Republica Dominicana
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Celeste Perez

Celeste Perez

Chile.- El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, propuso crear la Mesa Nacional de Metano, una iniciativa llamada a promover el aprovechamiento de ese gas de efecto invernadero que se genera, principalmente, por la descomposición de desechos orgánicos, el sector agropecuario y la actividad industrial.

Durante el intercambio de experiencias sobre la Legislación en Materia de Metano y Residuos Sólidos en Chile, el Parlamento Andino y la República Dominicana, que tuvo como invitado especial al exsenador chileno Juan Pablo Letelier (2006 – 2022) y en el que participaron representantes del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales; del Fideicomiso para La Gestión Integral de Residuos Sólidos DO Sostenible; de la ONG climática internacional Energeia, y del Instituto de Formación Política Doctor José Francisco Peña Gómez, Puig destacó la necesidad de abordar el problema de los vertederos “desde todos los frentes y perspectivas”.

“El manejo del metano y sus fuentes de emisión no es sólo un problema de contaminación ambiental, es también un problema social, económico y climático, pues la descomposición de los desechos orgánicos, y la producción industrial y agrícola, siguen siendo factores causantes del calentamiento global, por tanto, se requiere voluntad política; iniciativa privada; compromiso social; investigación e innovación; legislación y marco regulador especializado para afrontarlo y darle soluciones reales”, dijo.

En tal sentido, indicó que la Mesa Nacional de Metano integraría la visión de todos los sectores involucrados para que el país siga avanzando en el manejo de los procesos productivos y de disposición de los desechos sólidos que emiten ese gas de efecto invernadero “y que lo hagamos de manera sostenible en lo climático, lo ambiental, lo financiero y lo social”.

Este encuentro también permitió poner sobre la mesa las distintas iniciativas que se desarrollan en la República Dominicana para reducir las emisiones de metano, un gas de efecto invernadero que se disipa en sólo 12 años pero que tiene un efecto de calentamiento atmosférico muy rápido y agudo a corto plazo.

 

El intercambio de experiencias sobre la Legislación en Materia de Metano y Residuos Sólidos en Chile, el Parlamento Andino y la República Dominicana contó con la participación del director de Producción y Consumo Sostenible del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Carlos Taveras; la asesora de la Dirección Ejecutiva del Fideicomiso para la Gestión Integral de Residuos Sólidos DO Sostenible, Olga Cecilia Reyes Dominici; el vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos y representante del Instituto de Formación Política Doctor José Francisco Peña Gómez, Amaury Justo Duarte; el gerente en República Dominicana de Energeia Network, Omar Ramírez Tejada, y miembros de la dirección técnica del CNCCMC.

El invitado especial a este diálogo, el exsenador chileno Juan Pablo Letelier, fue senador durante 16 años y diputado durante 4 periodos legislativos (1990 – 2006), desde el parlamento impulsó legislaciones sobre recursos naturales, bienes nacionales, medio ambiente y cambio climático. Además, formó parte de comisiones parlamentarias sobre educación, cultura, relaciones exteriores, vivienda y urbanismo. También cuenta con dilatada experiencia en la defensa de los derechos humanos.

Durante su visita a la República Dominicana, Letelier ha sostenido diálogos con legisladores de ambas de ambas cámaras del Congreso, con los que ha intercambiado visiones acerca de los beneficios de contar con una legislación sólida y robusta en materia climática para impulsar el desarrollo económico y social sostenible.

A través de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés), la República Dominicana ya ha establecido metas nacionales para reducir las emisiones de metano, además, el país forma parte de la Coalición Clima y Aire Limpio desde 2012, y se ha sumado a iniciativas como la Coalición para el Clima y Aire Limpio (CCAC, por sus siglas en inglés), para abordar los desafíos relacionados con el cambio climático y la contaminación del aire, en especial el desarrollo de acciones significativas para reducir los gases contaminantes climáticos de vida corta (CCVC). 

