Republica Dominicana
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Celeste Perez

Celeste Perez

Santo Domingo, 11 de julio –Resulta crucial avanzar hacia una mayor convergencia entre la protección de los sistemas alimentarios y la acción climática para proteger a las personas, sus medios de vida rurales y los ecosistemas, sólo así podremos lograr los objetivos del Acuerdo de París sobre cambio climático y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, garantizando la resiliencia y la sostenibilidad económica y social a largo plazo”.

Así lo afirmó el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Max Puig, tras participar en el Diálogo de Alto Nivel de la Iniciativa de Convergencia de los Sistemas Alimentarios y la Acción Climática, encabezado por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza y el ministro de Agricultura, Límber Cruz.

En su intervención, Puig recordó que la producción y distribución de alimentos se encuentra amenazada por los efectos negativos del cambio climático, que están alterando los patrones de lluvia y el ciclo del agua, ocasionando fenómenos extremos como largas sequías; aguaceros intensos y repentinos; o huracanes y tormentas tropicales menos predecibles, lo que “nos obliga a tomar medidas para adaptarnos a estas condiciones”.

Sin embargo, destacó que la industria agropecuaria y alimenticia también genera impactos climáticos que es urgente atender para mitigar las causas del calentamiento global y sus consecuencias.

“Los sistemas alimentarios son responsables de aproximadamente un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el mundo, a través de la producción agrícola, la ganadería y el procesamiento de los alimentos, además del uso de pesticidas y la agricultura intensiva que degrada los suelos”, dijo Puig.

En tal sentido, insistió en la necesidad de fortalecer la resiliencia y la adaptación a los efectos del cambio climático para evitar que baje la productividad del sector agropecuario al punto de amenazar la seguridad alimentaria del país “a través de medidas como diversificar la producción, ampliar y profundizar las prácticas agroecológicas, restaurar los suelos y manejar el agua de manera más sostenible”.

“Transformar los sistemas alimentarios para adaptarlos a los impactos del cambio climático sólo es posible alineando esas metas con las que establezcan las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés), que en este año 2025 están en proceso de actualización y mejora para ser presentados a la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático”, explicó.

“Como nación que sirve de puente entre grupos regionales del Caribe y Suramérica, y como conector entre los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y los países del Sur Global, y en nuestro rol de vicepresidencia de la COP30, República Dominicana impulsará, junto a Brasil, los 6 ejes temáticos propuestos por esa nación para integrar la ambición climática con oportunidades de desarrollo centrados en la implementación de acciones concretas”.

Así lo aseguró el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático, Max Puig, en el marco de la reunión que sostuvo con el embajador de Brasil ante República Dominicana, Carlos Pérez, con quien conversó acerca de la visión común de ambos países acerca de las áreas prioritarias para la acción climática, de cara a la 30° Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre Cambio Climático, a celebrarse en Brasil a inicios de noviembre.

En tal sentido, destacaron que los seis ejes trazados por el presidente de la COP30, André Correa do Lago, resumen prácticamente las necesidades de todas las naciones del Sur Global y el mundo en desarrollo para hacer frente al cambio climático, aunque se deben incluir de manera más explícita, la observación meteorológica y las alertas tempranas.

Explicaron que estos seis ejes priorizan la Transición Energética, Industrial y del Transporte para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero; la Gestión de Bosques, Océanos y Biodiversidad para proteger los ecosistemas fundamentales; la Transformación de la Agricultura y Sistemas Alimentarios para proteger la seguridad alimentaria; y la Creación de Resiliencia en Ciudades, Infraestructura y Agua para prevenir el riesgo de desastres urbanos y prevenir el estrés hídrico.

También incluyen la Promoción del Desarrollo Humano y Social para proteger a las personas y asegurar el desarrollo social inclusivo y equitativo; y consideran como Eje Transversal los catalizadores y aceleradores que incluyen financiamiento, tecnología y capacitación para asegurar la implementación de medidas para adaptarnos a los efectos del cambio climático.

