Santo Domingo.–La República Dominicana fue confirmada como copresidenta de la Declaración “Hacia Sistemas de Transporte Resilientes y Bajo en Emisiones para las Personas, el Desarrollo y el Planeta”, un compromiso internacional que agrupa a once países de Europa y América Latina y que busca acelerar la transformación sostenible del sector transporte a nivel global.
La elección de RD como representante del Sur Global en esta alianza se hizo oficial durante la Primera Reunión Virtual de Países Adherentes.
Esta designación reconoce el creciente liderazgo de la República Dominicana en materia de acción climática, y consolida su rol como articulador regional en los procesos multilaterales de cambio climático en América Latina y el Caribe.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, encabezó la delegación dominicana en este encuentro virtual, reafirmando el compromiso del país con la transformación del sector transporte, uno de los que genera emisiones de gases de efecto invernadero en República Dominicana.
“Esta copresidencia fortalece nuestra contribución a la acción climática global y nos ayuda a promover soluciones concretas que conduzcan a sistemas de movilidad más resilientes, menos dañinos para el medio ambiente y centrados, especialmente, en la calidad de vida de las personas”, afirmó.

Avance estratégico
La Declaración “Hacia Sistemas de Transporte Resilientes y Bajo en Emisiones para las Personas, el Desarrollo y el Planeta” fue presentada por iniciativa de Chile durante la COP30 que se celebró el pasado 2025 en Belém, Brasil, nació para impulsar un esfuerzo global hacia sistemas de transporte orientado a reducir las emisiones, promover la electrificación, fortalecer y mejorar el transporte público, aumentar la eficiencia energética y acelerar la infraestructura resiliente frente a los impactos del cambio climático.
Con su nueva función de liderazgo, la República Dominicana tendrá un papel central en la coordinación del trabajo entre los países parte, facilitando la cooperación técnica y política. Además, el país promoverá la incorporación de nuevos países, ampliando el alcance de la Declaración.
También permitirá visibilizar los avances y compromisos del Sur Global en el camino hacia un transporte bajo en emisiones y garantizará el seguimiento del Esfuerzo Global de Transporte de cara al Segundo Balance Mundial (Global Stock Take) en 2028.
Coordinación intersectorial
La adhesión de la República Dominicana a la Declaración fue posible gracias a la coordinación del CNCCMC con el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), quienes avalaron la iniciativa y facilitaron el proceso de integración.
Durante el encuentro, los países adherentes acordaron consolidar el marco de copresidencias, con la República Dominicana liderando el Sur Global. También desarrollarán una hoja de ruta conjunta para el seguimiento del esfuerzo global de transformación del transporte.
Los países participantes también acordaron promover el intercambio de buenas prácticas y políticas públicas, y pautaron la próxima reunión presencial, que se realizará en el International Transport Forum de Alemania, en mayo de este mismo año 2026, para avanzar en los mecanismos de gobernanza.
La participación activa y el nuevo rol de la República Dominicana en esta iniciativa refuerzan su posición como referente regional en materia de acción climática, cooperación internacional y transformación sostenible del transporte, contribuyendo de manera decisiva a los esfuerzos globales para enfrentar la crisis climática.
Por América Latina participan en esta iniciativa Chile, Brasil, Colombia, Costa Rica, Honduras y República Dominicana, mientras que por Europa forman parte Portugal, España, Noruega, Eslovenia y Austria.
Santo Domingo.– El Gobierno dominicano profundiza los lazos de cooperación técnica con el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia) para incorporar criterios climáticos en el diseño y construcción de las obras que definen la seguridad y el desarrollo del país, y garantizar su resiliencia ante eventos naturales.
Así lo informaron, en una declaración conjunta, el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, y el presidente del Codia, Enrique Rosario García, luego de sostener una reunión de trabajo con sus respectivos equipos técnicos y directivos.
“El Codia es un aliado estratégico indispensable que agrupa a los profesionales que diseñan, construyen y supervisan infraestructuras críticas como hospitales, escuelas, carreteras, puentes y sistemas de agua, así como el diseño de arquitectura sostenible y ordenamiento territorial en las ciudades, por tanto, desempeña un rol vital en el desarrollo sostenible y resiliente de la República Dominicana”, expresó Puig.
