Santo Domingo. –En un llamado urgente a la acción por el clima, el vicepresidente Ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, Max Puig, hizo un llamado para que el sector privado y a todos los actores de la sociedad civil a incrementar su compromiso con la inversión y la implementación de buenas prácticas que protejan a la primera infancia y reduzcan su vulnerabilidad a los efectos adversos del cambio climático.
Durante su intervención en el VIII Seminario Empresarial: "Primera Infancia, Cambio Climático y Sostenibilidad", organizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Max Puig destacó el gran desafío que enfrenta la República Dominicana, no sólo por ser un país expuesto a los efectos del cambio climático, sino por el alto porcentaje de población infantil que tiene el país.
"Según la Oficina Nacional de Estadísticas, el país contabaen 2023 con un total de 2 millones 775 mil 952 niños menores de 14 años. Estos niños y estas niñas están expuestos a distintos tipos de riesgo por efecto del cambio climático, los cuales impactan su salud y desarrollo, bien sea por causa de inundaciones, sequías, olas de calor, enfermedades transmitidas por vectores u otros eventos", dijo.
Puig insistió en que resulta crucial impulsar una mejora en la operación de todos los sectores involucrados en la economía y la sociedad dominicana "para que se integre este desafío en las agendas empresariales y sociales del país".
Destacó los avances realizados por el gobierno en este ámbito, al incluir los estudios acerca de los impactos directos e indirectos del cambio climático en la primera infancia y las políticas y medidas de protección necesarias para la adaptación de este importante sector de la población.
De hecho, recordó que República Dominicana, junto a Islas Marshall, son pioneros en las discusiones climáticas sobre primera infancia, al impulsar la realización del Diálogo de Alto Nivel sobre este tema, efectuado en el marco de la 60ta Reunión de los Cuerpos Subsidiarios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, en junio pasado.
. También anunció que el gobierno dominicano, junto a UNICEF, realizará en los próximos meses el estudio "Situación de la infancia frente al cambio climático, la degradación ambiental, la energía y la reducción de riesgos de desastres en la República Dominicana", cuyos informes finales, dijo que serán vitales para diseñar las políticas y "guiar la acción del gobierno, el sector privado, las academias y la sociedad civil, en la protección de los niños y niñas del país
SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA.- El objetivo del VIII Seminario Empresarial: "Primera Infancia, Cambio Climático y Sostenibilidad", llevado a cabo por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) es reunir al ámbito empresarial del país para analizar los efectos desproporcionados del cambio climático en la primera infancia, identificar prioridades de acción y potenciales soluciones para avanzar esta agenda mediante alianzas entre los sectores público y privado; además de impulsar iniciativas corporativas a favor de la resiliencia climática comunitaria y de la primera infancia.
"Más de mil millones de niños y niñas del mundo están expuestos a riesgo extremadamente alto de impacto por el cambio climático, esta es verdaderamente una crisis directa de los derechos de la infancia, especialmente si consideramos que el 88% de la morbilidad asociada al cambio climático recae sobre los niños menores de 5 años. Es indiscutible que el momento para hacer las transformaciones necesarias ha llegado".
Sanabria agregó que "UNICEF se compromete a contribuir para que la niñez, sus familias y sus comunidades sean más resilientes, asegurando su participación en favor del clima, colaborando con las comunidades, los gobiernos, la sociedad civil, la academia y el sector privado para definir las soluciones que hagan posible un entorno más seguro y sostenible".
De su lado, Max Puig, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de Cambio Climático y Mecanismos de Desarrollo Limpio del país, aseguró que: "cada vez es más evidente la necesidad de hacer realidad el compromiso de colocar los derechos de los niños en el centro de las discusiones de los mecanismos de adaptación del país como paso indispensable para la promoción del desarrollo humano sostenible y mitigar los impactos del cambio climático".
En este panel de buenas prácticas empresariales en materia medioambiental y de acción por el clima, participaron Raquel Giráldez, directora de Sostenibilidad y Responsabilidad Social de Banreservas, Indira Lorenzo, directora de Sostenibilidad de Grupo Martí y la Fundación Tropigas, así como Leonel NG Bautista, gerente de División Sostenibilidad y Banca Responsable del Banco Popular, quienes presentaron las acciones realizadas para la mitigación de los efectos del cambio climático y de apoyo a familias y sus comunidades.
