Santo Domingo.– La República Dominicana y Cuba siguen consolidando la agenda de cooperación técnica y científica orientada a fortalecer la resiliencia climática, la gestión de riesgos y la adaptación de sectores estratégicos ante los efectos del cambio climático.
Durante una reunión de intercambio técnico, en la que participaron especialistas de ambos países, fueron presentados los avances alcanzados a través de iniciativas conjuntas enfocadas en el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana, la modelación meteorológica y el desarrollo de herramientas para la toma de decisiones en sectores sensibles como la agricultura.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, encabezó este intercambio técnico centrado en el diálogo, la discusión entre pares y la identificación de necesidades y oportunidades compartidas entre ambos países. Además, el embajador de Cuba en el país, Ángel Arzuaga Reyes, participó como invitado especial.
En tal sentido, Max Puig destacó que la colaboración regional es fundamental para enfrentar desafíos comunes derivados del cambio climático y sus efectos, especialmente en los países insulares del Caribe, considerados entre los más expuestos y vulnerables a fenómenos hidrometeorológicos extremos.
“Los pequeños Estados insulares en desarrollo, como Cuba y República Dominicana, no sólo necesitamos más financiamiento para adaptarnos a los efectos del cambio climático, sino que estamos obligados a cooperar para aprovechar nuestras fortalezas y mejorar nuestra capacidad de hacerle frente a los múltiples desafíos que nos impone esta nueva realidad”, dijo.
En la reunión participaron expertos del Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET) como la Investigadora Titular del Centro del Clima, Dra. Cecilia Fonseca Rivera; el Investigador Titular del departamento de Meteorología Agrícola del Centro del Clima, Ramses Vásquez Montenegro, y el Investigador Agregado del Centro de Física de la Atmósfera, Arnoldo Bezanilla Morlot.
Por la parte dominicana y en representación técnica del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, estuvieron presente las encargadas de los departamentos de Mitigación, Pamela Abreu; de Relaciones Internacionales, Karen Hedemann, y de Relaciones Interinstitucionales, Ofelia Castro.
Asimismo, fueron presentadas aplicaciones orientadas a la recolección y análisis de datos del sector agropecuario, incluyendo sistemas de información operacional para cultivos, que permiten evaluar escenarios climáticos, estimar rendimientos potenciales y apoyar la planificación, gestión y manejo agrícola.
Estas herramientas proporcionan información estratégica para productores y tomadores de decisiones, contribuyendo a la adaptación de los sistemas productivos frente a las nuevas condiciones climáticas.
También intercambiaron información acerca de los escenarios climáticos regionales al 2050 y 2100; los cambios proyectados de temperatura, patrones de precipitaciones, ciclones tropicales y eventos extremos en la región; así como las incertidumbres y las fortalezas de los modelos climáticos globales y regionales en el Caribe insular.
Cuba y República Dominicana ya colaboran en varias iniciativas climáticas, ambos países participan en un proyecto de la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI), para desarrollar un sistema regional de alerta temprana ante desastres, que incluye además a Haití.
Santo Domingo.- El Gobierno de la República Dominicana validó el Sistema Nacional de Transparencia Climática, herramienta desarrollada gracias al apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), y que forma parte del Marco Reforzado de Transparencia Climática del país.
Con la participación de representantes técnicos de diversos sectores de la Administración pública, el sector privado, las academias y la sociedad civil, el equipo de consultores que elaboró la propuesta presentó las características del sistema, que no solo considera las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel nacional, sino que incluye las medidas de adaptación y su plataforma en línea.
Con este paso, la República Dominicana se convierte en el cuarto país de América Latina, junto con Costa Rica, Colombia y Chile, en aprobar un sistema que resulta clave para facilitar la inversión climática internacional y gestionarla de manera eficiente.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, recordó que el artículo 13 del Acuerdo de París (2015) ordena crear el Marco de Transparencia Reforzado para la rendición de cuentas acerca de los avances de cada país signatario, en la implementación y financiación de la acción climática.
“Este sistema nos permitirá identificar con precisión nuestras necesidades de financiamiento para la adaptación a los efectos del cambio climático, y rastrear el impacto de los recursos invertidos. Para ello, es fundamental el apoyo del Ministerio de Hacienda y Economía, a fin de definir los instrumentos financieros que facilitarán el impulso de nuestra transición verde”, dijo.