Además, la República Dominicana se adhirió en 2021 al Compromiso Global del Metano (Global Methane Pledge - GMP), el cual tiene como objetivo reducir las emisiones de metano en 30 % a nivel mundial para 2030. 

 

Santo Domingo.- La República Dominicana avanza en el fortalecimiento de su capacidad de prevención y respuesta ante desastres provocados por el cambio climático, con la presentación de la Política de Cambio Climático y Medio Ambiente de la Cruz Roja Dominicana.

 Al tomar la palabra, el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, afirmó: “La Cruz Roja Dominicana, como entidad de primera línea en la respuesta a las emergencias y eventos meteorológicos extremos, está dando un paso de gigante para seguir fortaleciendo la capacidad nacional de prevención, gestión y respuesta a los riesgos por causa del cambio climático”. 

Puig explicó que este documento normativo fortalece el sistema de prevención, gestión y respuesta ante desastres causados por eventos climáticos como huracanes, inundaciones, incendios forestales, subida del nivel del mar, entre otros.

“Dada la multiplicidad de impactos que tiene el cambio climático y la alta exposición y vulnerabilidad de nuestro país a estos eventos, seguimos avanzando en la construcción de capacidades y preparación técnica de todas las instituciones, empresas y organizaciones vinculadas a la acción climática y la gestión de riesgos”, dijo.

En ese sentido, explicó que esta Política de Cambio Climático se suma a acciones concretas como el Sistema Nacional de Alerta Temprana Multiamenaza, que permite identificar anticipadamente los impactos de eventos meteoclimáticos extremos y responder, con criterios de protección social, a estas amenazas.

“El cambio climático es un multiplicador de vulnerabilidades cuyos efectos impactan en todos los aspectos de la vida ciudadana, especialmente en los medios de vida de las personas, por ello celebramos que la Cruz Roja, como cuerpo de respuesta inmediata y de ayuda humanitaria, cuente con una visión estratégica, coherente y articulada al Estado para atender a la población”, expresó Puig.

El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, Max Puig, puntualizó que una de las mayores fortalezas de esta estrategia es que considera a las comunidades como foco central de la acción para la construcción de resiliencia, lo que permite no solo mapear los riesgos climáticos, sino identificar las capacidades de respuesta comunitaria y prioridades de adaptación local para proteger a las familias más vulnerables.

Santo Domingo.- El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, aclaró que las metas de reducción de emisiones de la República Dominicana, establecidas en la Contribución Nacionalmente Determinada de 2020 (NDC-RD2020) se fundamentan en las proyecciones de desarrollo económico del país y no en comparaciones simples entre años.

En respuesta al exministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Temístocles Montás, sobre las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y las metas nacionales, Puig saludó su interés por la transparencia climática y ofreció precisiones técnicas sobre los compromisos climáticos asumidos por el país.

“República Dominicana se comprometió a reducir 27 % de sus emisiones de GEI al 2030, pero no respecto al año 2020 ni a otro del pasado, sino respecto a las proyecciones de desarrollo económico y social del país previsto para el año 2030, un parámetro común entre los economistas conocido como como Business As Usual (BAU), por tanto, la medición de las emisiones reducidas se mide respecto a esa proyección”, dijo Puig. 

En ese sentido, detalló que el inventario de emisiones utilizado como base en la NDC-RD2020 corresponde al año 2010 y ascendía a 24,634.2 Gg CO₂ equivalente, y según los análisis sectoriales, el volumen de emisiones que el país debería alcanzar para 2030 sería de 51,000 Gg CO₂ eq, “por lo que es respecto a esa cifra que se mide la meta de reducción de emisiones y no entre un año y otro”, añadió. 

El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC señaló que, por tanto, la premisa de que “superar la meta de reducción de emisiones debe implicar una reducción en el número total de emisiones entre un año y otro” es incorrecta.