De su lado, Enrique Rosario García destacó la importancia de consolidar “una alianza técnica real y práctica entre el principal gremio profesional del país y el órgano rector de las políticas climáticas nacionales, que aboga por la adaptación efectiva de la República Dominicana a los efectos del cambio climático, labor en la que el Codia juega un papel principal”.

En el encuentro, ambas instituciones identificaron las iniciativas en las que pueden comenzar a colaborar, como el aprovechamiento del Sistema de Observación Satelital de la Unión Europea Copernicus o las Iniciativas para Sectores de Infraestructura Crítica en el marco del Programa de Resiliencia del Sector Transporte (República Dominicana), auspiciado por la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI), que lidera la India.
El Codia propuso abrir los datos que generan las estaciones hidrometeorológicas que esa organización ha instalado en 23 provincias del país para que sean aprovechados por las otras instituciones vinculadas a la prevención y gestión de riesgos asociados al cambio climático.
Ambas entidades acordaron colaborar en la actualización de los códigos y normativas de construcción alineados con los estándares globales más actualizados y con las prioridades de la Contribución Nacionalmente Determinada RD-3.0 (NDC, por sus siglas en inglés), incorporando criterios de resiliencia climática en las normas de edificación y diseño.
El Codia y el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono firmarán en los próximos días un Acuerdo Marco de Cooperación Técnica para formalizar el trabajo conjunto y facilitar la cooperación inmediata y formal entre ambas entidades.
Además, crearán un comité técnico bilateral de seguimiento que permita consolidar un protocolo preliminar de intercambio de datos climáticos que defina los formatos, variables, periodicidad y estándares de calidad de dichos datos.
El Comité Técnico conjunto diseñará un plan de capacitaciones continuas para colegiados del Codia, enfocado en herramientas de gestión de riesgo climático, infraestructura resiliente, modelación, análisis geoespacial, entre otras áreas.
Santo Domingo – Los principales dirigentes de la organización climática internacional Blue Planet Alliance visitaron la República Dominicana donde reiteraron su propósito de seguir impulsando su compromiso global con la transición energética hacia fuentes de energía más limpias, renovables y económicamente sustentables. El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, recibió a los líderes de esta alianza, encabezados por su CEO y fundador, el empresario, innovador y filántropo Henk Rogers, creador del exitoso videojuego Tetris.
Durante el encuentro Rogers insistió en que República Dominicana es un socio clave de Blue Planet Alliance para darle impulso a la transición energética en el Caribe y destacó el compromiso del país en este esfuerzo. “Por ser uno de los países que lidera la acción climática en la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS, por sus siglas en inglés), aspiramos a que República Dominicana sea una de las 100 islas a nivel mundial que lleguen a generar el 100% de su energía eléctrica a partir de fuentes renovables para el año 2045, y estamos dispuestos a apoyar al sector privado y a las instituciones que están trabajando en esa dirección”, dijo Rogers.
Explicó que Blue Planet Alliance promueve la aprobación de leyes que promuevan la transición a energías renovables, precisando que Hawaii ya aprobó una ley estatal para que su matriz de generación eléctrica sea 100% a partir de fuentes renovables para el año 2045. Añadió que luego de esto California y otros 17 estados de la Unión han establecido leyes en el mismo sentido.

De su lado, Max Puig recordó que República Dominicana sigue ampliando la participación de las fuentes renovables en la generación de energía, que ya alcanza el 25% de la matriz, y que “los compromisos asumidos por el país a través de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés), marcan la ruta del desarrollo sostenible a nivel nacional, cuyas metas se alinean con las proyecciones de Blue Planet Alliance”.
Recordó que, desde el CNCCMC, el gobierno trabaja de manera coordinada con el resto de las instituciones involucradas en la acción climática y la adaptación a los efectos del cambio climático, de la mano con el sector privado nacional, la sociedad civil y las academias. Tanto Max Puig como Henk Rogers destacaron la importancia de seguir trabajando para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y para avanzar en la adaptación de los países más vulnerables ante los efectos del cambio climático.