RD pionero
Max Puig también destacó que la República Dominicana es el primer país de América Latina y el Caribe que integra el aprendizaje al sistema de monitoreo y evaluación de las medidas de adaptación y su plataforma en línea, constituyendo el Sistema de Monitoreo, Evaluación y Aprendizaje (MEL, por sus siglas en inglés).
“La plataforma en línea que validamos es una herramienta que garantiza eficiencia técnica y que, al ofrecer datos claros y comprobados, funcionará como un imán para el financiamiento climático internacional”, expresó.
Puig también agradeció a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), y al Viceministerio de Cooperación Internacional del Ministerio de la Presidencia por “su acompañamiento en el desarrollo de este sistema que fortalece las capacidades nacionales en materia climática”.
La aprobación del Sistema Nacional de Transparencia Climática es un nuevo paso en la consolidación de la gobernanza climática de la República Dominicana, que cuenta con la participación activa de múltiples actores de distintos sectores de la sociedad.
Santo Domingo, R.D. — “El actual escenario económico y geopolítico que vive el mundo nos deja una lección clara, y es que la transición energética no es opcional para la República Dominicana, es obligatoria y es imprescindible si queremos alcanzar las metas socioeconómicas y de desarrollo que nos hemos planteado como país”.
Así se expresó el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, al advertir que la República Dominicana debe acelerar el paso hacia el uso de las energías renovables en la generación de energía, ante el agravamiento de la crisis climática y las tensiones globales por el control de los recursos.
Señaló que el modelo económico basado en combustibles fósiles como fuente de energía está en la raíz del problema y que los países en desarrollo enfrentan el reto de adaptarse a un fenómeno que no generaron.
El funcionario explicó que, aunque ´República Dominicana cumple con sus compromisos internacionales en materia climática, su incidencia en la reducción global de emisiones es limitada, por lo que el enfoque debe centrarse en la adaptación y en el fortalecimiento de capacidades nacionales.
“Por eso, el uso de las energías renovables no debe mirarse sólo con la óptica de la reducción de emisiones, sino que es una cuestión de adaptación básica, porque se trata de reducir la dependencia de recursos importados como el gas, el petróleo y el carbón, y sustituirlos en la medida de lo posible, por energía fotovoltaica, eólica, hidroeléctrica, de biomasa, geotérmica, y mareomotriz, porque ninguna de esas fuentes de energía tiene que atravesar el estrecho de Ormuz”, dijo.
Max Puig destacó que, pese a que siguen siendo muchos los retos, existen grandes oportunidades concretas y cuitó los estudios realizados con el Banco Interamericano de Desarrollo que indican que una transición acelerada hacia energías renovables podría generar ahorros superiores a los 2,000 millones de dólares para el país hacia el año 2050.
No obstante, subrayó que este proceso enfrenta resistencias vinculadas a intereses económicos: “sabemos lo que hay que hacer, pero también existen intereses que frenan que esas medidas se ejecuten, y es natural que así sea, por lo que es necesario armonizar los intereses y las necesidades del país para apuntalar el desarrollo nacional”, advirtió, insistiendo en que la transición energética requiere decisión política y visión estratégica de largo plazo.
Además, insistió en que los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes, intensos y menos previsibles, lo que obliga a mejorar los sistemas de alerta y la infraestructura institucional, en un contexto donde aún existen debilidades como la falta de formación especializada en meteorología.
Las declaraciones de Max Puig fueron ofrecidas durante una entrevista en un programa de alcance nacional de la televisión dominicana, donde abordó los principales desafíos del país frente al cambio climático y la necesidad de acelerar la transición energética como parte de una estrategia de desarrollo sostenible.
Santo Domingo – República Dominicana ya está lista para presentar ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) su nueva Contribución Nacionalmente Determinada, NDC 3.0, la cual presenta nuevos compromisos de reducción de emisiones y, especialmente, de adaptación a los efectos del cambio climático en el país, de cara al año 2030.