“Un tema de gran interés para el país es precisamente el de la observación meteorológica y espacial, por ello, estamos trabajando de cerca con el servicio espacial de la Unión Europea, Copernicus; con la Agencia Espacial de la India; y estamos avanzando en la posibilidad de acceder a las informaciones del satélite sino-brasileño (CBERS) para la detección de deforestación, incendios y amenazas en áreas agrícolas y boscosas”, dijo Puig.

El embajador de Brasil en República Dominicana, Carlos Pérez; y el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático, Max Puig, también acordaron avanzar para lograr una cooperación efectiva en la observación satelital para el monitoreo y prevención de los arribazones de sargazo, y otros fenómenos.

Nueva York.- Al representar al país en la Cumbre Climática 2025 de Naciones Unidas, reunida por invitación de Brasil en el marco de la Asamblea General de la ONU, el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, anunció que República Dominicana ha superado la meta de reducción de emisiones financiadas con fondos públicos y privados, trazada al 2030 en la NDC-RD2020.

Durante su discurso, Puig reiteró que la política climática nacional “está centrada en proteger a nuestra gente y nuestros recursos naturales” e insistió en que República Dominicana trabaja para asegurar el éxito de la venidera COP30 de Belém do Pará, en Brasil, y que mantiene su compromiso con dar cumplimiento al Acuerdo de París.

“Comprendemos nuestra responsabilidad compartida pero diferenciada; por eso, en 2020 nos comprometimos a reducir nuestras emisiones en un 27 % para el 2030. Apenas un 7 % de esa meta debía cubrirse con recursos internos. Sin embargo, con esfuerzo nacional ya hemos logrado una reducción del 11 %, lo que significa que hemos superado en más de un 50 % la meta autoasignada, sin esperar financiamiento externo para lograrlo y en la mitad del tiempo previsto”, afirmó.

El funcionario subrayó que este logro demuestra la capacidad del país para movilizar recursos internos, integrar la acción climática a la planificación y al presupuesto nacional, y generar confianza en la inversión privada. “No vemos la acción climática como un gasto, sino como una inversión en nuestro futuro”, puntualizó.

En cuanto a la nueva Contribución Nacionalmente Determinada (NDC 3.0) de República Dominicana, que será presentada en la COP30, Puig explicó que se ha identificado “un potencial de reducción de casi 10 millones de toneladas de CO₂ equivalente, con una inversión estimada superior a 9,300 millones de dólares; podemos movilizar financiamiento interno, pero necesitamos acompañamiento y cooperación para alcanzar todo nuestro potencial”.

Dijo que el desafío demanda mayor participación de la cooperación internacional y destacó que “cada dólar invertido en acción climática en un país en desarrollo no solo reduce emisiones, sino que también salva vidas, estabiliza economías, fomenta la innovación y construye prosperidad compartida”.

Max Puig recordó que la visión estratégica de la República Dominicana está definida en la MetaRD2036, cuyo objetivo es duplicar el PIB per cápita para el año 2036, garantizando que ese crecimiento sea compatible con la sostenibilidad ambiental y la resiliencia climática.

En tal sentido, insistió en que tales objetivos son más difíciles de alcanzar si el país no logra una verdadera adaptación a los efectos del cambio climático, para lo cual, la transición energética resulta crucial pues asegura la disponibilidad de energía a bajo costo y sin dependencia de suplidores extranjeros.

El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, expresó su agradecimiento al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, por convocar esta Cumbre Climática 2025 y “asumir el reto de recibirnos en la Amazonía para la COP30”, evento que será el primero de su tipo que se celebre en una ciudad del llamado Pulmón del Planeta, como lo es Belem do Pará.

La Cumbre Climática 2025 contó con la participación de 121 países, incluidos 40 Jefes de Estado como el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el presidente de Chile, Gabriel Boric; el primer ministro de los Países Bajos, Dick Schoof; el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez; el presidente de la República Plurinacional de Bolivia, Luis Arce; el presidente de Etiopía, Taye Atske Selassie; el presidente de Kenia, William Ruto; la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, entre otros.

