad).
Durante su intervención, Puig insistió en que, más que un acelerador de partículas, un Sincrotrón sería la obra científica de mayor envergadura de la región y la herramienta que permitiría que la comunidad científica de la República Dominicana y del Caribe puedan investigar también acerca de las medidas necesarias para la adaptación local a los efectos del cambio climático.
"El sincrotrón también será un motor para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Desde energía asequible y no contaminante hasta acción por el clima, este proyecto podría ser un ejemplo de cómo la ciencia y la tecnología pueden promover un desarrollo que sea socialmente justo, ambientalmente sostenible y económicamente viable", dijo.
En el foro Sincrotrones en el Gran Caribe y Más Allá también participaron científicos destacados como la italiana Caterina Biscari, directora del sincrotrón Alba, el más grande de España; Joseph Nimiela, presidente de la comisión 13 de la Unión Internacional de Física Pura y Aplicada (IUPAP) y miembro electo de la Sociedad Americana de Física; Harry Westfahl, director del Laboratorio Brasileño de Luz Sincrotrón (LNLS); Galileo Violini, director emérito del Centro Internacional de Física de Bogotá, Colombia; entre otros.
Por la República Dominicana participaron el doctor Moisés Álvarez, miembro de la Academia de Ciencias de la República Dominicana; y la doctora en física cuántica, Denia Cid, responsable de la División de Investigación Científica del Consejo Nacional para el Cambio Climático.
En 2023 se realizó el simposio "Lamistad: La creación de un sincrotrón en el Gran Caribe", evento en el que participó activamente el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) y se desarrolló en el Salón de Orientación de la Biblioteca Pedro Mir de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
El proyecto Lamistad (Latin American International Synchrotron for Technology, Analysis, and Development) tiene como objetivo hacer realidad la construcción de un Sincrotrón en el Gran Caribe, una instalación de gran envergadura que marca el camino hacia descubrimientos revolucionarios y contribuye al desarrollo de altas capacidades científicas y técnicas en las regiones y países en los que son construidos.
Bakú, Azerbaiyán.– La República Dominicana hizo un llamado a la comunidad científica, especialmente al Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC), para que se profundicen las investigaciones acerca de los efectos del cambio climático en la primera infancia.
Durante su participación en la Reunión de Alto Nivel sobre la Niñez y la Infancia en la 29.ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (COP29), la directora técnica del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, Sara González, insistió en que la primera infancia es, quizás, el segmento de la población más vulnerable a los efectos del cambio climático.
"En aras de fortalecer la base científica que guía la toma de decisiones acerca del cambio climático y sus efectos, la República Dominicana reitera su llamado a que se sugiera al IPCC incluir la evaluación de la evidencia científica que indica que el cambio climático afecta desproporcionadamente a los niños, en especial a la primera infancia, incluso durante el período de gestación", dijo.
En tal sentido, insistió en que la evidencia científica existente es clara y recordó que aún no existen suficientes estudios que permitan detallar todas las formas en las que el cambio climático impacta a los niños y las niñas menores de 5 años.
"Aunque la niñez de todas las edades es vulnerable al cambio climático, la primera infancia debe ser considerada de una manera especial, debido a múltiples condicionantes que les hacen más susceptibles a los efectos del cambio climático; por ejemplo, sus necesidades especiales de alimentación, su limitada movilidad, o su incapacidad para procurar su propia seguridad física ante eventos extremos, hacen que los niños menores de 5 años deban ser considerados de manera especial al momento de evaluar la vulnerabilidad climática", expresó Sara González.
Durante la reunión de los Cuerpos Subsidiarios de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, realizada en junio pasado en Bonn, Alemania, la República Dominicana emitió la solicitud de que los impactos del cambio climático en la primera infancia sean parte de los reportes, informes y estudios del IPCC, para lo cual, es necesario emitir un mandato directo durante la COP.