El Comité Técnico junto al equipo de consultores que elaboró la NDC3.0 hizo entrega de la versión final del Documento para su diagramación y presentación al país en las próximas semanas.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, junto a la viceministra de Cambio Climático y Sostenibilidad del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MIMARENA), Ana Pimentel y el viceministro de Planificación e Inversión Pública del Ministerio de Hacienda y Economía, Martín Francos, recibieron oficialmente el documento para preparar su lanzamiento oficial.
La entrega fue encabezada por la directora técnica del CNCCMC y vicepresidenta de la COP30, Sara González Troncoso; la directora de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático de MIMARENA, Gabriela Márquez; y la directora de Análisis y Regulación Tributaria del Ministerio de Hacienda y Economía, Mariam Ortiz.
Mientras que, por el equipo de consultores, la presentación estuvo a cargo de Laura Rathe, Elias Dinzey, Nelly Cuello e Iván Relova, quienes expusieron no sólo la metodología de amplias consultas con los sectores público, privado, académico y comunitario, sino que resaltaron el compromiso de todos los actores involucrados en la formulación de las nuevas metas climáticas nacionales.
La nueva NDC de República Dominicana aumenta a 28% la meta de reducción de emisiones del país en un escenario tendencial proyectado al año 2030, teniendo como línea base las emisiones nacionales del año 2022. Sólo el 19.5% de la reducción de emisiones estará condicionada al financiamiento internacional mientras que el 8.5% será financiado con recursos nacionales del sector público y el sector privado.
Además, establece diversas medidas de adaptación que no sólo incluyen a los planes de adaptación sectoriales de Medio Ambiente, Salud y Emergencias y establece nuevas medidas para el sector de la niñez y la primera infancia.
Las Contribuciones Nacionalmente Determinadas son el instrumento de planificación nacional que presenta el compromiso de los países firmantes del Acuerdo de París en 2015. La primera NDC de República Dominicana fue
presentada en el año 2017 y, aunque contenía datos de gran calidad, era un documento indicativo que apenas se pudo laborar en un breve lapso de tiempo.
En 2020 se presentó la NDC-RD2020, documento que aumentaba la ambición nacional de cara al año 2030 y por primera vez establecía compromisos de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero que no estaban condicionaos al financiamiento internacional.
Santo Domingo – El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, advirtió que la República Dominicana enfrenta desafíos climáticos de una magnitud que podría sobrepasar las capacidades actuales del Estado si no se asumen acciones estratégicas e integrales de manera urgente.
En su intervención en el coloquio “Eventos climáticos recientes que reafirman la urgencia de la resiliencia estratégica en República Dominicana”, organizado por el Ministerio de Defensa y la Universidad Nacional para la Defensa (UNADE), Puig expresó la necesidad de seguir fortaleciendo la coordinación intersectorial para responder de manera efectiva y oportuna a los riesgos e impactos climáticos a nivel nacional.
El funcionario insistió en que la respuesta del país ante esta amenaza latente no debe estar fragmentada entre varias instituciones, por lo que destacó la importancia de disponer de una plataforma única de información y monitoreo geográfico nacional donde “todas las instituciones del Estado trabajen sobre un mismo mapa y con distintas capas de información, observables y accesibles en tiempo real”.
“Es necesario que la Presidencia de la República, el Ministerio de Defensa, el de Obras Públicas, Salud Pública, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y otras instituciones, puedan compartir y monitorear datos e información sobre la evolución e impactos de los eventos climáticos para poder responder de manera conjunta y articulada para mitigar y gestionar los riesgos para las personas en las comunidades”, explicó.

Puig destacó la necesidad de implementar modelos predictivos con Inteligencia Artificial para integrar imágenes satelitales y de radar en el proceso de observación, medición y proyección de escenarios climáticos con inmediatez; también resaltó la necesidad de que los tomadores de decisiones cuenten con un sistema de alertas con sensores para generar y analizar datos en Nowcasting, o muy corto plazo, para monitorear los flujos en ríos y cañadas y responder, en tiempo real, a los desbordamientos.
Esro permitirá el desarrollo de un sistema de difusión de alertas tempranas geolocalizadas que emita avisos a la población, a través de la telefonía celular, para avisar a la colectividad en tiempo real y facilitar las evacuaciones precisas en las zonas de alto riesgo.