También participó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y el secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, Simon Stiell, entre otras personalidades.

Nueva York, EE. UU.– El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC)Max Puig, participa en la Semana del Clima de Nueva York 2025, uno de los foros internacionales más relevantes sobre acción climática, que reúne a líderes gubernamentales, empresariales, académicos y de la sociedad civil del más alto nivel.

Desde este lunes, Puig se encuentra en la Gran Manzana junto con la directora técnica del CNCCMC y vicepresidenta de la COP, Sara González, para representar a la República Dominicana en este evento, que se desarrolla todos los años en paralelo al Periodo de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Puig también acompañará al presidente de la República, Luis Abinader, en los eventos de alto nivel organizados por la ONU dedicados al desarrollo sostenible, en ocasión de la Asamblea General.

El funcionario destacó el compromiso de la República Dominicana con fortalecer las estrategias de adaptación, la transición energética justa, la implementación de los mercados de carbono a nivel nacional y la inserción de los proyectos nacionales en los mercados internacionales, entre otras prioridades.

En tal sentido, explicó que la Semana del Clima “es un espacio donde compartimos experiencias y elevamos nuestras voces para que el mundo comprenda que el cambio climático no es un desafío del futuro, sino del presente”. 

Por ello, aseguró que la República Dominicana ha reafirmado su “determinación de avanzar hacia un modelo de desarrollo resiliente y bajo en emisiones de carbono”.

La participación del país en este evento se enmarca en los preparativos para la COP30, a celebrarse en 2025 en Belém do Pará, Brasil, y refuerza el liderazgo regional de República Dominicana en la promoción de la cooperación multilateral para enfrentar los retos climáticos.

Además, la presencia de Max Puig junto con la vicepresidenta de la COP, Sara González, consolida el papel de la nación caribeña como actor comprometido y proactivo en los debates globales sobre sostenibilidad y resiliencia.

 
Martes, 09 Septiembre 2025 13:49

Cambio Climático recibe misión del FMI

 Santo Domingo.- El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, recibió a los miembros de la Misión del Fondo Monetario Internacional que se encuentra de visita en el país, con quienes conversó acerca de los avances de la acción climática en el país.

Durante la reunión, Puig abordó el progreso en la implementación de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés) del 2020 y en la construcción de la NDC 3.0, proceso que destacó por su apertura y participación amplia de todos los sectores del gobierno, el empresariado, la sociedad civil y la juventud.

“El proceso está siendo guiado por el comité directivo del que, junto al Consejo Nacional para el Cambio Climático, también forman parte el Ministerio de Hacienda y Economía y el de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con el apoyo de la organización NDC Partnership, y los talleres de participación sectorial han permitido identificar nuevas potencialidades de acciones sostenibles en todos los sectores que permitirán aumentar la ambición climática nacional”, dijo.

En el encuentro también conversaron acerca de las políticas para la prevención y gestión de riesgos, especialmente sobre los apoyos al Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), la Defensa Civil y la Comisión Nacional de Emergencias, para asegurar una toma de decisiones informada y oportuna ante posibles desastres por eventos naturales.

En ese sentido, también dialogaron acerca de la cooperación con la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI, por sus siglas en inglés), que contempla el desarrollo de un sistema de alerta temprana a la población, y el desarrollo de un proyecto para mejorar la resiliencia en las infraestructuras escolares.

Ese proyecto se vincula con las acciones del gobierno para asegurar la resiliencia de las infraestructuras públicas ante eventos hidrometeorológicos, tema en “el que propio presidente, Luis Abinader, constituyó la Comisión de Evaluación de Infraestructura Pública, la cual evaluó, a través de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE), varias autopistas, carreteras, puentes y túneles”. “También estamos trabajando junto al Ministerio de Obras Públicas y al de Vivienda y Edificaciones para impulsar la formulación de nuevos estándares de construcción más adaptados y resilientes”, apuntó.