Max Puig detalló que la verdadera ampliación de la ambición climática dominicana radica en que el país se comprometió a financiar con recursos nacionales (públicos y privados) una parte significativa de la reducción: 7 puntos porcentuales de los 27 comprometidos, sin apoyo externo, “por lo que haber superado ampliamente esa cifra, alcanzando una reducción cercana al 11 % de las emisiones proyectadas para 2030 con recursos propios es un logro imposible de menospreciar”.

“Estos avances reflejan el compromiso del Gobierno y de la sociedad dominicana con seguir trabajando para lograr el desarrollo económico, social y humano con una visión de sostenibilidad económica, ambiental y climática”, apuntó.

Además, reiteró que la República Dominicana sigue demostrando con hechos que no solo cumple, sino que supera sus compromisos climáticos, reafirmando su liderazgo y responsabilidad en la acción climática global.

Belém do Pará, Brasil.- La República Dominicana se sumó a la Declaración sobre Transporte Resiliente y Bajo en Emisiones, conocida también como la Declaración de Chile, una iniciativa impulsada por el país austral y que establece metas concretas para el año 2035, entre ellas la reducción en un 25 % de la demanda energética del transporte y que al menos un tercio de esa energía provenga de fuentes renovables y biocombustibles sostenibles.

La firma de la Declaración se produjo en el marco de la 30.ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), que se desarrolla en la ciudad de Belem, en la región amazónica del norte de Brasil.

La directora técnica del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, y vicepresidenta de la COP, Sara González Troncoso, firmó la declaración en representación del país al que también se sumaron naciones europeas y latinoamericanas como Austria, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Honduras, República Dominicana, Noruega, Eslovenia, España y Portugal.

La Declaración de Chile también propone la transformación del transporte de pasajeros y carga en un sistema más resiliente, sostenible y de bajas emisiones, en línea con los objetivos del Acuerdo de París.

La directora González Troncoso, destacó que esta declaración “refleja plenamente los desafíos y las oportunidades que compartimos en la transformación de nuestro sector transporte”.

“El transporte representa el 20 % de las emisiones de gases de efecto invernadero del país, y representa la próxima gran oportunidad de innovación tecnológica. La COP 30, llamada COP de la implementación y de la verdad, es el escenario perfecto para comprometernos con una cooperación internacional que se base en esa transferencia de tecnología, en intercambio de experiencias y desarrollo de capacidades”, dijo Sara González Troncoso.

La vicepresidenta de la COP recordó que la República Dominicana ya viene trabajando en distintas iniciativas que se alinean con esta Declaración sobre Transporte Resiliente y Bajo en Emisiones, tal como el Memorando de Entendimiento Global sobre Vehículos Medianos y Pesados con Cero Emisiones, suscrito por el país durante la COP27 en Sharm el Sheikh, Egipto.

Con la firma de esta Declaración en la COP30, el país amplía su compromiso con el desarrollo de un sistema de transporte sostenible y resiliente, que reduzca sus emisiones de gases de efecto invernadero y que sea capaz de sostenerse en condiciones climáticas adversas, a través de metas concretas y medibles a nivel internacional.

Belém do Pará, Brasil.– En el marco de la Cumbre de Líderes previa a la 30.ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP30), el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, llamó a los países a reorientar sus modelos de desarrollo económico y social para enfrentar los desafíos del cambio climático, destacando que la acción climática debe traducirse en hechos concretos y medibles, más allá de los discursos.

Durante su intervención ante jefes de Estado y de Gobierno, Puig afirmó que “no basta con hacer crecer la economía, hay que crecer bien. Esto significa afianzar la protección de la plataforma natural que nos garantiza la vida y asegurar la resiliencia y la sostenibilidad, al mismo tiempo que se desarrollan políticas de equidad social que permitan mejorar las condiciones de vida de las capas medias y de los sectores populares urbanos y rurales. Solo colocando la sostenibilidad y la equidad social en el centro de las políticas el desarrollo será sostenible”.