“Esto no es un tema tecnológico; se trata de salvar vidas, de garantizar la seguridad nacional y el futuro del país, porque la diferencia no la hará lo que sabíamos, sino lo que hicimos a tiempo”, afirmó
LECCIONES PASADAS
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, insistió en que República Dominicana debe seguir aprendiendo de las experiencias pasadas para no repetir errores ni sufrir de confianza excesiva ante las amenazas futuras.
“El hecho de que el país no haya sufrido el impacto directo de un fenómeno meteorológico de gran envergadura desde 1998 ha generado una falsa sensación de seguridad, pero recordemos que el huracán George provocó pérdidas equivalentes al 14% del Producto Interno Bruto (PIB) de la época, lo que representó perder en pocos días el crecimiento económico de tres años, algo que en estos tiempos sería catastrófico”, dijo.
Como ejemplo de la nueva realidad climática, citó los eventos de lluvias registrados en noviembre de 2022 y 2023 en Santo Domingo, en los que se produjeron lluvias torrenciales que, en pocas horas, causaron graves inundaciones y dejaron enormes pérdidas económicas para el país.
Explicó que el disturbio atmosférico que causó las lluvias repentinas del fatídico 17 y 18 de noviembre de 2023 se asoció con una vaguada y descargaron, sobre Santo Domingo, unos 481 milímetros de agua, “lo que equivale a descargar completamente la presa de Sabaneta sobre la capital en cuestión de horas”.
AVANCES
Max Puig destacó que, aunque se han producido avances importantes como la Ley de Ordenamiento Territorial y la creación del Instituto Dominicano de Meteorología, es vital dar un empuje definitivo a las leyes de Cambio Climático, de Agua y de Gestión de Riesgo.
“Con el apoyo del Banco Interamericano para el Desarrollo (BID) diagnosticamos el estado real del sistema nacional de observación y medición hidrometeorológica del que disponen el Instituto Nacional de Meteorología (INDOMET) y el resto del gobierno, para poder fortalecerlo e integrarlo en una plataforma unificada y accesible para una toma de decisión gubernamental informada”, explicó.
También recordó que, con apoyo financiero y técnico de la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI), el país está desarrollando un sistema de alerta temprana a nivel nacional y regional, en conjunto con Haití y Cuba, en los que el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) y la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) desempeñan un rol central.
También destacó otras iniciativas para la adaptación y prevención de riesgos como el que se implementa en la cuenca alta, media y baja del rio Yuna, gracias al apoyo de los Fondos de Inversión para el Clima (CIF), entre otras, como el acceso a los datos del programa espacial de la Unión Europea Copérnico y el Programa Euroclima.
Santo Domingo – Mientras el país afronta nuevos impactos por eventos meteorológicos extremos el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC) organizó la primera reunión ordinaria del año su Comité Consultivo que tuvo como conversación central la evolución de las políticas climáticas en marcha y los desafíos presentes y futuros para el país.
En el encuentro, celebrado en la sede del Grupo Martí, se abordaron temas como el desarrollo de los sistemas nacionales de observación meteorológica y de Alerta Temprana para responder a las amenazas por eventos climáticos y la consolidación de alianzas clave para abordar este tema con organizaciones como el Programa Espacial de la Unión Europea, Copérnico; la Agencia Espacial Italiana; La Agencia Estatal de Meteorología de España (AEMET); la Coalición para Infraestructuras Resilientes ante Desastres (CDRI), entre otras.
Otro tema relevante fue el aprovechamiento de las energías renovables y su participación en la matriz de generación eléctrica de cara al fortalecimiento de la soberanía energética y resaltando la visión y papel del sector privado, sociedad civil y academia ante las coyunturas globales actuales.
Un tema relacionado a este es el de la emisión de Créditos de Carbono, abordado por el equipo de las oficinas ejecutivas del CNCCMC, como Autoridad Nacional Designada para el Mercado de Carbono, que se construye a nivel nacional alineado a estándares internacionales, cumpliendo con los mecanismos de reporte y transparencia climática establecidos a través del Decreto 541-20 y los reglamentos que soportan al Artículo 6 del Acuerdo de París.