FINANZAS CLIMÁTICAS

Dado que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático estipula que los países en vías de desarrollo pueden condicionar su acción climática a la cooperación financiera internacional, República Dominicana condicionó la mayoría de los compromisos adquiridos en la NDC-2020 a la recepción de financiamiento de parte de la cooperación internacional.

Sin embargo, Puig explicó que el financiamiento nacional, tanto del gobierno como del sector privado, ha estado por encima de la ambición plasmada en la NDC y apunta a que este será aún mayor en los próximos años.

“Organismos como los Fondos de Inversión para el Clima (CIF, por sus siglas en inglés) han venido apoyando al país para impulsar la transición energética y la protección de entornos naturales para la adaptación a los efectos del cambio climático, mejorando la resiliencia de las comunidades a través de soluciones basadas en la naturaleza”, explicó.

Puig también recalcó que el desarrollo del Mercado de Carbono, política para la que se adaptó el sistema nacional de gobernanza climática a través del decreto 358-25, permitirá facilitar el flujo de recursos desde mercados internacionales hacia la República Dominicana.

GOBERNANZA

Aunque la misión del Fondo Monetario Internacional reconoció los avances de la República Dominicana en la gobernanza climática y la organización institucional, se reconoció la necesidad de que se apruebe la Ley Marco de Cambio Climático, de la que existen 4 anteproyectos elaborados sin que, hasta el momento, se hayan registrado avances en su aprobación.

El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, estuvo acompañado por la directora técnica de la institución, Sara González; el asesor de Relaciones Intersectoriales, Rodrigo Fincheira, la asesora para Relaciones Internacional, Karen Hedemann; la encargada del Departamento de Adaptación, Rosalía Duval; y los asesores del Comité Directivo de la NDC 3.0, Iván Relova y Nelly Cuello.

Por la misión del Fondo Monetario Internacional participaron Ricardo Peraza y Pamela Beatriz Madrid de manera presencial, mientras que Ilya Stepanov y Manuel Rosales Torres participaron de manera virtual.

 

Santo Domingo.– El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercados de Carbono (CNCCMC), Max Puig, afirmó que la colaboración entre el Gobierno y las universidades es indispensable para fortalecer las políticas públicas frente al cambio climático y construir un país más resiliente, sostenible e inclusivo

Durante su conferencia magistral en la apertura del 2.º Congreso Internacional sobre Educación Superior y Sostenibilidad, organizado por la Asociación Dominicana de Rectores Universitarios (ADRU) en ocasión de su 45 aniversario, Puig enfatizó que las academias juegan un papel crucial en la formación de profesionales preparados para los desafíos ambientales del presente y del futuro.

"El cambio climático no es un fenómeno distante ni una amenaza futura, sino un desafío presente que ya afecta gravemente nuestras economías, ecosistemas y comunidades, especialmente a la República Dominicana como pequeño Estado insular en desarrollo", puntualizó.

En ese contexto, el funcionario instó a que la ciencia ocupe un rol central en el diseño de políticas socioeconómicas, recordando que "cada política debe estar alineada con la realidad climática nacional y global".

Ciencia y educación como pilares de resiliencia 

Puig insistió en la necesidad de una educación climática transversal en las universidades, capaz de impregnar todos los programas académicos, desde la agronomía y las ingenierías hasta el derecho, la salud pública y el periodismo. 

"Formar a nuestros profesionales en esta perspectiva no es una opción, se trata de una necesidad urgente para diseñar estrategias de adaptación, implementar medidas de mitigación y orientar la inversión hacia proyectos sostenibles e inclusivos", subrayó.

También, resaltó la importancia de organismos como el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que bajo el liderazgo del doctor Rajendra Pachauri, recibió el Premio Nobel de la Paz en 2007, por sus aportes científicos a la comprensión del calentamiento global.