El alto funcionario destacó la necesidad de que los países asuman la acción climática con base en la ciencia y la responsabilidad social, en defensa de las vidas y los derechos de sus ciudadanos. En ese sentido, subrayó que la República Dominicana avanza con paso firme en la implementación de su Contribución Nacionalmente Determinada (NDC) del año 2020, cuyos resultados superan las metas asumidas en reducción de emisiones financiadas con fondos propios.

“En 2020 nos comprometimos a reducir nuestras emisiones en un 27 % para 2030, de las cuales solo un 7 % sería cubierto con recursos internos. Sin embargo, ya en 2025 hemos alcanzado una reducción del 11 % exclusivamente con inversión nacional, superando en más del 50 % nuestra meta en la mitad del tiempo proyectado,” señaló.

Puig reiteró que el desafío del cambio climático no solo requiere compromisos internacionales, sino también una revisión profunda de los modelos de desarrollo que históricamente han generado desigualdades y vulnerabilidades.

“El desarrollo del siglo XXI debe garantizar la plataforma natural que permite la vida en el planeta. Crecer bien significa generar prosperidad sin comprometer el futuro de las próximas generaciones,” afirmó.

En relación con la NDC 3.0, anunció que las nuevas metas de compromiso climático del país se darán a conocer en los próximos días, y recalcó que “con toda seguridad serán más ambiciosas que las metas trazadas en 2020”.

Compromiso de todos

Puig subrayó que la acción climática no puede quedarse en los discursos ni en las declaraciones de intenciones.

“En República Dominicana nos estamos esforzando por demostrar que se puede avanzar hacia un desarrollo bajo en carbono y resiliente, sin dejar a nadie atrás,” enfatizó.

Respaldó además el llamado de Brasil a que esta sea la “COP de la verdad y de la implementación”, en la que se reconozcan los esfuerzos de la región, se fortalezca el multilateralismo y se confirme el compromiso global de limitar el aumento de la temperatura a 1.5 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales.

Con su participación en la COP30, la República Dominicana reafirma su liderazgo en acción climática en el Caribe y América Latina, promoviendo una voz regional que defiende la justicia climática, el financiamiento para la adaptación y la responsabilidad compartida frente a una crisis que afecta de manera desproporcionada a los países más vulnerables.

Santo Domingo, — el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, aseguró que República Dominicana enfrenta una combinación inusual de fenómenos meteorológicos que son parte de un patrón global que se intensifica con el avance del cambio climático.

Puig recordó que los escenarios previstos para la región del Caribe por el Panel Intergubernamental de Expertos de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (IPCC), contemplan la combinación de fenómenos que alteren los patrones de lluvias y generen lluvias intensas con riesgo de causar inundaciones.

“El cambio climático está alterando los patrones meteorológicos tradicionales. Eventos como los que está enfrentado República Dominicana en este final de octubre, amenazan con ser más frecuentes e intensos en el futuro”, advirtió.

En ese sentido, destacó la importancia de seguir profundizando la acción climática nacional y de continuar implementando acciones para la prevención y gestión de riesgo de desastres como las que ya se están desarrollando en el país y que dotan a las autoridades de capacidad de previsión de emergencias y de emisión de alertas a la población.

“Es algo en lo que venimos trabajando, con apoyo de la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI), de la mano del INDOMET, la Comisión Nacional de Emergencias y el Centro de Operaciones de Emergencias, mejorando las capacidades de observación meteorológica, coordinando la preparación para responder a emergencias y generando vías de comunicación instantánea para emitir las alertas tempranas a la población.

Es una respuesta integral a los efectos más peligrosos del cambio climático”, dijo.

Por ello, insistió en la necesidad de que se sigan fortaleciendo las capacidades operativas, logísticas y financieras de las instituciones comprometidas, de manera directa, en la prevención y gestión de riesgos asociados a los eventos hidrometeorológicos extremos.