También abordaron el estado de avance de la nueva Contribución Nacionalmente Determinada de República Dominicana, NDC 3.0, y los objetivos y prioridades nacionales en Adaptación y Mitigación planteadas en la principal estrategia climática del país. Asimismo, las iniciativas y avances en materia de movilidad sostenible, incluyendo la electromovilidad, el transporte público bajo en emisiones, y las propuestas para mejorar la regulación en el sector y facilitar su desarrollo, en el marco de la estrategia nacional de mitigación.
El Comité Consultivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono está formado por organizaciones como las fundaciones Propagas, Tropigas, Popular, Reservas del País y Sur Futuro.
Junto a ellas, la Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (ADOCEM), la Red Nacional Empresarial para la Protección Ambiental (ECORED), la Red Ambiental de Universidades Dominicanas (RAUDO) y la organización no gubernamental Participación Ciudadana, forman parte de este órgano de consultas para las políticas climáticas del país.
La reunión fue encabezada por el vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, Max Puig y la directora técnica de esa institución y vicepresidenta de la COP30, Sara González Troncoso. En representación de las organizaciones participantes asistieron al encuentro la directora ejecutiva de ADOCEM, Julissa Báez; la directora de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Empresarial de Grupo MARTÍ y de la Fundación Tropigas, Indira Lorenzo; y la Gerente de la División de Medio Ambiente y Cambio Climático en la Fundación Popular, Ana Amelia Rivera.
También estuvieron presente el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Sur Futuro, Eduardo Julia; la directora ejecutiva de ECORED, Kathia Mejía; la representante del Consejo Directivo de la Red Ambiental de Universidades Dominicanas (RAUDO), Attala de la Mota; Ana Fernández en representación de Fundación Reservas del País; y Lizzy Solano en representación de Participación Ciudadana.
Santo Domingo.- El Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC) avanza en la formalización de instrumentos de cooperación directa con la Agencia Espacial Italiana (ASI), a fin de mejorar la capacidad nacional de observación geoespacial para la prevención de riesgos asociados a los eventos hidrometeorológicos extremos.
Así lo informó el vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, Max Puig, en el marco de la reunión que sostuvo con el Dr. Marco Lisi, enviado especial para el Espacio del Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia y gerente de Ingeniería de Servicios del Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS, por sus siglas en inglés) del programa Galileo de la Agencia Espacial Europea.
En el encuentro también participaron el director de la Escuela de Geomática de la Universidad Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), Gustavo Rodríguez, y el asesor aeronáutico de esa academia, Pedro Cabrera.
Durante la reunión, el doctor Max Puig explicó la importancia de que el Gobierno y las academias del país fortalezcan la capacidad de observación geoespacial en tiempo real y con datos históricos trazables para mejorar la toma de decisiones ante situaciones de riesgo en las comunidades de todo el país.
“El sistema de Alerta Temprana que estamos desarrollando con apoyo de la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI) de la India, el Atlas de Riesgo Climático, y otras iniciativas vinculadas a la prevención y gestión de riesgos en el país, se fortalecerán con esta colaboración que estaremos concretando en las próximas semanas y que beneficiará a las academias, a las instituciones del Gobierno y a la población, que gozará de mayor seguridad ante huracanes y otros eventos extremos”, dijo Puig.
De su lado, el Dr. Marco Lisi insistió en que la República Dominicana tiene la oportunidad de establecer un centro de referencia nacional para el procesamiento, análisis y almacenamiento de datos climáticos e imágenes satelitales, el cual desarrollaría capacidades nacionales de puertas abiertas a las academias.
Santo Domingo.–La República Dominicana fue confirmada como copresidenta de la Declaración “Hacia Sistemas de Transporte Resilientes y Bajo en Emisiones para las Personas, el Desarrollo y el Planeta”, un compromiso internacional que agrupa a once países de Europa y América Latina y que busca acelerar la transformación sostenible del sector transporte a nivel global.
La elección de RD como representante del Sur Global en esta alianza se hizo oficial durante la Primera Reunión Virtual de Países Adherentes.
Esta designación reconoce el creciente liderazgo de la República Dominicana en materia de acción climática, y consolida su rol como articulador regional en los procesos multilaterales de cambio climático en América Latina y el Caribe.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, encabezó la delegación dominicana en este encuentro virtual, reafirmando el compromiso del país con la transformación del sector transporte, uno de los que genera emisiones de gases de efecto invernadero en República Dominicana.