Rol estratégico del Consejo Nacional para el Cambio Climático

El vicepresidente ejecutivo destacó la transformación institucional que convirtió al CNCCMC en Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercados de Carbono, lo que lo posiciona como una "herramienta poderosa de política climática" para atraer inversión internacional y generar soluciones con impacto económico y social. 

En ese marco, extendió una invitación formal a la ADRU para integrar el Comité Consultivo del Consejo y acompañar al Gobierno en la tarea de colocar la ciencia y la educación superior como pilares de la respuesta nacional frente al cambio climático.

Asimismo, mencionó que el Anteproyecto de Ley Marco de Cambio Climático, elaborado con apoyo del Banco Mundial, reconoce explícitamente el rol de la ciencia y de las universidades en la gobernanza climática, ofreciendo una hoja de ruta esencial para la acción coordinada del Estado y la academia.

 

Santo Domingo – República Dominicana dio un paso adelante en sus políticas climáticas al integrar el enfoque de Mercado de Carbono, al renombrar al Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, que según establece el decreto 358-25, en lo adelante se denominará Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono.


Este cambio de nombre es una adaptación del ordenamiento jurídico nacional a los mandatos del Acuerdo de París y su libro de normas, completado en noviembre del pasado 2024 en la COP29 de Azerbaiyán, donde se aprobó definitivamente el reglamento de su artículo 6 y todos sus apartados.

El artículo 6 del acuerdo de Paris, que facilita y reglamenta la cooperación nacional e internacional para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a través del Mercado de Carbono, sustituye al Protocolo de Kyoto y el Mecanismo de Desarrollo Limpio, una de las herramientas creadas por ese tratado que brindaba aval a proyectos que podían generar créditos de carbono certificados. En total, República Dominicana viabilizó 15 proyectos avalados bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio, siendo el país del Caribe con mayor número de iniciativas desarrolladas.

El país ya ha desarrollado herramientas como el sistema piloto de Comercio de Emisiones, como parte de la iniciativa CiACA (Collaborative Instruments for Ambitious Climate Action) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y con el apoyo técnico del Centro Regional de Colaboración del Caribe.

Además, el sector privado nacional está desarrollando iniciativas como Empresas Sostenibles y acoplando sus programas de sostenibilidad, para generar un mercado voluntario de emisiones de gases de efecto invernadero que allane al camino hacia la inserción de República Dominicana en el mercado internacional de carbono.

A través del decreto 358-25, la entidad mantiene su rol de Autoridad Nacional Designada ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático para avalar u objetar los reportes de reducción o captura de emisiones de carbono a nivel nacional, lo que facilita la participación del sector privado dominicano en los mercados de carbono.

El decreto 358-25 también estipula que el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono quede adscrito al Ministerio de la Presidencia.

Santiago de Chile – El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático, Max Puig, aseguró que la vertiginosa rapidez con que las nuevas tecnologías están abaratando los costos de generación y almacenamiento de energía, especialmente las renovables, amenazan la rentabilidad de proyectos de inversión a largo plazo basados en cualquiera de los combustibles fósiles.

Durante su intervención en la Séptima Reunión del Comité Regional de la Alianza Solar Internacional (ISA) para América Latina y el Caribe que se realizó en Santiago de Chile, Puig aseguró que es necesario responder a las señales del mercado "sin prisas, pero con asertividad".

"Las nuevas proyecciones sobre el desplome de los costos del almacenamiento de energía por el desarrollo de baterías más baratas y eficientes, hechas con materiales y tecnologías de menor costo o más comunes, están cambiando el juego rápidamente", dijo.

Por ello, Puig insistió en la necesidad de ajustar la velocidad de implementación de las acciones y políticas para el desarrollo energético nacional y advirtió que, de no ser así, el país corre el riesgo de "quedar atado a contratos, tecnologías o esquemas tarifarios que resulten más costosos que las nuevas soluciones emergentes".

