Santo Domingo – El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Max Puig, hizo un llamado a transformar los códigos y estándares de calidad de la construcción para asegurar la resiliencia de las infraestructuras, especialmente en la fase de recuperación post-desastre.
“Es una realidad aceptada que las consecuencias del cambio climático están afectando la infraestructura de las ciudades y comunidades en todo el mundo, especialmente en los países más vulnerables, como la República Dominicana. Por ello, es necesario, más allá del mantenimiento para asegurar el buen estado de las infraestructuras, transformar los códigos y estándares de calidad de la construcción para que sean más resilientes, especialmente en la recuperación post desastres”, dijo.
Puig subrayó que las estrategias tradicionales de reconstrucción han demostrado ser insuficientes ante la magnitud de los desastres climáticos actuales, evidenciados por eventos como los huracanes Irma y María (2017); y Beryl (2024), entre otros.
“Es hora de dejar atrás la reconstrucción convencional y repensarla desde un enfoque integral, sostenible y equitativo”, enfatizó Puig, al señalar que más de 190 millones de personas en la región de América Latina y el Caribe han sido afectadas por eventos climáticos extremos en las últimas dos décadas, “lo que exige medidas estructurales más ambiciosas y coordinadas”.
Puig enfatizó que repensar la reconstrucción implica también un cambio en la forma en que los países gestionan el riesgo y la resiliencia y apuntó que resulta fundamental que los gobiernos de la región “asuman el liderazgo en la formulación de estrategias de largo plazo, donde la seguridad de las personas, la justicia climática y la inclusión de los grupos más vulnerables sean prioridades”, expresó.
Además, reiteró el compromiso del CNCCMDL de actuar como un puente entre el conocimiento climático global y las realidades locales de la República Dominicana, para seguir impulsando la participación de todo el gobierno, el sector privado y la sociedad civil en el desafío de desarrollar acciones de adaptación a los efectos del cambio climático y para construir un futuro más seguro y resiliente.

El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Max Puig, pronunció estas palabras durante la inauguración del Taller Regional sobre Recuperación Resiliente y Reconstrucción Mejorada para Centro América y El Caribe Build Back Better (BBB), evento, organizado por la Coalición para la Infraestructura Resiliente ante Desastres (CDRI), la Unión Europea y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El enfoque Build Back Better (BBB), destacó Puig, debe convertirse en el nuevo estándar para la recuperación post-desastre. Más que restaurar lo perdido, esta estrategia busca reconstruir con mayor resiliencia, incorporando innovación tecnológica, equidad social y sostenibilidad ambiental en las infraestructuras y sistemas afectados. “No podemos permitirnos repetir los mismos errores. La reconstrucción debe ser una oportunidad para construir sociedades más seguras y preparadas para los desafíos del futuro”, afirmó.
El taller servirá como un espacio clave para fortalecer la gobernanza del riesgo y fomentar la cooperación entre gobiernos, sociedad civil y sector privado. Asimismo, resaltó la importancia de generar redes de conocimiento que permitan compartir mejores prácticas y diseñar respuestas financieras eficaces para enfrentar los impactos climáticos.
Punta Cana – El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Max Puig, invitó a los 235 directores de Distrito agrupados en la Federación Dominicana de Distritos Municipales (Fedodim), a trabajar en el desarrollo de proyectos dirigidos a aumentar la resiliencia de las comunidades ante el cambio climático.
En el marco de su participación ante los asistentes al V Congreso de la Federación Iberoamericana de Municipios Verdes, Puig destacó que la participación de los gobiernos locales, tanto a través de las alcaldías cómo por los directores de Distritos, es vital para asegurar la adaptación del país, a los efectos adversos del cambio climático.
"El presidente de la República ha llamado a toda la sociedad dominicana a sumarse al gran Pacto Climático para asegurar la adaptación del país y la mejora de la resiliencia de la población, especialmente en el interior del país, y la mejor forma de sumarse a este Pacto Climático es trabajando en la formulación de proyectos, de la mano con Fedodim, para reducir el riesgo de desastres ante eventos derivados del cambio climático", dijo.
En tal sentido, anunció que el Consejo Nacional para el Cambio facilitará el acompañamiento a los gobiernos locales, a través de Fedodim, para la identificación de áreas de investigación y la formulación de proyectos vinculados a la acción climática, en los que ya algunos municipios y Distritos Municipales han avanzado.
"Ya el país tiene aprobados más de 40 millones de dólares de financiamiento climático internacional para la restauración de toda la cuenca, alta, media y baja, del Río Yuna, este proyecto impactará positivamente a un número importante de municipios y distritos, implementando acciones que ayudarán a eficientizar las actividades agrícolas que se atenderán y mejorarán el uso aprovechamiento del agua para riego. Este tipo de proyectos, si son bien elaborados, canalizados y presentados, pueden ser replicados, con sus peculiaridades, en otras regiones del país", expresó.
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMDL, Max Puig, destacó que la llegada de la temporada ciclónica 2023 debe recordar al país que República Dominicana está especialmente expuesta a los fenómenos hidrometeorológicos extremos, y que, por ser un estado insular en vías de desarrollo, el país es también altamente vulnerable a los efectos de estos fenómenos, que por efectos del cambio climático, son cada vez más frecuentes, más potentes, y menos predecibles.