“El cambio climático es un desafío que trasciende a la presente generación y ello nos obliga a mantenernos firmes en la protección de las vidas y la seguridad de los dominicanos más jóvenes y de los que están por nacer; por ellos seguimos trabajando para lograr un desarrollo sostenible en lo económico, lo social y lo ambiental”, dijo Puig.
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, Max Puig, también destacó el papel que desempeña Blue Planet Alliance en la formación de jóvenes en áreas profesionales vinculadas a la sostenibilidad, indicando que a través de su programa BPA Fellowship Program ha formado a líderes climáticos de islas como Bahamas, Barbados, Islas Vírgenes, Kiribati, Maldivas, Samoa, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, entre otras.
En el encuentro entre los directivos del CNCCMC y Blue Planet Alliance (BPA) también participaron Francois Rogers, director ejecutivo; Kneyone Murray, director para el Caribe; Alana Wilson, directora para el Pacífico; Lisa Mc Bride, líder de Operaciones; y Leo Rogers, líder creativo de BPA.
Chile.- El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, propuso crear la Mesa Nacional de Metano, una iniciativa llamada a promover el aprovechamiento de ese gas de efecto invernadero que se genera, principalmente, por la descomposición de desechos orgánicos, el sector agropecuario y la actividad industrial.
Durante el intercambio de experiencias sobre la Legislación en Materia de Metano y Residuos Sólidos en Chile, el Parlamento Andino y la República Dominicana, que tuvo como invitado especial al exsenador chileno Juan Pablo Letelier (2006 – 2022) y en el que participaron representantes del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales; del Fideicomiso para La Gestión Integral de Residuos Sólidos DO Sostenible; de la ONG climática internacional Energeia, y del Instituto de Formación Política Doctor José Francisco Peña Gómez, Puig destacó la necesidad de abordar el problema de los vertederos “desde todos los frentes y perspectivas”.
“El manejo del metano y sus fuentes de emisión no es sólo un problema de contaminación ambiental, es también un problema social, económico y climático, pues la descomposición de los desechos orgánicos, y la producción industrial y agrícola, siguen siendo factores causantes del calentamiento global, por tanto, se requiere voluntad política; iniciativa privada; compromiso social; investigación e innovación; legislación y marco regulador especializado para afrontarlo y darle soluciones reales”, dijo.
En tal sentido, indicó que la Mesa Nacional de Metano integraría la visión de todos los sectores involucrados para que el país siga avanzando en el manejo de los procesos productivos y de disposición de los desechos sólidos que emiten ese gas de efecto invernadero “y que lo hagamos de manera sostenible en lo climático, lo ambiental, lo financiero y lo social”.
Este encuentro también permitió poner sobre la mesa las distintas iniciativas que se desarrollan en la República Dominicana para reducir las emisiones de metano, un gas de efecto invernadero que se disipa en sólo 12 años pero que tiene un efecto de calentamiento atmosférico muy rápido y agudo a corto plazo.

El intercambio de experiencias sobre la Legislación en Materia de Metano y Residuos Sólidos en Chile, el Parlamento Andino y la República Dominicana contó con la participación del director de Producción y Consumo Sostenible del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Carlos Taveras; la asesora de la Dirección Ejecutiva del Fideicomiso para la Gestión Integral de Residuos Sólidos DO Sostenible, Olga Cecilia Reyes Dominici; el vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos y representante del Instituto de Formación Política Doctor José Francisco Peña Gómez, Amaury Justo Duarte; el gerente en República Dominicana de Energeia Network, Omar Ramírez Tejada, y miembros de la dirección técnica del CNCCMC.
El invitado especial a este diálogo, el exsenador chileno Juan Pablo Letelier, fue senador durante 16 años y diputado durante 4 periodos legislativos (1990 – 2006), desde el parlamento impulsó legislaciones sobre recursos naturales, bienes nacionales, medio ambiente y cambio climático. Además, formó parte de comisiones parlamentarias sobre educación, cultura, relaciones exteriores, vivienda y urbanismo. También cuenta con dilatada experiencia en la defensa de los derechos humanos.