República Dominicana ha establecido alianzas internacionales de alto valor para ello con organizaciones como la CDRI (India), el programa Copernicus de la Unión Europea, la agencia espacial de Italia, los Fondos de Inversión para el Clima (CIF), entre otros, pero incluso para aprovechar las oportunidades que ofrecen estas organizaciones, es fundamental contar con mayor capacidad de acción y gestión para, finalmente, hacer frente a los efectos del cambio climático”, apuntó.

Max Puig también señaló que estos fenómenos tienen implicaciones sociales profundas, especialmente para las comunidades más vulnerables tanto en las zonas costeras como rurales, pues sus residentes “enfrentan riesgos de desplazamiento, pérdida de medios de vida y deterioro de infraestructuras básicas”.

En ese contexto, apuntó que los niños y niñas se ven particularmente afectados, expuestos a los mayores riesgos generados por la emergencia.

El Instituto Nacional de Meteorología (INDOMET), anunció que República Dominicana enfrenta la combinación de eventos meteorológicos que provocan inestabilidad atmosférica y aumentan los riesgos de inundaciones urbanas, crecidas de ríos, oleaje peligroso y deslizamientos de tierra.

A esto se suma el regreso del fenómeno La Niña, que podría extenderse hasta marzo de 2026, intensificando las lluvias y favoreciendo la formación de ciclones tropicales en la región.

 

Brasilia.– El presidente del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC)Max Puig, afirmó que la agenda climática se ha convertido en un eje fundamental para impulsar los procesos de transformación económica y social en los países, al participar en la reunión preparatoria de la COP30 (Pre-COP) celebrada en la capital de Brasil.

Durante su intervención, Puig, vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, subrayó que “los graves efectos del cambio climático obligan a todas las sociedades a transformarse, modificando sus modos de producción y consumo, y condicionando sus agendas de desarrollo y nuevas formas de organización social”.

El alto funcionario advirtió que el cambio climático y sus riesgos asociados están reconfigurando la economía mundial, y que “el costo de la inacción es demasiado alto”, por lo que destacó que la transición hacia una economía resiliente, baja en carbono e inclusiva es inaplazable.

“El cambio climático nos exige transitar hacia una economía más equitativa, donde todos los sectores productivos sean agentes activos de la transformación y nadie se quede atrás”, puntualizó.

Agregó que el crecimiento económico, por sí solo, no basta para garantizar el desarrollo sostenible.

“El asunto no es crecer, sino crecer bien. Hay que descarbonizar la economía, avanzar en la transición energética y asegurar una mayor equidad social al mismo tiempo, todos son desafíos tan complejos como urgentes”, enfatizó Puig.

El vicepresidente del CNCCMC resaltó que, para la República Dominicana, un pequeño Estado insular en desarrollo altamente vulnerable al cambio climático, el desafío no es únicamente ambiental, sino también estructural, económico y social, lo que requiere decisiones políticas claras y coherentes.

Asimismo, señaló que la innovación y una nueva concepción del desarrollo deben orientar los flujos financieros climáticos, de modo que los recursos internacionales realmente impulsen la transformación necesaria en las naciones menos desarrolladas y vulnerables, como la República Dominicana.

Durante su intervención, Max Puig reconoció el esfuerzo de Brasil para garantizar el éxito de la COP30, denominada “la COP de la implementación”, y valoró positivamente las ideas innovadoras planteadas por la presidencia del evento.

La delegación dominicana que participó en la Pre-COP estuvo encabezada por Max Puig e integrada por Gabriela Márquez, del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales; Domingo Melenciano, del Ministerio de Relaciones Exteriores, y Sara González, del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono.

Santo Domingo – La Federación Etíope Mundial reconoció al vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, por sus aportes a la paz, la justicia social y el desarrollo de los más vulnerables “sin importar las nacionalidades y razas”.