“Esta copresidencia fortalece nuestra contribución a la acción climática global y nos ayuda a promover soluciones concretas que conduzcan a sistemas de movilidad más resilientes, menos dañinos para el medio ambiente y centrados, especialmente, en la calidad de vida de las personas”, afirmó.

Avance estratégico
La Declaración “Hacia Sistemas de Transporte Resilientes y Bajo en Emisiones para las Personas, el Desarrollo y el Planeta” fue presentada por iniciativa de Chile durante la COP30 que se celebró el pasado 2025 en Belém, Brasil, nació para impulsar un esfuerzo global hacia sistemas de transporte orientado a reducir las emisiones, promover la electrificación, fortalecer y mejorar el transporte público, aumentar la eficiencia energética y acelerar la infraestructura resiliente frente a los impactos del cambio climático.
Con su nueva función de liderazgo, la República Dominicana tendrá un papel central en la coordinación del trabajo entre los países parte, facilitando la cooperación técnica y política. Además, el país promoverá la incorporación de nuevos países, ampliando el alcance de la Declaración.
También permitirá visibilizar los avances y compromisos del Sur Global en el camino hacia un transporte bajo en emisiones y garantizará el seguimiento del Esfuerzo Global de Transporte de cara al Segundo Balance Mundial (Global Stock Take) en 2028.
Coordinación intersectorial
La adhesión de la República Dominicana a la Declaración fue posible gracias a la coordinación del CNCCMC con el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), quienes avalaron la iniciativa y facilitaron el proceso de integración.
Durante el encuentro, los países adherentes acordaron consolidar el marco de copresidencias, con la República Dominicana liderando el Sur Global. También desarrollarán una hoja de ruta conjunta para el seguimiento del esfuerzo global de transformación del transporte.
Los países participantes también acordaron promover el intercambio de buenas prácticas y políticas públicas, y pautaron la próxima reunión presencial, que se realizará en el International Transport Forum de Alemania, en mayo de este mismo año 2026, para avanzar en los mecanismos de gobernanza.
La participación activa y el nuevo rol de la República Dominicana en esta iniciativa refuerzan su posición como referente regional en materia de acción climática, cooperación internacional y transformación sostenible del transporte, contribuyendo de manera decisiva a los esfuerzos globales para enfrentar la crisis climática.
Por América Latina participan en esta iniciativa Chile, Brasil, Colombia, Costa Rica, Honduras y República Dominicana, mientras que por Europa forman parte Portugal, España, Noruega, Eslovenia y Austria.
Santo Domingo.– El Gobierno dominicano profundiza los lazos de cooperación técnica con el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia) para incorporar criterios climáticos en el diseño y construcción de las obras que definen la seguridad y el desarrollo del país, y garantizar su resiliencia ante eventos naturales.
Así lo informaron, en una declaración conjunta, el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, y el presidente del Codia, Enrique Rosario García, luego de sostener una reunión de trabajo con sus respectivos equipos técnicos y directivos.
“El Codia es un aliado estratégico indispensable que agrupa a los profesionales que diseñan, construyen y supervisan infraestructuras críticas como hospitales, escuelas, carreteras, puentes y sistemas de agua, así como el diseño de arquitectura sostenible y ordenamiento territorial en las ciudades, por tanto, desempeña un rol vital en el desarrollo sostenible y resiliente de la República Dominicana”, expresó Puig.
De su lado, Enrique Rosario García destacó la importancia de consolidar “una alianza técnica real y práctica entre el principal gremio profesional del país y el órgano rector de las políticas climáticas nacionales, que aboga por la adaptación efectiva de la República Dominicana a los efectos del cambio climático, labor en la que el Codia juega un papel principal”.

En el encuentro, ambas instituciones identificaron las iniciativas en las que pueden comenzar a colaborar, como el aprovechamiento del Sistema de Observación Satelital de la Unión Europea Copernicus o las Iniciativas para Sectores de Infraestructura Crítica en el marco del Programa de Resiliencia del Sector Transporte (República Dominicana), auspiciado por la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes (CDRI), que lidera la India.
El Codia propuso abrir los datos que generan las estaciones hidrometeorológicas que esa organización ha instalado en 23 provincias del país para que sean aprovechados por las otras instituciones vinculadas a la prevención y gestión de riesgos asociados al cambio climático.