Durante su visita a la República Dominicana, Letelier ha sostenido diálogos con legisladores de ambas de ambas cámaras del Congreso, con los que ha intercambiado visiones acerca de los beneficios de contar con una legislación sólida y robusta en materia climática para impulsar el desarrollo económico y social sostenible.
A través de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés), la República Dominicana ya ha establecido metas nacionales para reducir las emisiones de metano, además, el país forma parte de la Coalición Clima y Aire Limpio desde 2012, y se ha sumado a iniciativas como la Coalición para el Clima y Aire Limpio (CCAC, por sus siglas en inglés), para abordar los desafíos relacionados con el cambio climático y la contaminación del aire, en especial el desarrollo de acciones significativas para reducir los gases contaminantes climáticos de vida corta (CCVC).
Además, la República Dominicana se adhirió en 2021 al Compromiso Global del Metano (Global Methane Pledge - GMP), el cual tiene como objetivo reducir las emisiones de metano en 30 % a nivel mundial para 2030.
Santo Domingo.- La República Dominicana avanza en el fortalecimiento de su capacidad de prevención y respuesta ante desastres provocados por el cambio climático, con la presentación de la Política de Cambio Climático y Medio Ambiente de la Cruz Roja Dominicana.
Al tomar la palabra, el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, afirmó: “La Cruz Roja Dominicana, como entidad de primera línea en la respuesta a las emergencias y eventos meteorológicos extremos, está dando un paso de gigante para seguir fortaleciendo la capacidad nacional de prevención, gestión y respuesta a los riesgos por causa del cambio climático”.
Puig explicó que este documento normativo fortalece el sistema de prevención, gestión y respuesta ante desastres causados por eventos climáticos como huracanes, inundaciones, incendios forestales, subida del nivel del mar, entre otros.
“Dada la multiplicidad de impactos que tiene el cambio climático y la alta exposición y vulnerabilidad de nuestro país a estos eventos, seguimos avanzando en la construcción de capacidades y preparación técnica de todas las instituciones, empresas y organizaciones vinculadas a la acción climática y la gestión de riesgos”, dijo.

En ese sentido, explicó que esta Política de Cambio Climático se suma a acciones concretas como el Sistema Nacional de Alerta Temprana Multiamenaza, que permite identificar anticipadamente los impactos de eventos meteoclimáticos extremos y responder, con criterios de protección social, a estas amenazas.
“El cambio climático es un multiplicador de vulnerabilidades cuyos efectos impactan en todos los aspectos de la vida ciudadana, especialmente en los medios de vida de las personas, por ello celebramos que la Cruz Roja, como cuerpo de respuesta inmediata y de ayuda humanitaria, cuente con una visión estratégica, coherente y articulada al Estado para atender a la población”, expresó Puig.
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, Max Puig, puntualizó que una de las mayores fortalezas de esta estrategia es que considera a las comunidades como foco central de la acción para la construcción de resiliencia, lo que permite no solo mapear los riesgos climáticos, sino identificar las capacidades de respuesta comunitaria y prioridades de adaptación local para proteger a las familias más vulnerables.
Santo Domingo.- El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, aclaró que las metas de reducción de emisiones de la República Dominicana, establecidas en la Contribución Nacionalmente Determinada de 2020 (NDC-RD2020) se fundamentan en las proyecciones de desarrollo económico del país y no en comparaciones simples entre años.
En respuesta al exministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Temístocles Montás, sobre las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y las metas nacionales, Puig saludó su interés por la transparencia climática y ofreció precisiones técnicas sobre los compromisos climáticos asumidos por el país.
“República Dominicana se comprometió a reducir 27 % de sus emisiones de GEI al 2030, pero no respecto al año 2020 ni a otro del pasado, sino respecto a las proyecciones de desarrollo económico y social del país previsto para el año 2030, un parámetro común entre los economistas conocido como como Business As Usual (BAU), por tanto, la medición de las emisiones reducidas se mide respecto a esa proyección”, dijo Puig.
