La Habana, Cuba.– "Los países de renta media están obligados a definir y ejecutar políticas climáticas de mayor alcance y compromiso, considerando el agravamiento de la crisis climática y la evolución de la situación geopolítica mundial, y la República Dominicana debe estar en primera línea en el cumplimiento de este propósito", declaró Max Puig, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio.
En su conferencia "Cambio Equilibrio del Mundoclimático, paz y vida", ofrecida en la 6.ª Conferencia Internacional por el Equilibrio del Mundo, realizada en La Habana, el alto funcionario y sociólogo señaló que todos los países están abocados a definir con mayor precisión sus políticas de acción ambiental y que esto está provocando fuertes debates.
Dijo que las discusiones son intensas en el seno de los países capitalistas industriales más avanzados y entre ellos mismos, poniendo como ejemplo la confrontación entre las posiciones a favor del desarrollo sostenible, la transición energética y la neutralidad climática que orientan el Pacto Verde Europeo y los criterios negacionistas del cambio climático que guían al nuevo Gobierno estadounidense.
Tras señalar que la controversia se está dando en medio de una intensa lucha por la hegemonía mundial, consideró fundamental para la paz y el equilibrio del mundo, el respeto al derecho internacional y la preservación del multilateralismo.
Agregó que el rol de los BRICS será clave en los años venideros por el peso que tiene este conjunto de países y precisando que su asunción de políticas climáticas más ambiciosas podría acrecentar su influencia.
Es dentro de este contexto que Puig considera decisivo que países de renta media, como la República Dominicana, fortalezcan sus políticas climáticas tanto a nivel interno como internacional.
RD en la COP30
De cara a la venidera 30. ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, la COP30, que se celebrará en noviembre de este año en Brasil, Max Puig insistió en que la República Dominicana debe jugar un rol crucial, apuntalado por su doble condición de país latinoamericano y de Estado Insular en Vías de Desarrollo.
"Esa doble condición, sumada al compromiso mostrado por el país con la acción climática nacional, regional y local, facilitará el desempeño del rol de facilitación y búsqueda de consensos con los países insulares, la región latinoamericana y caribeña y las naciones de renta media".
"Nuestra posición única nos permite tender puentes entre diferentes grupos de negociación. Sin embargo, para lograr avances significativos, es fundamental que los países dentro de cada grupo superen sus diferencias internas y trabajen hacia objetivos comunes", sostuvo Puig.
Las declaraciones de Max Puig se produjeron dentro del marco de la 6.ª Conferencia Internacional por el Equilibrio del Mundo, que tuvo lugar en La Habana, Cuba, bajo el lema "Por el diálogo entre civilizaciones y por una cultura de paz".
Santo Domingo– Los países de América Latina y el Caribe deben intensificar urgentemente las acciones para adaptarse a la nueva realidad que generan los efectos adversos del cambio climático, pues la Organización de las Naciones Unidas estima que la inversión necesaria para ello, de cara al año 2030, es de 70 mil millones de dólares, pero si no se toman acciones urgentes, puede que resulte aún más caro.
Así lo afirmó el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Max Puig, quien explicó que la inacción puede hacer que el costo económico de la adaptación a los efectos del cambio climático llegue a ser de entre 140 mil y 300 mil millones de dólares para el año 2030.
"Estamos ante un desafío urgente y existencial con implicaciones de gran alcance para las aspiraciones de desarrollo sostenible de la región. Las vulnerabilidades en la agricultura, los recursos hídricos, la biodiversidad y la economía requieren medidas integrales de adaptación a un clima cada vez más cambiante, al tiempo que se impulsa la transición a fuentes de energía limpias, la preservación de la biodiversidad y la inversión en infraestructura resiliente, y la acción ante todos estos desafíos es urgente", dijo.
En tal sentido, recordó que República Dominicana no sólo ha identificado las medidas más urgentes que se deben tomar, sino que ha cuantificado los montos que se requiere invertir para alcanzarlas, a través de la NDC.
"Pero no nos conformamos con identificar las necesidades y cuantificarlas, sino que ya estamos implementando medidas en diversos sectores, como la construcción de más líneas del Metro, teleféricos urbanos y monorrieles para asegurar la movilidad sostenible en el transporte público; la tecnificación del riego agrícola para asegurar el uso eficiente del agua; la instalación de paneles solares para electrificar bombas de agua para uso doméstico; la electrificación de escuelas en zonas rurales con energía fotovoltaica; entre otras", apuntó.
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMDL, Max Puig, se expresó en estos términos durante su participación en el Simposio "El Profesional de Hoy de Cara a la Sostenibilidad", realizado por la Universidad Agroforestal Fernando Arturo de Meriño & Colegio (UAFAM), en el Hotel Pinar Dorado de Jarabacoa.