En tal sentido, valoró el rol que desempeña la Alianza Solar Internacional y sus iniciativas como el Centro Global de Capacidades, dirigido a formar técnicos y profesionales de todo el mundo, especialmente del Sur Global, para desarrollar las capacidades tecnológicas de los países en desarrollo e impulsar el mejor aprovechamiento de la energía solar fotovoltaica.

También resaltó la importancia del programa SolarX Start-up Challenge, que incentiva a los jóvenes emprendedores y emprendedores a participar en las iniciativas de innovación tecnológica para la generación de energía a partir de fuentes renovables, especialmente la energía solar fotovoltaica.

"La ISA representa ese espíritu de cooperación multilateral que necesitamos en los pequeños estados insulares en desarrollo, para fortalecer nuestras capacidades humanas, desarrollar y adaptar nuestros marcos jurídicos y políticas de desarrollo a los desafíos y oportunidades que presenta el mundo actual para lograr una transición que no sólo sea verde, sino que también sea justa, resiliente y competitiva", agregó.

Durante su participación en la Séptima Reunión del Comité Regional de la ISA para América Latina y el Caribe, Max Puig recordó que República Dominicana tiene la meta de alcanzar un 25% de participación de las energías renovables en la matriz energética este 2025, y escalar hasta el 30% en 2030, en línea con la Estrategia Nacional de Desarrollo, las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC) y el Acuerdo de París.

Max Puig también sostuvo reuniones de trabajo con el ministro de Energía de Chile, Diego Pardow Lorenzo, y con otros líderes del sector y de la sostenibilidad de la región, junto a él, participó el director de Energía Renovable del Ministerio de Energía y Minas, Ernesto Acevedo.

En el marco de esta Reunión del Comité Regional para América Latina y el Caribe, el director general de la Alianza Solar Internacional, el indio Ashish Khanna, insistió en que la región, especialmente los países del Caribe, cuentan con un enorme potencial de aprovechamiento de la energía fotovoltaica, y reiteró que la ISA está en disposición de dar acompañamiento técnico a través de diversos programas que facilitarán el acceso a tecnologías y financiamientos para el sector.

Santo Domingo.- En el marco del XVIII Congreso Latinoamericano de Medicina Social y Salud Colectiva, organizado por la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (Alames), el Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL) presentó los resultados preliminares del estudio titulado "Nivel de conocimiento y percepción de la población dominicana sobre cambio climático, salud ambiental y derecho a la salud". 

La presentación estuvo a cargo de la responsable de Planificación Estratégica y Desarrollo del CNCCMDL, María Magdalena García, que además es docente de Salud Colectiva en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

En su presentación, García destacó que resulta fundamental seguir generando "datos estadísticos y evidencias actualizadas en el país que permitan al Gobierno desarrollar políticas públicas para hacer frente a la crisis climática con el enfoque y orientación adecuados para atender las necesidades de la población".

"Elevar la voz desde los territorios y escuchar cómo la población vive, siente y entiende el cambio climático y cómo repercute en el derecho a la salud es un paso clave para construir políticas accesibles, sensibles y sostenibles", señaló García durante su ponencia.

Explicó que este estudio fue realizado en colaboración de otros investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y representa un esfuerzo pionero de investigación interdisciplinaria que integra salud colectiva, gobernanza climática y participación comunitaria.

Los resultados del estudio, que fue aplicado a los residentes en distintas comunidades del Gran Santo Domingo, reflejan un conocimiento medio sobre el cambio climático y destacan la existencia de brechas críticas de conocimiento técnico de la población sobre el fenómeno, lo que coincide con encuestas nacionales previas también impulsadas por el Consejo. 

Entre los hallazgos, se revela que el 96 % de los encuestados percibe que el clima ha cambiado en los últimos años, que el 89 % asocia el cambio climático con el aumento de las temperaturas, y más del 58 % lo vincula con enfermedades respiratorias.

Sin embargo, apenas el 4 % presenta un nivel suficiente de conocimiento sobre las causas y características del cambio climático.