En ese sentido, detalló que el inventario de emisiones utilizado como base en la NDC-RD2020 corresponde al año 2010 y ascendía a 24,634.2 Gg CO₂ equivalente, y según los análisis sectoriales, el volumen de emisiones que el país debería alcanzar para 2030 sería de 51,000 Gg CO₂ eq, “por lo que es respecto a esa cifra que se mide la meta de reducción de emisiones y no entre un año y otro”, añadió.
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC señaló que, por tanto, la premisa de que “superar la meta de reducción de emisiones debe implicar una reducción en el número total de emisiones entre un año y otro” es incorrecta.
Max Puig detalló que la verdadera ampliación de la ambición climática dominicana radica en que el país se comprometió a financiar con recursos nacionales (públicos y privados) una parte significativa de la reducción: 7 puntos porcentuales de los 27 comprometidos, sin apoyo externo, “por lo que haber superado ampliamente esa cifra, alcanzando una reducción cercana al 11 % de las emisiones proyectadas para 2030 con recursos propios es un logro imposible de menospreciar”.
“Estos avances reflejan el compromiso del Gobierno y de la sociedad dominicana con seguir trabajando para lograr el desarrollo económico, social y humano con una visión de sostenibilidad económica, ambiental y climática”, apuntó.
Además, reiteró que la República Dominicana sigue demostrando con hechos que no solo cumple, sino que supera sus compromisos climáticos, reafirmando su liderazgo y responsabilidad en la acción climática global.
Belém do Pará, Brasil.– En el marco de la Cumbre de Líderes previa a la 30.ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP30), el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, llamó a los países a reorientar sus modelos de desarrollo económico y social para enfrentar los desafíos del cambio climático, destacando que la acción climática debe traducirse en hechos concretos y medibles, más allá de los discursos.
Durante su intervención ante jefes de Estado y de Gobierno, Puig afirmó que “no basta con hacer crecer la economía, hay que crecer bien. Esto significa afianzar la protección de la plataforma natural que nos garantiza la vida y asegurar la resiliencia y la sostenibilidad, al mismo tiempo que se desarrollan políticas de equidad social que permitan mejorar las condiciones de vida de las capas medias y de los sectores populares urbanos y rurales. Solo colocando la sostenibilidad y la equidad social en el centro de las políticas el desarrollo será sostenible”.
El alto funcionario destacó la necesidad de que los países asuman la acción climática con base en la ciencia y la responsabilidad social, en defensa de las vidas y los derechos de sus ciudadanos. En ese sentido, subrayó que la República Dominicana avanza con paso firme en la implementación de su Contribución Nacionalmente Determinada (NDC) del año 2020, cuyos resultados superan las metas asumidas en reducción de emisiones financiadas con fondos propios.
“En 2020 nos comprometimos a reducir nuestras emisiones en un 27 % para 2030, de las cuales solo un 7 % sería cubierto con recursos internos. Sin embargo, ya en 2025 hemos alcanzado una reducción del 11 % exclusivamente con inversión nacional, superando en más del 50 % nuestra meta en la mitad del tiempo proyectado,” señaló.
Puig reiteró que el desafío del cambio climático no solo requiere compromisos internacionales, sino también una revisión profunda de los modelos de desarrollo que históricamente han generado desigualdades y vulnerabilidades.
“El desarrollo del siglo XXI debe garantizar la plataforma natural que permite la vida en el planeta. Crecer bien significa generar prosperidad sin comprometer el futuro de las próximas generaciones,” afirmó.
En relación con la NDC 3.0, anunció que las nuevas metas de compromiso climático del país se darán a conocer en los próximos días, y recalcó que “con toda seguridad serán más ambiciosas que las metas trazadas en 2020”.
Compromiso de todos
Puig subrayó que la acción climática no puede quedarse en los discursos ni en las declaraciones de intenciones.
“En República Dominicana nos estamos esforzando por demostrar que se puede avanzar hacia un desarrollo bajo en carbono y resiliente, sin dejar a nadie atrás,” enfatizó.
Respaldó además el llamado de Brasil a que esta sea la “COP de la verdad y de la implementación”, en la que se reconozcan los esfuerzos de la región, se fortalezca el multilateralismo y se confirme el compromiso global de limitar el aumento de la temperatura a 1.5 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales.