El reconocimiento fue otorgado a través de una delegación encabezada por el presidente de esa organización para República Dominicana y Haití, Dr. Jean Clebert Elouis; junto a la Reina Bmazazhi Karu, presidenta de la organización The Valley Of Love Ministries; y la vicepresidenta de la Fundación Reina Bmazazhi, Myrlande Joseph.

En el acto de reconocimiento, Jean Clebert Elouis explicó que fue mandatado por la Federación Etíope Mundial para reconocer y expresar su agradecimiento al dominicano Max Puig “por los aportes a la paz y la convivencia entre los pueblos del África y del mundo, cuyas opiniones y su trabajo siempre han sido una guía para quienes soñamos y nos esforzamos por construir un mundo mejor”.

“Max Puig es un amigo de la libertad cuyo trabajo y dedicación resuenan más allá de las fronteras y los mares, su legado ha trascendido e impactado a través de las generaciones y ha conseguido acercar a los pueblos del Caribe y África para consolidar la colaboración, la cooperación y la convivencia entre los pueblos, dijo.

De su lado, la Reina Bmazazhi Karu, investida como tal por un consejo tradicional en Nigeria por recomendación del Consejo Tradicional y la Institución Real de la región de Karu, destacó la figura de Puig y sus aportes a la convivencia de los pueblos del Caribe, África y el mundo.

“Este reconocimiento es un hito en la histórica lucha de los pueblos del África por su emancipación y un paso más en el fortalecimiento de las relaciones entre África y el Caribe, reconocida por la Unión Africana para parte fundamental de la Sexta Región del continente, esa diáspora ancestral africana que realizó grandes aportes a la cultura de esta región y cuyo legado sigue presente”, dijo la Reina Bmazazhi.

Max Puig agradeció el gesto, el esfuerzo y el apoyo de la Federación Etíope Mundial por tomar en cuenta a la República Dominicana y “los aportes de nuestra sociedad en defensa de los pueblos afrodescendientes y su legado histórico cultural.

La Federación Etíope Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) es una organización fundada en 1937 en Estados Unidos respondiendo al llamado del Emperador Haile Selassie, para unir a los etíopes y promover sus intereses y el bienestar de su país.

En estrecha colaboración con la Unión Africana, (antes Organización para la Unidad Africana), la WEF busca promover los lazos entre la diáspora africana y el desarrollo sostenible de la República Democrática Federal de Etiopía, catalogada como una de las economías de más rápido crecimiento en África.

Kingston, Jamaica – República Dominicana está lista para iniciar la implementación del proyecto “De la Montaña al Arrecife”, una iniciativa que permitirá restaurar la cuenca alta, media y baja del río Yuna a través de soluciones basadas en la naturaleza.

La implementación de este proyecto será ejecutada por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con la coordinación del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, y gracias a la financiación de los Fondos de Inversión para el Clima (CIF), a través del Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano para el Desarrollo (BID).

Así lo anunció el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, Max Puig, desde Kingston, capital de Jamaica, tras participar en el Intercambio de Experiencias organizado por el CIF, el BM y el BID, a fin de permitir que los entes implementadores de sus proyectos conozcan la metodología y las experiencias de otros países miembro del Fondo.

“Hemos venido a este encuentro con técnicos y especialistas del Ministerio de Medio Ambiente para que conozcan la experiencia de otros países que han implementado programas de soluciones basadas en la naturaleza para la protección de cuencas y ha sido muy positivo”, dijo.

Puig recordó que el proyecto “De la Montaña al Arrecife” forma parte del programa People, Nature and Climate de los Fondos de Inversión para el Clima y que en República Dominicana, forma parte de todo un programa de restauración de las principales cuencas hidrográficas del país.

“El CIF aprobó 34 millones de dólares para financiar este proyecto, que forma parte de un esfuerzo mucho más amplio que suma, a través de diferentes proyectos, más de 300 millones de dólares sólo para la cuenca del río Yuna, explicó.