Adrián Cerezo, asesor de UNICEF y experto en cambio climático, dijo que: "más allá de los riesgos, la primera infancia es un período lleno de oportunidades donde los programas que benefician el desarrollo integral de los infantes también aportan a la adaptación de la comunidad al cambio climático, y a la vez promueven el desarrollo sostenible. De hecho, las políticas y acciones enfocados en la primera infancia proveen una ruta costo-efectiva, integrada, inmediata y duradera para obtener: potencial y bienestar humano; resiliencia climática comunitaria; y catalizar la agenda de desarrollo sostenible".

Asimismo, las empresas reflexionaron sobre cómo el sector privado, desde su actividad económica y con alianzas público/privadas, pueden aportar más iniciativas concretas para el fortalecimiento de la atención a la primera infancia, así como la capacidad de adaptación de las familias con niños menores de 5 años en comunidades vulnerables a los efectos adversos del cambio climático.
Santo Domingo – El Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), suscribieron un acuerdo de cooperación para trabajar en conjunto a fin de fortalecer los programas de educación para el desarrollo sostenible y la acción climática, así como la participación comunitaria y la investigación para la adaptación a los efectos del cambio climático.
La firma del acuerdo fue encabezada por el vicepresidente ejecutivo del CNCCMDL, Max Puig, y el representante de UNICEF en República Dominicana, Carlos Carrera, quienes destacaron la importancia de este acuerdo, que también permitirá fortalecer la generación de datos y evidencias sobre los impactos del cambio climático en las niñas, niños, adolescentes y jóvenes, entre otras acciones.
"La educación para la acción climática y el desarrollo sostenible es fundamental a todos los niveles, al más alto nivel académico es necesario que sigamos desarrollando estudios, investigaciones y sistematizaciones basadas en evidencia, y en líneas generales es necesario poder organizar cursos, foros, seminarios y otros espacios de participación para las niñas, niños, adolescentes y jóvenes", dijo Puig.
De su lado, Carrera destacó que, por medio del acuerdo, ambas instituciones podrán colaborar técnicamente para fortalecer la educación y la sensibilización sobre el cambio climático, el cuidado del medioambiente y el desarrollo sostenible y podrán aunar esfuerzos para fortalecer y promover prácticas educativas amigables al medioambiente desde los centros educativos.
"Juntos, también podremos propiciar espacios para la participación de adolescentes y jóvenes en el debate y la formulación de opiniones y posiciones institucionales en torno a las discusiones y negociaciones alrededor del cambio climático, tanto nacional como internacionalmente, así como promover programas de formación docente para el impulso de las energías renovables en el ámbito de la formación técnica superior, entre muchas otras posibilidades que nos abre este acuerdo", señaló el representante.
El vocero de UNICEF aseguró que la niñez de los países que menos contribuyen al cambio climático está sufriendo las mayores consecuencias. En la actualidad, se estima que 850 millones de niños (1 de cada 3 en el mundo) viven en áreas donde al menos cuatro de estos impactos climáticos y ambientales se superponen.
Tras la firma del acuerdo de cooperación, el CNCCMDL y UNICEF determinaron crear una comisión mixta de composición paritaria, a fin de coordinar y dar seguimiento a las iniciativas que pretenden desarrollar y realizar en conjunto, así como la evaluación, monitoreo y seguimiento de dichas acciones.
La crisis climática y la infancia
La crisis climática es una crisis de los derechos de la infancia. Amenaza directamente la capacidad de un niño o niña para sobrevivir, crecer y prosperar. Los fenómenos meteorológicos extremos ponen en riesgo sus vidas y destruyen la infraestructura crítica para su bienestar. Los niños son física y fisiológicamente más vulnerables a las crisis climáticas y ambientales que los adultos.
Son menos capaces de soportar y sobrevivir a condiciones climáticas extremas como inundaciones, sequías, tormentas y olas de calor. También corren un mayor riesgo de contraer enfermedades exacerbadas por el cambio climático, como el cólera, la malaria, el dengue y el zika. Se estima que el 88 por ciento del incremento de las enfermedades exacerbadas por el cambio climático será soportada por niños menores de cinco años.