Con su participación en la COP30, la República Dominicana reafirma su liderazgo en acción climática en el Caribe y América Latina, promoviendo una voz regional que defiende la justicia climática, el financiamiento para la adaptación y la responsabilidad compartida frente a una crisis que afecta de manera desproporcionada a los países más vulnerables.
Santo Domingo, — el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, aseguró que República Dominicana enfrenta una combinación inusual de fenómenos meteorológicos que son parte de un patrón global que se intensifica con el avance del cambio climático.
Puig recordó que los escenarios previstos para la región del Caribe por el Panel Intergubernamental de Expertos de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (IPCC), contemplan la combinación de fenómenos que alteren los patrones de lluvias y generen lluvias intensas con riesgo de causar inundaciones.
“El cambio climático está alterando los patrones meteorológicos tradicionales. Eventos como los que está enfrentado República Dominicana en este final de octubre, amenazan con ser más frecuentes e intensos en el futuro”, advirtió.
En ese sentido, destacó la importancia de seguir profundizando la acción climática nacional y de continuar implementando acciones para la prevención y gestión de riesgo de desastres como las que ya se están desarrollando en el país y que dotan a las autoridades de capacidad de previsión de emergencias y de emisión de alertas a la población.
“Es algo en lo que venimos trabajando, con apoyo de la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI), de la mano del INDOMET, la Comisión Nacional de Emergencias y el Centro de Operaciones de Emergencias, mejorando las capacidades de observación meteorológica, coordinando la preparación para responder a emergencias y generando vías de comunicación instantánea para emitir las alertas tempranas a la población.
Es una respuesta integral a los efectos más peligrosos del cambio climático”, dijo.
Por ello, insistió en la necesidad de que se sigan fortaleciendo las capacidades operativas, logísticas y financieras de las instituciones comprometidas, de manera directa, en la prevención y gestión de riesgos asociados a los eventos hidrometeorológicos extremos.
“República Dominicana ha establecido alianzas internacionales de alto valor para ello con organizaciones como la CDRI (India), el programa Copernicus de la Unión Europea, la agencia espacial de Italia, los Fondos de Inversión para el Clima (CIF), entre otros, pero incluso para aprovechar las oportunidades que ofrecen estas organizaciones, es fundamental contar con mayor capacidad de acción y gestión para, finalmente, hacer frente a los efectos del cambio climático”, apuntó.
Max Puig también señaló que estos fenómenos tienen implicaciones sociales profundas, especialmente para las comunidades más vulnerables tanto en las zonas costeras como rurales, pues sus residentes “enfrentan riesgos de desplazamiento, pérdida de medios de vida y deterioro de infraestructuras básicas”.
En ese contexto, apuntó que los niños y niñas se ven particularmente afectados, expuestos a los mayores riesgos generados por la emergencia.
El Instituto Nacional de Meteorología (INDOMET), anunció que República Dominicana enfrenta la combinación de eventos meteorológicos que provocan inestabilidad atmosférica y aumentan los riesgos de inundaciones urbanas, crecidas de ríos, oleaje peligroso y deslizamientos de tierra.
A esto se suma el regreso del fenómeno La Niña, que podría extenderse hasta marzo de 2026, intensificando las lluvias y favoreciendo la formación de ciclones tropicales en la región.
Brasilia.– El presidente del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, afirmó que la agenda climática se ha convertido en un eje fundamental para impulsar los procesos de transformación económica y social en los países, al participar en la reunión preparatoria de la COP30 (Pre-COP) celebrada en la capital de Brasil.
Durante su intervención, Puig, vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, subrayó que “los graves efectos del cambio climático obligan a todas las sociedades a transformarse, modificando sus modos de producción y consumo, y condicionando sus agendas de desarrollo y nuevas formas de organización social”.
El alto funcionario advirtió que el cambio climático y sus riesgos asociados están reconfigurando la economía mundial, y que “el costo de la inacción es demasiado alto”, por lo que destacó que la transición hacia una economía resiliente, baja en carbono e inclusiva es inaplazable.