También recordó que los Fondos de Inversión para el Clima también aprobaron, en 2024, el proyecto ACT para financiar la transición energética en República Dominicana, y que desde el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio se está trabajando en la preparación de un proyecto para financiar la descarbonización industrial.


COOPERACIÓN CON CIF.

Durante su estadía en Jamaica, Max Puig sostuvo encuentros bilaterales con la directora general de los Fondos de Inversión para el Clima, Tariye Gbadegesin, quien recordó que República Dominicana es el primer país de América Latina y el Caribe en recibir recursos del programa People Nature and Climate (PNC), por lo que el país es pionero en la implementación de soluciones basadas en la naturaleza para la restauración total de cuencas.

Puig también se reunió con Matthew Samuda, ministro de Crecimiento Económico y Creación de Empleos, institución responsable además de Medio Ambiente, Cambio Climático y economías verde y azul de Jamaica. En el encuentro, conversaron acerca de las experiencias y desafíos comunes para el desarrollo sostenible, la resiliencia y la gestión de riesgos en ambos países.

 

Santo Domingo – El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, aseguró que República Dominicana debe combinar las soluciones basadas en la naturaleza para preservar las fuentes de agua y desarrollar obras de ingeniería sanitaria para su manejo adecuado, a fin de asegurar la disponibilidad futura del vital líquido, ante la amenaza del cambio climático.

Al participar en la apertura del Seminario sobre la Incidencia del Cambio Climático en la Sostenibilidad y Calidad del Agua en la República Dominicana y el Caribe, organizado por la asociación Dominicana de Ingeniería Sanitaria, Puig explicó que el agua es la “primera línea en la que se siente el impacto del cambio climático”.

“Ya es evidente que el cambio climático ocasiona lluvias más intensas y breves, causando inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y turbiedad en las aguas que consumimos. Por otro lado, las sequías son más prolongadas y severas, poniendo en riesgo nuestros sistemas de riego, la agricultura y el abastecimiento urbano”, dijo.

También explicó que el aumento de las temperaturas afecta la calidad del agua de las presas y lagos, con impactos físicos y químicos que “disminuyen la solubilidad del oxígeno y causando, con ello, estrés adicional sobre peces y organismos acuáticos fundamentales para la sanidad de esos ecosistemas”.

Además, se generan condiciones propicias para el brote de algas y cianobacterias, algunas de ellas tóxicas, que consumen el oxígeno del agua y liberan compuestos nocivos que generan zonas muertas en ríos y embalses y causando la mortandad de peces y la degradación de ecosistemas como los que ha sido necesario atender en presas como Hatillo, o en las lagunas de Cabral y Rincón”, explicó.

En ese sentido, explicó que es necesario proteger las cuencas como ya se está haciendo, en el rio Yuna, a través del proyecto Nature, People and Climate, de los Fondos de Inversión para el Clima (CIF, por sus siglas en inglés). Humedales y macrófitas que filtran contaminantes, restauración de bosques ribereños que regulan caudales y reducen la erosión, acuicultura integrada como la de tilapias que ayudan a controlar la calidad del agua, son algunas de las soluciones basadas en la naturaleza que ya estamos empezando a implementar”, detalló.

También explicó que la ingeniería sanitaria es la que permite construir sistemas de almacenamiento de agua, obras de regulación y riego, plantas de tratamiento de aguas residuales, microembalses, represas, bombeo eficiente y tecnologías de monitoreo en tiempo real.

“Es así como la combinación de infraestructura para el manejo, tratamiento y almacenamiento del agua, junto a la protección de las cuencas para proteger el equilibrio de los ecosistemas nos llevará por el camino correcto para enfrentar las sequías, las lluvias extremas y los ciclones tropicales, asegurando el bienestar de las personas”, dijo Puig.

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