Ambas entidades acordaron colaborar en la actualización de los códigos y normativas de construcción alineados con los estándares globales más actualizados y con las prioridades de la Contribución Nacionalmente Determinada RD-3.0 (NDC, por sus siglas en inglés), incorporando criterios de resiliencia climática en las normas de edificación y diseño.
El Codia y el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono firmarán en los próximos días un Acuerdo Marco de Cooperación Técnica para formalizar el trabajo conjunto y facilitar la cooperación inmediata y formal entre ambas entidades.
Además, crearán un comité técnico bilateral de seguimiento que permita consolidar un protocolo preliminar de intercambio de datos climáticos que defina los formatos, variables, periodicidad y estándares de calidad de dichos datos.
El Comité Técnico conjunto diseñará un plan de capacitaciones continuas para colegiados del Codia, enfocado en herramientas de gestión de riesgo climático, infraestructura resiliente, modelación, análisis geoespacial, entre otras áreas.
Santo Domingo – Los principales dirigentes de la organización climática internacional Blue Planet Alliance visitaron la República Dominicana donde reiteraron su propósito de seguir impulsando su compromiso global con la transición energética hacia fuentes de energía más limpias, renovables y económicamente sustentables. El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, recibió a los líderes de esta alianza, encabezados por su CEO y fundador, el empresario, innovador y filántropo Henk Rogers, creador del exitoso videojuego Tetris.
Durante el encuentro Rogers insistió en que República Dominicana es un socio clave de Blue Planet Alliance para darle impulso a la transición energética en el Caribe y destacó el compromiso del país en este esfuerzo. “Por ser uno de los países que lidera la acción climática en la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS, por sus siglas en inglés), aspiramos a que República Dominicana sea una de las 100 islas a nivel mundial que lleguen a generar el 100% de su energía eléctrica a partir de fuentes renovables para el año 2045, y estamos dispuestos a apoyar al sector privado y a las instituciones que están trabajando en esa dirección”, dijo Rogers.
Explicó que Blue Planet Alliance promueve la aprobación de leyes que promuevan la transición a energías renovables, precisando que Hawaii ya aprobó una ley estatal para que su matriz de generación eléctrica sea 100% a partir de fuentes renovables para el año 2045. Añadió que luego de esto California y otros 17 estados de la Unión han establecido leyes en el mismo sentido.

De su lado, Max Puig recordó que República Dominicana sigue ampliando la participación de las fuentes renovables en la generación de energía, que ya alcanza el 25% de la matriz, y que “los compromisos asumidos por el país a través de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés), marcan la ruta del desarrollo sostenible a nivel nacional, cuyas metas se alinean con las proyecciones de Blue Planet Alliance”.
Recordó que, desde el CNCCMC, el gobierno trabaja de manera coordinada con el resto de las instituciones involucradas en la acción climática y la adaptación a los efectos del cambio climático, de la mano con el sector privado nacional, la sociedad civil y las academias. Tanto Max Puig como Henk Rogers destacaron la importancia de seguir trabajando para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y para avanzar en la adaptación de los países más vulnerables ante los efectos del cambio climático.

“El cambio climático es un desafío que trasciende a la presente generación y ello nos obliga a mantenernos firmes en la protección de las vidas y la seguridad de los dominicanos más jóvenes y de los que están por nacer; por ellos seguimos trabajando para lograr un desarrollo sostenible en lo económico, lo social y lo ambiental”, dijo Puig.
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC, Max Puig, también destacó el papel que desempeña Blue Planet Alliance en la formación de jóvenes en áreas profesionales vinculadas a la sostenibilidad, indicando que a través de su programa BPA Fellowship Program ha formado a líderes climáticos de islas como Bahamas, Barbados, Islas Vírgenes, Kiribati, Maldivas, Samoa, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, entre otras.
En el encuentro entre los directivos del CNCCMC y Blue Planet Alliance (BPA) también participaron Francois Rogers, director ejecutivo; Kneyone Murray, director para el Caribe; Alana Wilson, directora para el Pacífico; Lisa Mc Bride, líder de Operaciones; y Leo Rogers, líder creativo de BPA.