“El cambio climático nos exige transitar hacia una economía más equitativa, donde todos los sectores productivos sean agentes activos de la transformación y nadie se quede atrás”, puntualizó.
Agregó que el crecimiento económico, por sí solo, no basta para garantizar el desarrollo sostenible.
“El asunto no es crecer, sino crecer bien. Hay que descarbonizar la economía, avanzar en la transición energética y asegurar una mayor equidad social al mismo tiempo, todos son desafíos tan complejos como urgentes”, enfatizó Puig.
El vicepresidente del CNCCMC resaltó que, para la República Dominicana, un pequeño Estado insular en desarrollo altamente vulnerable al cambio climático, el desafío no es únicamente ambiental, sino también estructural, económico y social, lo que requiere decisiones políticas claras y coherentes.
Asimismo, señaló que la innovación y una nueva concepción del desarrollo deben orientar los flujos financieros climáticos, de modo que los recursos internacionales realmente impulsen la transformación necesaria en las naciones menos desarrolladas y vulnerables, como la República Dominicana.
Durante su intervención, Max Puig reconoció el esfuerzo de Brasil para garantizar el éxito de la COP30, denominada “la COP de la implementación”, y valoró positivamente las ideas innovadoras planteadas por la presidencia del evento.
La delegación dominicana que participó en la Pre-COP estuvo encabezada por Max Puig e integrada por Gabriela Márquez, del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales; Domingo Melenciano, del Ministerio de Relaciones Exteriores, y Sara González, del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono.
Santo Domingo – La Federación Etíope Mundial reconoció al vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, por sus aportes a la paz, la justicia social y el desarrollo de los más vulnerables “sin importar las nacionalidades y razas”.
El reconocimiento fue otorgado a través de una delegación encabezada por el presidente de esa organización para República Dominicana y Haití, Dr. Jean Clebert Elouis; junto a la Reina Bmazazhi Karu, presidenta de la organización The Valley Of Love Ministries; y la vicepresidenta de la Fundación Reina Bmazazhi, Myrlande Joseph.
En el acto de reconocimiento, Jean Clebert Elouis explicó que fue mandatado por la Federación Etíope Mundial para reconocer y expresar su agradecimiento al dominicano Max Puig “por los aportes a la paz y la convivencia entre los pueblos del África y del mundo, cuyas opiniones y su trabajo siempre han sido una guía para quienes soñamos y nos esforzamos por construir un mundo mejor”.
“Max Puig es un amigo de la libertad cuyo trabajo y dedicación resuenan más allá de las fronteras y los mares, su legado ha trascendido e impactado a través de las generaciones y ha conseguido acercar a los pueblos del Caribe y África para consolidar la colaboración, la cooperación y la convivencia entre los pueblos, dijo.
De su lado, la Reina Bmazazhi Karu, investida como tal por un consejo tradicional en Nigeria por recomendación del Consejo Tradicional y la Institución Real de la región de Karu, destacó la figura de Puig y sus aportes a la convivencia de los pueblos del Caribe, África y el mundo.
“Este reconocimiento es un hito en la histórica lucha de los pueblos del África por su emancipación y un paso más en el fortalecimiento de las relaciones entre África y el Caribe, reconocida por la Unión Africana para parte fundamental de la Sexta Región del continente, esa diáspora ancestral africana que realizó grandes aportes a la cultura de esta región y cuyo legado sigue presente”, dijo la Reina Bmazazhi.
Max Puig agradeció el gesto, el esfuerzo y el apoyo de la Federación Etíope Mundial por tomar en cuenta a la República Dominicana y “los aportes de nuestra sociedad en defensa de los pueblos afrodescendientes y su legado histórico cultural.
La Federación Etíope Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) es una organización fundada en 1937 en Estados Unidos respondiendo al llamado del Emperador Haile Selassie, para unir a los etíopes y promover sus intereses y el bienestar de su país.
En estrecha colaboración con la Unión Africana, (antes Organización para la Unidad Africana), la WEF busca promover los lazos entre la diáspora africana y el desarrollo sostenible de la República Democrática Federal de Etiopía, catalogada como una de las economías de más rápido crecimiento en África.