SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA.- El objetivo del VIII Seminario Empresarial: "Primera Infancia, Cambio Climático y Sostenibilidad", llevado a cabo por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) es reunir al ámbito empresarial del país para analizar los efectos desproporcionados del cambio climático en la primera infancia, identificar prioridades de acción y potenciales soluciones para avanzar esta agenda mediante alianzas entre los sectores público y privado; además de impulsar iniciativas corporativas a favor de la resiliencia climática comunitaria y de la primera infancia.
"Más de mil millones de niños y niñas del mundo están expuestos a riesgo extremadamente alto de impacto por el cambio climático, esta es verdaderamente una crisis directa de los derechos de la infancia, especialmente si consideramos que el 88% de la morbilidad asociada al cambio climático recae sobre los niños menores de 5 años. Es indiscutible que el momento para hacer las transformaciones necesarias ha llegado".
Sanabria agregó que "UNICEF se compromete a contribuir para que la niñez, sus familias y sus comunidades sean más resilientes, asegurando su participación en favor del clima, colaborando con las comunidades, los gobiernos, la sociedad civil, la academia y el sector privado para definir las soluciones que hagan posible un entorno más seguro y sostenible".
De su lado, Max Puig, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de Cambio Climático y Mecanismos de Desarrollo Limpio del país, aseguró que: "cada vez es más evidente la necesidad de hacer realidad el compromiso de colocar los derechos de los niños en el centro de las discusiones de los mecanismos de adaptación del país como paso indispensable para la promoción del desarrollo humano sostenible y mitigar los impactos del cambio climático".
En este panel de buenas prácticas empresariales en materia medioambiental y de acción por el clima, participaron Raquel Giráldez, directora de Sostenibilidad y Responsabilidad Social de Banreservas, Indira Lorenzo, directora de Sostenibilidad de Grupo Martí y la Fundación Tropigas, así como Leonel NG Bautista, gerente de División Sostenibilidad y Banca Responsable del Banco Popular, quienes presentaron las acciones realizadas para la mitigación de los efectos del cambio climático y de apoyo a familias y sus comunidades.
Adrián Cerezo, asesor de UNICEF y experto en cambio climático, dijo que: "más allá de los riesgos, la primera infancia es un período lleno de oportunidades donde los programas que benefician el desarrollo integral de los infantes también aportan a la adaptación de la comunidad al cambio climático, y a la vez promueven el desarrollo sostenible. De hecho, las políticas y acciones enfocados en la primera infancia proveen una ruta costo-efectiva, integrada, inmediata y duradera para obtener: potencial y bienestar humano; resiliencia climática comunitaria; y catalizar la agenda de desarrollo sostenible".

Asimismo, las empresas reflexionaron sobre cómo el sector privado, desde su actividad económica y con alianzas público/privadas, pueden aportar más iniciativas concretas para el fortalecimiento de la atención a la primera infancia, así como la capacidad de adaptación de las familias con niños menores de 5 años en comunidades vulnerables a los efectos adversos del cambio climático.
Santo Domingo– "El Mercado de Valores tiene un rol fundamental en al desarrollo económico nacional, pues canaliza el ahorro hacia la inversión, y ahora que República Dominicana cuenta con una Taxonomía Verde, ese desarrollo puede ser climáticamente sostenible y transparente".
Así se expresó el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Max Puig, quien resaltó que República Dominicana es el primer país del Caribe en contar con una Taxonomía Verde.
"La Taxonomía Verde permitirá canalizar recursos de la cooperación internacional e inversionistas locales para proyectos de reducción de emisiones y de mejora de la resiliencia; fomentará la innovación y el desarrollo tecnológico local para implementar prácticas sostenibles en el ámbito de la producción y los servicios; y aumentará la transparencia de las inversiones del sector privado en la sostenibilidad", dijo.
En ese sentido, recordó que muchos países en el mundo están preocupados por el "green washing", una práctica que consiste en que algunas empresas declaran supuestas inversiones y mejoras para la sostenibilidad que no son reales, por lo que resaltó que "la transparencia que brinda el mercado de valores reducirá considerablemente esta práctica en el país".
Max Puig valoró positivamente todas las acciones realizadas en coordinación con la Superintendencia del Mercado de Valores (SIMV); el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MMARN); y el apoyo del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa de España junto al Banco Mundial, a través de la Corporación Financiera Internacional (IFC); y el Fondo para Servicios de Asesoramiento sobre el Clima de Inversión (FIAS).
La Taxonomía Verde, en cuyos estudios de formulación participaron más de 170 expertos del sector público, productivo y financiero, academia, sociedad civil y organismos internacionales, se alinea con el sistema de gobernanza climático de República Dominicana, liderado por el presidente de la República a través del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio.
La Taxonomía Verde también permitirá canalizar las inversiones hacia los mercados de energía limpia, gestión de residuos, captura de emisiones, construcciones resilientes, movilidad sostenible, suministro y tratamiento de agua, tecnología de la información y las comunicaciones (TIC) e industria, según las líneas de trabajo planteadas en la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC por sus siglas en inglés) de República Dominicana, actualizada en 2020.