Nueva York, EE. UU. UU. – El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, Max Puig, insistió en que República Dominicana, como parte de su estrategia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), está trabajando de manera ardua para mejorar el manejo de los residuos sólidos y desarrollar la agricultura sostenible en el país.
Así lo afirmó durante su participación en la Velada Ministerial sobre Gases Supercontaminantes, evento de alto nivel realizado en el marco de la Semana del Clima de Nueva York para discutir las estrategias globales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y contaminantes de vida corta, organizado por la Coalición para el Clima y el Aire Limpio, CCAC por sus siglas en inglés.
"Aunque el metano permanece en la atmósfera por un período más corto que el dióxido de carbono (CO2), es más de 80 veces más efectivo en la retención de calor durante los primeros 20 años, por lo que es necesario abordar las emisiones de metano de sectores como la gestión de residuos y la agricultura para avanzar en la desaceleración del calentamiento global mientras continuamos trabajando en la reducción de las emisiones de CO2 a largo plazo", dijo.
En tal sentido, explicó que ese enfoque dual de abordar tanto los contaminantes climáticos de vida corta como el metano, y los gases de efecto invernadero de larga vida, asegura que se tomen medidas urgentes y efectivas ahora, mientras se salvaguarda el futuro del planeta.
Además, detalló que República Dominicana se encuentra en un momento determinante para identificar los actores sectoriales y las medidas a tomar para seguir cumpliendo con los compromisos de reducción de emisiones de GEI y, al mismo tiempo, mejorar la capacidad del país para adaptarse a los efectos del cambio climático y reducir los riesgos de desastre por causas naturales.
"República Dominicana está en medio de un proceso de consulta nacional, apoyándonos en la mejor ciencia disponible e informados por los resultados iniciales de nuestros Informes Bienales de Transparencia. Estos procesos son críticos mientras trabajamos para presentar nuestra NDC actualizada en 2025", dijo.
Puig también insistió en que el enfoque del gobierno y la sociedad dominicana sigue siendo ambicioso tanto en la reducción de emisiones de GEI como en la adaptación y construcción de resiliencia y recordó que la gobernanza climática de República Dominicana prioriza la armonización de las acciones y decisiones del gobierno, el sector privado y la sociedad civil, para asegurar una transición justa.
Los Gases Contaminantes de Vida Corta, como el metano, el carbono negro y algunos hidrofluorocarbonos, son responsables de alrededor del 25% del calentamiento global que experimenta hoy el planeta, por lo que reducir las emisiones de estos gases, especialmente el metano es crucial para alcanzar los objetivos climáticos globales a corto y mediano plazo.
Santo Domingo – “El hecho de que el mundo registrara, por primera vez, temperaturas promedio dos grados por encima de la era preindustrial el mismo día en que República Dominicana sufría las trágicas inundaciones del 18 de noviembre del 2023 no es casualidad, sino una nueva evidencia de la amenaza que se cierne sobre países como el nuestro, expuesto directamente a fenómenos meteorológicos extremos y que, por tanto, debemos prepararnos mejor para enfrentar más episodios de aguaceros repentinos como los de ese fatídico día”.
Así se expresó el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, Max Puig, tras conocerse los datos del Programa de Observación de la Tierra de la Unión Europea, Copernicus, que revelan, que por primera vez en la historia, en los días 17 y 18 de noviembre del 2023 las temperaturas promedio globales se ubicaron 2 grados centígrados por encima de la era preindustrial.
Específicamente, los datos del Programa Copernicus muestran que el día 17 de noviembre la temperatura promedio global estuvo 2.07 °C por encima del promedio de la era preindustrial, y el 18 de noviembre se colocó 2.06 °C por encima.
“Los dominicanos tenemos la desgracia de ser testigos de las terribles consecuencias de que el calentamiento global llegue a ese indeseado punto de calor en la atmósfera, es por ello que estamos trabajando sin descanso para lograr que el país se adapte a las nuevas condiciones climáticas del planeta y para ello estamos concitando el apoyo de los mecanismos y órganos de financiamiento de todo el mundo”, expresó Puig.
En tal sentido, recordó que en República Dominicana ya se están realizando estudios e inversiones para desarrollar e implementar un sistema de alerta temprana más eficiente, que, a través de una aplicación para teléfonos móviles, permita a las autoridades avisar a la ciudadanía sobre la inminencia de fenómenos hidrometeorológicos que pongan vidas en peligro.
“El gobierno de La India ya aprobó el financiamiento necesario para desarrollar esa iniciativa, además, estamos gestionando su apoyo para reforzar el trabajo de la Comisión de Supervisión de Infraestructuras Públicas ante el Cambio Climático, liderada por el ingeniero geólogo Osiris de León, a fin precisar las inversiones que deberá hacer el país en los próximos 4 años para ser más resiliente”, afirmó.
La comunidad científica mundial estima que, en la era previa a la Revolución Industrial y al uso masivo de combustibles fósiles, es decir, entre 1750 y 1850 la temperatura promedio del planeta se ubicaba entre los 13 y 14 grados centígrados. La meta trazada por la humanidad en el Acuerdo de París es evitar que antes del año 2100 la temperatura promedio global alcance 2 grados centígrados más que el promedio de la era preindustrial.
Sin embargo, la Organización Meteorológica Mundial ya advirtió, a mediados del pasado año 2023, que la combinación del cambio climático con la ocurrencia del fenómeno El Niño hará que, durante 5 años, el planeta experimente temperaturas elevadas que marcarán récords.
Estos efectos ya se están sintiendo en todo el mundo, de hecho, los datos del Programa Copernicus revelan que entre febrero de 2023 y enero de 2024, la temperatura promedio mundial estuvo 1,52 °C por encima de la era preindustrial.