Además, se identificó que las personas con mayor conocimiento tienden a mostrar una percepción más crítica sobre la calidad y dignidad del acceso a los servicios de salud, un hallazgo clave para los enfoques de adaptación y justicia climática y consistente con estudios previos que vinculan la alfabetización ambiental con mayor conciencia sobre derechos colectivos. 

Este último dato puede resultar clave de cara a la formulación y seguimiento de las políticas consideradas en el Plan Nacional de Salud y Cambio Climático, la Contribución Nacionalmente Determinada y el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, pues ofrece evidencias adicionales sobre la percepción social y el nivel de conocimiento ciudadano, elementos esenciales para articular respuestas de adaptación más inclusivas y contextualizadas.

La participación del CNCCMDL en Alames refuerza su compromiso con la investigación aplicada, la planificación estratégica basada en evidencias y la construcción de alianzas con el sector académico para avanzar en una acción climática centrada en las personas y sus derechos.

Santo Domingo, RD – La vicepresidenta de la 30° Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), la dominicana Sara Victoria González, reiteró su apoyo a la presidencia brasileña de la venidera COP30 e insistió en la necesidad de que se asegure la disposición de "hospedajes adecuados, suficientes y seguros para todos" los delegados que asistirán a la cumbre en noviembre próximo.

González, que también es directora técnica del Consejo Nacional para el Cambio Climático de República Dominicana y representante del país y del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC), participó en la reunión extraordinaria del Buró de la COP, celebrada el pasado 29 de julio, convocada para abordar los retos logísticos relacionados con la organización de la COP30 en Belém, Brasil.

Durante su intervención, expresó su reconocimiento a los esfuerzos realizados por el Gobierno de Brasil y la Secretaría de la CMNUCC para garantizar una conferencia inclusiva y bien organizada. Sin embargo, señaló las preocupaciones logísticas que, de no resolverse oportunamente, podrían comprometer la participación efectiva, especialmente de países en desarrollo y delegaciones pequeñas.

"Como Pequeño Estado Insular en Desarrollo también consideramos imprescindible que los delegados de todo el Sur Global cuenten con la representación adecuada para asegurar que sus visiones y prioridades estén sobre las mesas de negociación y discusión, más aún en el actual contexto geopolítico global", dijo.

En tal sentido, recordó que las COP 28 y 29 han marcado la pauta por concretar avances en las discusiones globales que se habían prolongado durante muchos años, específicamente en cuanto al Fondo de Pérdidas y Daños (Dubái 2023) y el Libro de Normas del Acuerdo de París en el apartado del artículo 6 y los mercados de carbono (Bakú, 2024), por lo que es necesario seguir avanzando en la agenda trazada por la presidencia de la COP.

"La conferencia se centrará en la implementación del Acuerdo de París y la aceleración de la acción climática sobre los 6 ejes priorizados, que resumen las necesidades de las naciones del Sur Global y el mundo en desarrollo para hacer frente al cambio climático", dijo.

En tal sentido, recordó que los ejes priorizados abordan temas como la Transición Energética, Industrial y del Transporte para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero; la Gestión de Bosques, Océanos y Biodiversidad para proteger los ecosistemas; la Transformación de la Agricultura y Sistemas Alimentarios para proteger la seguridad alimentaria; y la Creación de Resiliencia en Ciudades, Infraestructura y Agua para prevenir el riesgo de desastres urbanos y prevenir el estrés hídrico.

También incluyen la Promoción del Desarrollo Humano y Social para proteger a las personas y asegurar el desarrollo social inclusivo y equitativo; y consideran como Eje Transversal los catalizadores y aceleradores que incluyen financiamiento, tecnología y capacitación para asegurar la implementación de medidas para adaptarnos a los efectos del cambio climático.

Sara González reafirmó el apoyo del presidente dominicano Luis Abinader a la Presidencia brasileña de la COP, tal como expresó en la reciente Cumbre Brasil-Caribe y reafirmó el compromiso de República Dominicana con una COP30 ambiciosa, inclusiva y representativa de los intereses de todas las Partes.

 
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